Miércoles 16 de Junio de 2021

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TRABAJO

17 de abril de 2021

Luces y sombras del Mercado de Trabajo

Se han recuperado el 75% de los empleos perdidos por la pandemia.
Por : Oscar Cuartango

Oscar Cuartango, abogado laboralista, ex Ministro de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires. Conductor del Grupo Descartes

Luis Antonioli, politólogo, ex Subsecretario de Empleo de la PBA. Investigador de FUNDITRA y miembro del Grupo Descartes.

En las últimas semanas se conocieron diferentes informes del INDEC sobre la situación socio económico de nuestro país en los últimos meses, con el consecuente impacto de la epidemia del Covid-19 y la emergencia sanitaria. 

A su vez, al realizarse la comparación interanual, debemos acentuar que los números del 2019 ya eran muy malos por la crisis económica y social como consecuencias de las políticas implementadas por la gestión anterior.

Por lo tanto, debemos dimensionar la gravedad y precariedad económica y social en la que se encuentra nuestro país, a la luz de esos indicadores heredados, agravados por la pandemia sobreviviente.

El dato más doloroso, que se publicó el 31 de marzo, correspondiente al segundo semestre de 2020, es que en nuestro país el 42% de los habitantes viven en la pobreza, es decir 19 millones de personas, creció en 6,5 puntos porcentuales respecto al mismo semestre de 2019. Como indicio positivo debemos señalar que se desacelero el crecimiento de la pobreza respecto al primer semestre del 2020 ya que esta fue del 40,9% en dicho semestre, pero no se logró revertir la tendencia a la  suba. Además,  el índice de indigencia es del 10,5%, creciendo 2,5 puntos porcentuales respecto al 2019.

Otros dato preocupante son la caída del PBI en 9,9% anual  y una inflación del 40,7% interanual, mientras que el aumento salarial general  fue del 29,6%, con lo cual el perdida de salario real fue 11% en el 2020, acentuando la caída registrada a partir de las políticas implementadas en el gobierno de Juntos por el Cambio.  

Desarrollado el contexto, nos adentraremos en el  informe que publicó  el INDEC sobre el Mercado de trabajo correspondiente al cuarto trimestre del 2020,  que abarca a 31 aglomerados urbanos de todo el país con un total de 28,7 millones de personas, en este artículo ponderamos los números para tener un aproximado  del total de la población  del país.

La población económicamente activa es de 20,4 millones de personas, lo cual arroja un Tasa de Actividad del 45%, una Tasa de Empleo del 40,1% y una Tasa de Desempleo del 11% o sea, 2,1 millones de personas desocupadas.

Para comprender la evolución del Mercado de Trabajo tenemos que analizar las tasas registradas en el mismo trimestre del año anterior, o sea, el cuarto trimestre de 2019 y el trimestre inmediato anterior, o sea el tercer trimestre del 2020. No hacerlo, puede llevarnos a un análisis sesgado del comportamiento del mercado de trabajo. Además tenemos que tener presente un retardo natural en el procesamiento y construcción de los indicadores, recordemos que los datos del primer trimestre de 2021 se darán a conocer a mediados de junio.

Al comparar el 4º trimestre del 2020 con el del 2019, las estadísticas demuestran un claro deterioro del Mercado de Trabajo, la tasa de activad disminuyo 2,2 puntos porcentuales, la tasa de empleo  tuvo una caída 2,9 puntos porcentuales y la tasa de desempleo aumento en 2,1 puntos porcentuales.

Respecto al trimestre anterior (3º trimestre 2020) el mercado de trabajo mostro signos positivos al recuperar gran parte de los puestos de trabajo perdidos y al disminuir las restricciones a la circulación por la emergencia sanitaria. Esto se demuestra en el  aumento de la Tasa de Actividad en 2,7 puntos porcentuales, la Tasa de empleo registro el mismo aumente de 2,7 p.p., y la tasa de desocupación disminuyo  en 0,7 puntos porcentuales.

La excepcional situación global generada por la pandemia también nos obliga a analizar  detenidamente ciertos números para comprender los índices expresados en los párrafos anteriores.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) presentó en el mes de septiembre del año pasado, la segunda edición de su “Panorama Laboral en tiempos de la COVID-19: Impactos en el mercado de trabajo y los ingresos en América Latina y el Caribe ”, en el cual advierte de “la drástica contracción del empleo, de las horas trabajadas y de los ingresos” a causa de esta Pandemia global.

El Panorama Laboral establece que durante esta crisis “34 millones de trabajadores perdieron su puesto de trabajo (algunos de manera temporaria)”, según la información disponible de 9 países que representan más de 80% de la población económicamente activa de la región.

La tasa de ocupación (de la región) llegó a 51,1% al primer semestre, representando una fuerte reducción de 5,4 puntos porcentuales respecto del registro del mismo período del año anterior, lo que representa “un valor mínimo histórico”. Como se observa, la pandemia extendió sus efectos nocivos por todo el mundo, pero sobre todo ha desestabilizado a los países con economías más débiles, como los de nuestra región.

Es de destacar, que las contracciones en el empleo no han sido de igual magnitud para los diferentes grupos de población, ya que las mujeres y los jóvenes  constituyen el grupo poblacional que ha sufrido con mayor intensidad la pérdida de empleo.

