Dios en la Tierra

¿Qué significa la Corona de Adviento?

1 de diciembre de 2019. Primer Domingo de AVIENTO. Como todos los domingos compartimos la reflexión del Padre Alfredo Nicola.

Libro de Isaías
2, 1 – 5.

Palabra que Isaías, hijo de Amós, recibió en una visión, acerca de Judá y de Jerusalén:
Sucederá al fin de los tiempos, que la montaña de la Casa del Señor será afianzada sobre la cumbre de las montañas y se elevará por encima de las colinas. Todas las naciones afluirán hacia ella
y acudirán pueblos numerosos, que dirán; ¡Vengan, subamos a la montaña del Señor, a la Casa del Dios de Jacob! El nos instruirá en sus caminos y caminaremos por sus sendas”. Porque de Sión saldrá la Ley y de Jerusalén, la palabra del Señor.
El será juez entre las naciones y árbitro de pueblos numerosos. Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas. No levantará la espada una nación contra otra ni se adiestrarán más para la guerra.
¡Ven, casa de Jacob, y caminemos a la luz del Señor!

Salmo 122 (121), 1 – 2. 4 – 5. 6 – 7. 8 – 9.

¡Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la Casa del Señor!»
Nuestros pies ya están pisando
tus umbrales, Jerusalén.
Allí suben las tribus,
las tribus del Señor

-según es norma en Israel-
para celebrar el nombre del Señor.
Porque allí está el trono de la justicia,
el trono de la casa de David.
Auguren la paz a Jerusalén:
“¡Vivan seguros los que te aman!

¡Haya paz en tus muros
y seguridad en tus palacios!”.
Por amor a mis hermanos y amigos,
diré: “La paz esté contigo”.
Por amor a la Casa del Señor, nuestro Dios,
buscaré tu felicidad.

Carta de San Pablo a los Romanos
13, 11 – 14.

Ustedes saben en qué tiempo vivimos y que ya es hora de despertarse, porque la salvación está ahora más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe.
La noche está muy avanzada y se acerca el día. Abandonemos las obras propias de la noche y vistámonos con la armadura de la luz.
Como en pleno día, procedamos dignamente: basta de excesos en la comida y en la bebida, basta de lujuria y libertinaje, no más peleas ni envidias.
Por el contrario, revístanse del Señor Jesucristo, y no se preocupen por satisfacer los deseos de la carne.

Evangelio según San Mateo
24, 37 – 44.

En aquél tiempo Jesús dijo a sus discípulos:
Cuando venga el Hijo del hombre, sucederá como en tiempos de Noé.
En los días que precedieron al diluvio, la gente comía, bebía y se casaba, hasta que Noé entró en el arca;
y no sospechaban nada, hasta que llegó el diluvio y los arrastró a todos. Lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre.
De dos hombres que estén en el campo, uno será llevado y el otro dejado.
De dos mujeres que estén moliendo, una será llevada y la otra dejada.
Estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día vendrá su Señor.
Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, velaría y no dejaría perforar las paredes de su casa.
Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada.

Propósitos

Estar preparados y prevenidos se construye día a día… ¿Qué cosa pequeña podríamos hacer por alguien, cada día, y así preparar esta semana? Que la Corona de Adviento te recuerde que tenés que brillar…

¡Buen Adviento!

¡Amén y adelante!

P. Alfredo Nicola
(Argentina)

¿Qué significa la Corona de Adviento?

Este 2019 el Adviento comienza el domingo 1 de diciembre, y muchas familias y parroquias han empezado a colocar sus coronas, este círculo formado por ramas verdes, que suele ir acompañado de adornos o lazos rojos, con cuatro velas que se encienden de una en una cada domingo de este tiempo litúrgico.

Este símbolo que nos ayuda a preparar el corazón para la Navidad, tiene varios significados:

1. La forma circular

La corona tiene la forma circular para representar el “amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin”.

El círculo nos muestra que nuestro amor a Dios y al prójimo nunca debe terminar. Asimismo, este círculo refleja “la eternidad que Jesucristo nos trajo con su nacimiento, muerte y resurrección”.

2.- Ramas Verdes

Las ramas verdes de la corona nacen del pino, que significa la inmortalidad, pues “mientras todos los árboles pierden su color y su follaje durante el invierno, el pino mantiene siempre sus ramas verdes”.

El verde también es un color de “esperanza y vida”. “Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas”.

“El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre”.

3.- Velas

Las velas “representan que Cristo es la luz del mundo”, quien nos “ayuda acompañándonos en medio del dolor y las tristezas”, eliminando el frío que provoca el pecado.

“Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas en la corona”.

Esta luz muestra que el único que puede regalarnos la vida y la felicidad es Jesús. “Así como los siglos se fueron iluminando con la cada vez más cercana llegada de Cristo a nuestro mundo, las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos.

No hay un color específico para las velas, pero “se acostumbra a usar el morado, color que usa la Iglesia en Adviento y en Cuaresma como signo de conversión, arrepentimiento y penitencia”

Además, “el color morado puede irse degradando o pasar al rojo, al rosa y al blanco, para significar la paulatina transformación interna”, aconsejan que las velas se vayan encendiendo en familia, junto a la lectura u oración, “así la corona de adviento es un signo que nos ayuda a recordar que la Navidad es algo más que adornos, regalos o una fiesta social”.

4.- Adornos y frutos

El listón rojo y los adornos coloridos que puede tener la corona representan “la demostración del amor del Señor en la Cruz. Es la alegría que nos trae el Salvador”.

También, pueden ser un reflejo de las “buenas obras” que realiza el hombre.

Finalmente, esta preparación no es solo para recibir al Niño Jesús, sino para nuestro encuentro con Cristo, “sea en nuestra muerte o en el día del juicio final”.

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