Se presentó hace unos día en el auditorio de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, el Manual de Buenas Prácticas de Conservación del Suelo y del Agua en Áreas de Secano. Por primera vez a nivel nacional, se describen en un trabajo las principales buenas prácticas para las distintas ecorregiones y provincias del país.
El Centro para la Promoción de la conservación del Suelo y del Agua -PROSA-FECIC- presentó su nueva obra “Manual de Buenas Prácticas de Conservación del Suelo y del Agua en áreas de Secano de la Argentina”, publicada en colaboración con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria -INTA-.
Del acto de presentación participaron el Gerente de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, el Ing. Agr. Héctor Martínez; en representación del Director del INTA Paraná, el Ing. Ricardo Melchiori, coordinador del área de investigación de la unidad; el Ing. Mariano Saluzzio, en representación del Decano de la FCA UNER y el presidente de la Fundación para la Educación, la Ciencia y la Cultura (FECIC), Dr. Eugenio Palazzo.
El anfitrión, el Ing.Agr. Héctor Martínez, dio la bienvenida y destacó la “hermandad” entre ambas Instituciones. Por su parte el Ing. Melchiori hizo hincapié en la trayectoria del autor de la obra “Roberto (Casas) ha publicado muchos libros, este contiene un capítulo dedicado a Entre Ríos, en el que se incorporaron nuevos enfoques para el manejo del suelo”. En ese sentido Saluzzio enfatizó que “Entre Ríos fue pionera y ejemplo en materia legislativa, pero hace ya 30 años, ahora, es nuevamente tiempo de avanzar en el aspecto legal de conservación de suelos”. Finalmente el Dr. Eugenio Palazzo destacó el “orgullo de haber trabajado con un equipo de profesionales altamente comprometidos”.
La presentación del Manual estuvo a cargo del Ing. Agr. Roberto Casas y el capítulo de la provincia de Entre Ríos fue presentado por la Ing. María Carolina Sasal.

Sobre el manual
El libro tiene por objetivo describir las principales prácticas de manejo del suelo y del agua probadas exitosamente en sistemas de producción agrícola y ganadera de secano, es decir, en tierras que solamente se benefician con el agua de lluvia.
Se incluyen también las prácticas que consideran el uso de vegetación como base para la conservación del suelo. El manual, publicado en dos tomos, contiene 25 capítulos redactados por 208 especialistas referentes de las instituciones oficiales y privadas del país, “los que en forma generosa aportaron la valiosa información y experticia que permitió plasmar la obra”, dijo Casas.
La información consignada en el Manual es de interés para extensionistas, investigadores y productores, para implementación de programas de conservación de suelos a nivel nacional y provincial, como así también para la elaboración y aplicación de legislación en conservación de suelos.

Las 60 millones de hectáreas erosionadas
Todo se origina con el Ing. Agr. Antonio Prego, pionero de la conservación, que en la década de los 80′ crea el Centro para la producción de la Conservación del Suelo y del Agua, dentro de la FECIC. Prego tenía “la obsesión” de actualizar los valores de la erosión, sólo se contaba con datos dispersos de los años 50′. En ese contexto realiza un relevamiento nacional para actualizar la información con todas las limitaciones de la comunicación de los años 80′ que se plasma en el popularmente conocido como el “libro rojo”, donde se consignan las “famosas” 60 millones de hectáreas.
Posteriormente, en 2013, actualiza nuevamente la información relevada 30 años atrás y en 2015 se edita el “El deterioro del suelo y del ambiente en Argentina”, en dos tomos, y uno de ellos dedicado exclusivamente a la “degradación de los suelos”, y que consta de un capítulo con información puntual de Entre Ríos.
Metodología de trabajo
Se convocó a investigadores y técnicos referentes de instituciones oficiales y privadas. Se tomó como base la red de especialistas que participaron en la elaboración del libro “El deterioro del suelo y del ambiente en Argentina” publicado por PROSA-FECIC en 2015. En esa obra habían participado 150 autores.
Los equipos técnicos usaron como base el mapa de regionalización ecológica-productiva de cada provincia. En lo que respecta a las prácticas fueron referidas a los tipos de suelo más representativos y a las climosecuencias existentes en el ámbito analizado, siguiendo el formato de ficha técnica:
1) Nombre de la práctica,
2) Definición,
3) Objetivo,
4) Condiciones para su aplicación,
5) Superficie estimada de aplicación,
6) Normas técnicas,
7) Equipo necesario, y
8) Mantenimiento.
Participaron 208 profesionales referentes en la especialidad de todas las provincias de Argentina, 20 son entrerrianos, y se describieron un total de 214 buenas prácticas de conservación para las diferentes ecorregiones: la región Pampeana cuenta con un 33% , el NOA con 26%, el NEA 17%, Patagonia con el 15%, y Cuyo con 9%.
En esta obra queda demostrado que existen actualmente en la Argentina los conocimientos y tecnologías disponibles para desarrollar una producción agropecuaria sustentable. Ello asegurará un rol estratégico como país productor de alimentos, con respeto a las normas ambientales y de seguridad agroalimentaria.