En nuestro país, la población económicamente activa, respecto a 2019, es de 800.000 personas menos, con pandemia mediante, recordemos que la PEA tuvo una baja de 4 millones de persona en el peor momento de la emergencia sanitaria. Lo mismo ocurrió con la población ocupada, que es de un millón de ocupados menos que en 2019, pero recupero 3 millones de puestos de trabajo perdidos por la pandemia. O sea, para el último trimestre de 2020, ya se han recuperado el 75% de los puestos de  trabajo perdidos por la emergencia sanitaria. También tenemos que señalar que los números del 2019 ya eran malos después de la crisis económica y recesión generada por las políticas aplicadas por el gobierno de Juntos por el Cambio.

Por supuesto que no son números para celebrar en un contexto donde todos los índices inter anualizados son peores, tal como lo describimos supra, pero si, para ser auspiciosos por las políticas implementadas por el gobierno nacional para evitar una caída mayor frente a la crisis heredada y al impacto de la pandemia de Covid 19, como por ejemplo las de evitar despidos masivos, sostener el empleo mediante el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP),  ayuda con el Ingreso Familiar de emergencia (IFE) y demás baterías de medidas de apoyo y alivio para las empresas y a la población en general, las cuales al ir permitiendo gradualmente la reapertura de actividades, rápidamente se han ido recuperando.

Los números del primer trimestre de 2021 se conocerán recién el próximo mes de junio, los indicios indican que el mercado de trabado y el nivel de actividad serán similares a la pre pandemia.

En efecto, esta crisis estaría exacerbando los elevados niveles de desigualdad existentes antes de la irrupción de la pandemia, y, en consecuencia, los trabajadores más afectados por la crisis están entre los sectores de población de menores recursos, con empleos informales o en situación de desventaja y vulnerabilidad.

Ante una segunda ola de pandemia, no repuestos aún de las consecuencias de la primera,  y a partir del plan de vacunación y la experiencia adquirida por la población en la prevención de su salud, el gobierno consideró necesario tomar varias medidas a fin de limitar la circulación social, y por tanto, la circulación del virus, que avanza a niveles preocupantes de contagio.  Estas nuevas medidas de restricción, que generaron resistencia por parte de la oposición y ciertos sectores sociales adheridos a ella, son, a entender de los firmantes, necesarias y pertinente, aún cuando podamos objetar algunas cuestiones en su forma de toma o aplicación, que en su caso, podremos analizar en otro contexto y en otro marco social y económico, debido a la excepcionalidad que impone este tiempo.

Volviendo al tema, un párrafo aparte merece la situación del trabajo no registrado (TNR), que durante los trimestres más duros del ASPO fue el sector más afectado por la desocupación pero por una cuestión metodológica, o sea no se consideraban dentro de la PEA porque no buscaban trabajo, en las estadísticas se veía un importante baja del índice, pero al recuperarse la actividad la tasa de TNR volvió a números similares a la pre pandemia siendo de 32,7 a finales de 2020,  4,3 millones de trabajadores no tienen aportes jubilatorios ni acceso a una obra social.

En palabras del Director de la OIT para América Latina y el Caribe, Vinícius Pinheiro, “Enfrentamos un desafío sin precedentes, el de la reconstrucción de los mercados laborales de la región, lo cual implica enfrentar fallas estructurales que se han agudizado con la pandemia, como son la baja productividad, la alta informalidad y la desigualdad de ingresos y de oportunidades de trabajo decente”,

Los indicios preliminares de recuperación son una noticia positiva, pero el impacto de la pandemia en el trabajo y en las empresas fue enorme, y el camino por recorrer es largo y arduo. Es fundamental relanzar las bases para la reactivación de la economía con seguridad sanitaria suficiente, de manera de priorizar la prevención de contagios, y a su vez, asegurando condiciones favorables el funcionamiento de los negocios y para la creación de más y mejores empleos.

El margen de maniobras del gobierno es muy poco ante tamaña crisis inédita, nacional y global, que en muchos casos se acentuó por errores o inacciones propias de lo novedoso e inesperado de la experiencia para cuyo tratamiento no existían antecedentes, obligando a improvisar, pero es importante remarcar que la única salida real de la crisis es acentuando un circulo virtuoso de producción, consumo, potenciando al mercado interno, a las Pymes  y los salarios de los trabajadores, lo cual, entre otras cosas, aumentará la recaudación fiscal tan necesaria para la ayuda de los sectores más postergados de nuestro país y equilibrar las cuentas nacionales. La historia nos demuestra que las políticas de ajustes solo funcionan en  las teorías y en beneficio de los pocos que tienen mucho.

 

Principales tasas del mercado de trabajo. Total 31 aglomerados urbanos.

Cuarto trimestre 2019-cuarto trimestre 2020

 

 

 

 

 

 

 

 

   

2019

 

2020

Tasa

 

4° trimestre

 

1° trimestre

2° trimestre

3° trimestre

4º trimestre

 

             

Actividad

 

47,2

 

47,1

38,4

42,3

45,0

Empleo

 

43,0

 

42,2

33,4

37,4

40,1

Desocupación abierta

 

8,9

 

10,4

13,1

11,7

11,0

Ocupados demandantes de empleo

 

19,0

 

17,9

11,6

14,8

18,4

Subocupación

 

13,1

 

11,7

9,6

13,4

15,1

Subocupación demandante

 

9,5

 

8,2

5,0

8,1

10,3

Subocupación no demandante

 

3,6

 

3,5

4,6

5,3

4,8

               

Fuente: INDEC. Encuesta Permanente de Hogares.

         

 

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