El presidente de la Federación del Citrus de Entre Ríos (Fecier), Fernando Borgo, afirmó hoy que las expectativas del sector para exportar a Brasil “están puestas en el año que viene”, y auguró que “si hay soluciones a los problemas de competitividad, los mercados son enormes”.
Borgo puntualizó que pese al anuncio oficial sobre la apertura del mercado brasileño a la citricultura entrerriana “pudimos hacer muy poco, porque la exportación se abrió casi al final de la temporada y los acuerdos no se logran de un día para el otro”.
El dirigente centró de ese modo sus esperanzas para 2018 “cuando seguramente Brasil va a ser un buen mercado para nosotros”, dijo.
Sobre los negocios que se concretaron este año, Borgo puntualizó que la aguja no se movió de los porcentajes que maneja el segmento. “Son números muy parecidos a los del año pasado y bajos frente a la necesidad de exportar que tenemos”, sintetizó.
Para el productor, “en el mercado interno hay una pequeña mejora en los precios pero tenemos menos fruta, al final de la cuenta va a ser muy parecido en cuanto a ganancias”, reflexionó al hacer un balance.
Entre Ríos, en su corredor productivo sobre el río Uruguay, en los departamentos de Federación y Concordia produjo el año pasado 800.000 toneladas de naranjas y mandarinas, de las cuales el 60% tuvo como destino el mercado interno, 20% a la industria y 20% a la exportación, según datos de la Federación.
Para Borgo, la posibilidad de concretar exportaciones dependerá de que mejoren las condiciones competitivas. “Hay muchos mercados, pero no nos dan los costos. Si mejoramos costos y tipo de cambio, para el año que viene la posibilidad de exportar va a ser muy grande”, auguró.
Afirmó que el sector citrícola tiene “muchas expectativas” para comercializar con el mundo, aunque advirtió que en la Argentina los costos siguen siendo “muy caros a nivel impositivo y energético así como de mano de obra, y nos enfrentamos a otros productores de citricos que tienen costos más bajos, lo que hace muy difícil competir afuera”.
A modo de ejemplo, precisó que “en Brasil, la fruta entrerriana compite con fruta de España y de Uruguay. En el caso de Uruguay los costos de producción y de logística son mas bajos que los nuestros. Esta ecuación está atravesando todos los sectores porque lo que pasa es que hay un problema de competitividad en Argentina”.
Borgo indicó que “la expectativa está para el año que viene. Brasil es un gran comprador de citrus y muy estricto en su régimen de entrada, pero no va a ser la salvación. Lo que necesitamos son herramientas para mejorar la competitividad”.














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