Presentación de la información
A los efectos de su análisis y en función de su distribución en el territorio y/o importancia estratégica, las prácticas en reunieron en 8 grupos :
- Control de erosión
- Siembra directa
- Fertilización
- Gestión de pastizales
- Sistemas silvopastoriles
- Manejo de áreas deprimidas y mallines
- Cosecha de agua
- Control de salinidad y sodicidad
Con respecto al número de prácticas de manejo del suelo y del agua agrupadas por temática de abordaje surgen los siguientes porcentajes: siembra directa para el control de la erosión 62%, siembra directa 39%, fertilización 32%, 20 al 22 para gestión de pastizales, sistemas silvopastoriles y manejo de áreas 20%, cosecha de agua 15%, y 5% para el control de salinidad.
“Entre Ríos fue pionera en la conservación de suelos, actualmente uno puede ver las imágenes satelitales que denotan la sistematización de suelos, pero también hay mucha erosión, algo muy grave porque resta productividad”, aseguró Casas.
Superficie estimada de aplicación de buenas prácticas
A nivel nacional se registra una superficie estimada de 1.960.359 has protegidas por algún tipo de práctica para su control , representando cerca del 3% sobre un total de 72.000.000 has con tasas de erosión hídrica que superan los valores tolerables.
Para el control de erosión eólica se estima que actualmente se aplican prácticas de control en 102.580 has, representando menos del 1% de las 28 millones de has afectas. Casas destaca que es posible que esta superficie sea mayor dado que algunas provincias no disponen de información sobre la superficie de aplicación.
Entre Ríos
Según Casas,”es un capítulo muy bien escrito, hay mucha experticia y los profesionales conocen la temática tratada”
Carolina Sasal explicó que “inicialmente, con el equipo integrado por 20 autores, se hizo un relevamiento de escala provincial, se describieron los principales problemas de degradación de suelos y aguas, identificaron prácticas para el cuidado de los recursos naturales, e hicieron un detalle de la superficie que abarca la práctica, los resultados obtenidos en los últimos años de estudio, implementación y mantenimiento.
“El 57% de la superficie de Entre Ríos es susceptible a la erosión en algún grado, esto significa que 4.452.884 de hectáreas pueden erosionarse y por lo tanto deben ser manejadas teniendo en cuenta esa limitante” indicó Sasal.
La profesional del INTA destacó que tenemos que “evitar y revertir los procesos de degradación de tierras constituye un desafío, que debe ser encarado con un enfoque integral, identificando buenas prácticas de manejo y conservación del suelo y del agua en áreas de secano en Entre Ríos”.
Prácticas abordadas en Entre Ríos
Sasal enumeró las prácticas y entre ellas destacó : sistematización de tierras, manejo del bosque nativo en pastoreo, gestión del pastizal natural, siembra directa, rotación de cultivos, cultivos de cobertura, enmiendas orgánicas y manejo de elementos lineales para la protección de Servicios Ecosistémicos y protección de los cursos de agua superficial.
Otro de los profesionales del INTA que hizo su aporte al libro es el Ing.Agr. Marcelo Wilson, “Entre Ríos tiene suelos muy particulares, por eso uno de los graves problemas es la erosión hídrica,y en función de es importante definir que cultivares hacer” , en ese sentido se refirió a la construcción de de terrazas,”es una práctica que viene de los años 70′ acompañada de una ley provincial” y agregó “quisiéramos que un 50/60 de la superficie entrerriana esté sistematizada”.
Por su parte la Ing. Natalia Van Opstal se refirió a las numerosas leyes con las que cuenta Entre Ríos para la preservación del ambiente, entre ellas la Ley de Bosques, sancionada en 1950, la Ley de Ordenamiento Territorial Bosque Nativo, sancionada en 2015, y la Ley de Conservación y Manejo del Suelo, sancionada en 1989, “que es una ley distintiva de nuestra provincia”.
La Ing. Silvia Ledesma, su aporte estuvo relacionado con los bosques nativos y en ese sentido destacó que en “Entre Ríos, el sobrepastoreo, la utilización del fuego, la extracción maderera selectiva y el desmonte constituyen disturbios para los ecosistemas”. Además destacó que “la utilización de buenas prácticas aunado con las normativas nacionales y provinciales que regulan la intervención de los bosques nativos, permiten generar sistemas productivos sustentables y como consecuencia recuperar la cantidad y calidad de los servicios ecosistémicos que éstos bosques naturalmente prestan a la sociedad entrerriana”.
Participaron además Dante Bedendo, Octavio Caviglia, Juan DE Battista, Roxana Eclesia, Emmanuel Gabioud, Néstor Garciarena, Jorge Gvozdenovich, Lucrecia Lezana, Leonardo Novelli, José Oszust, Claudio Piotto, Javier Rosenberger, Mariano Saluzzio, Silvana Sione, Mariela Seehaus y Ana Wingeyer.

En un futuro inmediato se constituirán en exigencias del comercio internacional, evaluando el camino de la trazabilidad -huellas de carbono e hídrica- de los diferentes productos agropecuarios y la emisión de gases de efecto invernadero. Se considera que el manual aporta información valiosa para la conservación del suelo y del agua, recursos naturales estratégicos, que cumplen funciones de alcance social y que trascienden las generaciones.














Comentar