El promedio histórico de precipitación esperado para febrero en la provincia de Entre Ríos es de 134 mm. Sin embargo, este año, el promedio mensual ascendió a 218 mm (ver figura 1), lo que representa un incremento del 63% (84 mm). Este comportamiento refuerza la tendencia de recuperación hídrica observada tras los déficits registrados en meses anteriores, señala el SIBER, el Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos.
En cuanto a los valores extremos, según el SIBER, febrero de 2025 registró un máximo acumulado de 464 mm específicamente en la central ubicada en Villa Elisa (Colón). Por otro lado, el mínimo acumulado fue en el departamento Feliciano con 40 mm.

Promedio de la precipitación mensual en Entre Ríos versus año 2025.
Otro aspecto relevante es la distribución espacial de la lluvia acumulada (Figura 2). En sectores del este y sureste de la provincia, que incluyen parte de los departamentos Colón, Uruguay y Gualeguaychú, se registraron acumulados superiores a 280 mm, con áreas que alcanzaron valores entre 360 y 464 mm, consolidando un escenario de extrema humedad. Mientras tanto, en el norte de la provincia, que abarca departamentos como La Paz, Feliciano y Federal, los valores oscilaron entre 40 y 120 mm.

Históricamente, las precipitaciones en febrero han oscilado entre 100 mm y 160 mm. Sin embargo, en 2025 este patrón se alteró significativamente, con algunas áreas, especialmente en la región sureste, registrando el doble o incluso el triple de los valores esperados.
Febrero de 2025 presentó precipitaciones notablemente superiores a los promedios históricos en gran parte del territorio provincial. Las lluvias excesivas generaron un escenario que va desde condiciones normales en el norte hasta extremadamente húmedas en el sureste, con valores sin precedentes en algunas localidades como Villa Elisa, donde se registró el máximo de 464 mm.
Estado de las reservas al 5 de marzo de 2025
Con el aporte de las lluvias de la transición mensual avanzando hacia los departamentos del norte, la disponibilidad de humedad se ha optimizado en gran parte del territorio. Sin dudas, los totales pluviales han sido excesivos en muchos sectores, consolidando vulnerabilidades en zonas del sur y centro-oeste de la provincia. Esto ha provocado una fuerte recarga de la red de arroyos que convergen en zonas bajas, estableciendo una realidad más compleja en esas regiones.
Luego de las lluvias, las condiciones atmosféricas se volvieron muy exigentes. Aunque se podría esperar una rápida evaporación por la alta insolación, la saturación de las capas bajas de la atmósfera ha moderado la pérdida de humedad en el suelo. Incluso con temperaturas elevadas, se han registrado amaneceres con brumas y neblinas.

A pesar de que en muchas áreas las lluvias fueron excesivas, la condición de humedad de los suelos es favorable para el cierre de la campaña. No obstante, si se analiza la estación estival en su conjunto, la distribución temporal de las precipitaciones ha sido irregular. Las pérdidas productivas estarán vinculadas al faltante pluvial en la última parte de diciembre y principalmente en enero. Desde una perspectiva meteorológica, al analizar el trimestre completo, los faltantes no son tan marcados y, en algunos sectores, los valores incluso presentan un saldo positivo.
Debido a esta situación, es difícil atribuir directamente el déficit de enero al fenómeno de La Niña como causa principal. En cuanto a marzo, se espera que continúen las lluvias recurrentes, aunque sin volúmenes tan exagerados como los de febrero. No obstante, las precipitaciones iniciales del mes ya han dejado un balance hídrico positivo.















Comentar