Actualidad • Destacada

Lluvias traen alivio para la fina en Entre Ríos, pero complican la cosecha actual

Las precipitaciones registradas en la provincia entre el 12 y el 15 de abril generaron un panorama favorable para el resto del mes, pero también complicaron el avance de la cosecha. Según el Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Siber), la transición estacional está generando situaciones dicotómicas entre la necesidad de recargas de los perfiles y el buen tiempo para la cosecha.

La transición estacional siempre genera estas situaciones entre las necesidades de recargas de los perfiles y la necesidad de buen tiempo para la cosecha. Es un equilibrio difícil.

Qué va a pasar el resto del otoño

En cuanto a lo que resta del otoño, según lo señalado por el Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Siber), “respecto de las anomalías térmicas que mostraban los océanos circundantes el mes pasado, notamos algunos cambios que comienzan a marcar en forma más significativa la transición estacional. A comienzos de marzo éramos optimistas respecto de la poca probabilidad de que se concretaran heladas tempranas debido a que tanto el Atlántico como el Pacífico, presentaban calentamientos. Pues bien, esta situación se ha modificado. Sobre todo en el Atlántico, la corriente de Malvinas ha comenzado a dominar las aguas superficiales, notándose un flujo más frío. En el sur del Pacifico, también se debilitado fuertemente el calentamiento y posiblemente las nevadas de los primeros días de abril en el noroeste de la Patagonia, fueron causadas por aire más frío y húmedo que ingreso con previo recorrido oceánico”.

En definitiva estamos ante una situación que es mucho más cercana a lo esperado para el otoño y ahora si es posible que los ingresos de aire del sur sudeste desde el Atlántico o los más continentales desde la Patagonia, comiencen a provocar heladas en el sur de la región pampeana.

El Niño y la Niña

“Yendo al Pacífico Ecuatorial, podemos observar que en la zona central aún prevalecen las anomalías cálidas, la diferencia se da frente a las costas de Sudamérica, donde las aguas frías surgentes comienzan a neutralizar el calentamiento. Los modelos que predicen el comportamiento de estas anomalías, mantienen el patrón cálido para el mes de abril. El Niño como fenómeno oceánico es posible que aún se mantenga, sin embargo su injerencia sobre la circulación atmosférica debería comenzar a perder protagonismo. En todo caso, es un forzante que con mayor probabilidad tendrá influencia sobre el patrón pluvial del litoral y la Mesopotamia durante el resto del mes”.

En términos de pronóstico para este indicador, el Siber destaca “que es el más importante por su amplia validación sobre el sudeste de Sudamérica, es muy probable que entre mayo y julio se mantenga dentro del rango de neutralidad. Luego las distintas simulaciones de los Institutos Oceanográficos internacionales, convergen sobre un enfriamiento hacia el mes de Agosto. O sea, tendríamos una salida a la primavera bajo la señal La Niña. Esto se ira confirmando en los próximos meses, pero es una herramienta que debemos tener en cuenta desde ahora. El año pasado para estas fechas, todas las expectativas se ponían en la confirmación de los pronósticos de El Niño, algo que finalmente sucedió. En el mismo sentido, debemos prepararnos para un escenario con un potencial pluvial más austero para la primavera, sobre todo para su segunda parte”.

Dado que la provincia de ER, dispone de un alto nivel de humedad en sus suelos, los enfriamientos que pueden conducir a heladas serán difíciles de concretar. Si bien progresivamente, las masas de aire frío irán promediando medias mensuales más bajas, no deberíamos sorprendernos si el mes de mayo transcurre sin que se observen heladas. La inercia del ambiente húmedo asociado al fenómeno de El Niño seguirá sintiéndose durante el mes de mayo, donde también es factible que se generalicen los fenómenos de condensación, algo que también es favorable para mantener corta la amplitud térmica, morigerando el descenso de las mínimas y limitando el crecimiento de las máximas.

Temperaturas y lluvias en el bimestre junio-julio

Proyectando la situación térmica para el bimestre junio-julio, es improbable que evolucionemos hacia un invierno riguroso. Por lo general cuando se dan estas situaciones, los primeros enfriamientos, con irrupciones de aire polar se dan durante abril. Seguramente vamos a tener algunas semanas de mayor rigor, pero estimamos que nuevamente tendremos un invierno más bien corto y con un régimen térmico moderado.

En cuanto a lluvias, se espera que el trimestre mayo-julio se encamine hacia una oferta más cercana a la normal. Con la disponibilidad actual de humedad y un escenario de lluvias normales o incluso algo deficitaria, no habrá limitantes hídricas para el tránsito de los cultivos de invierno en sus fases iniciales. Si bien en el bimestre agosto septiembre puede ir afianzándose La Niña, iremos a la primavera con un respaldo en las reservas. Esto debe ser tenido en cuenta entendiendo que la floración de la fina no sería afectada con un rigor marcado. La problemática asociada a la escasez de lluvias puede verse reflejada más entrada la primavera, sobre todo en el bimestre noviembre-diciembre.

Excesos en Entre Ríos complican la cosecha

Debido a que en la mayor parte de la provincia no eran necesarias las precipitaciones, no sorprende que el balance hídrico presente una solución donde predominan los excesos. Como vemos, incluso en el norte de la provincia, sesenta milímetros bastaban para promover esta situación tan holgada, no hace falta describir demasiado las complicaciones que deben estar observándose en zonas donde estos acumulados se han duplicado.

Es posible que el escurrimiento natural haya favorecido una evacuación más rápida de los encharcamientos, respecto de lo que modela el balance hídrico, pero sin dudas hay muchos sectores donde el ingreso a los lotes aún está siendo muy complicado. El avance de la cosecha tiene que lidiar con la persistencia de este problema, con lo cual hay que estar muy atentos a la aparición y duración de las ventanas de buen tiempo que anticipan los pronósticos de corto plazo.

Como mencionamos, tenemos por delante una situación de bastante estabilidad, con buen nivel de insolación hasta el sábado inclusive.

Ayer domingo y hoy lunes, retornaron las lluvias. “La frecuencia que están mostrando las ondas frontales se ubica en torno a los seis a siete días. De acuerdo a esto, hacia final de mes, volveríamos a tener precipitaciones. Es muy importante que entre pasajes frontales ingrese aire más frío y seco. Esto va quitando combustible a la siguiente perturbación. Por estos días, vemos que la circulación del noreste ha cedido, lo cual limita la entrada de humedad desde latitudes tropicales Esta dinámica se proyecta en un menor nivel de precipitaciones para el domingo o el lunes, según la zona. A medida que avanzamos hacia el mes de mayo, los máximos pluviales deberían correrse hacia el centro norte de la Mesopotamia”.

La foto actual que presenta el balance hídrico está lejos de lo óptimo para la logística y el avance de la cosecha. La lectura a largo plazo es más optimista, entendiendo que con lluvias normales o subnormales, la siembra de la fina arrancara en tiempo y forma.

 

WhatsApp chat