Habiendo cerrado el último trimestre de 2015, la Consultora de Climatología Aplicada ( CCA) realizó un primer análisis del impacto del fenómeno de “El Niño” . En el informe analizaron la influencia del fenómeno a escala regional , pudiendo concluir que en esta oportunidad es menos generalizado en 1997.
“A lo largo de los últimos meses de 2015, vinimos siguiendo el evento Niño y en el monitoreo pudimos reconocer como a finales de noviembre, el mismo alcanzaba un anomalía positiva (desvío de la temperatura por encima del valor medio) que orillaba los 3ºC. Este valor se alcanzó y se superó en algunas semanas de diciembre. Se terminó por confirmar un evento cálido muy intenso que finalmente quedó entre los más fuertes desde que este fenómeno se observa con mediciones reales (sesenta años). Para anticipar su comportamiento siempre fuimos comparando su evolución con la del evento 97/98, lo cual resultó útil ya que claramente fue una herramienta para anticipar la crecida de los ríos de la Cuenca del Plata” analizaron desde la CAA.
“Ahora analicemos el mapa de categorías de lluvia para el último trimestre del año. En la línea conceptual que anticipábamos, podemos confirmar con mucha claridad el impacto positivo sobre las precipitaciones del trimestre en todo el centro norte de la Mesopotamia, este del NEA, norte de SF y, apelando a la confianza del lector, también podemos incluir toda la franja agrícola de Paraguay, los estados vecinos de Brasil y gran parte del Uruguay. El efecto sobre los caudales fluviales ha sido muy evidente, con máximos durante diciembre, que por lo pronto se han moderado pero aún pueden expresar otros picos de creciente” afirman desde la CAA.
“Cuando hacemos el análisis para la región pampeana, las anomalías de la precipitación son menos consistentes. Por lo general es esperable que el desvío positivo de las precipitaciones durante episodios cálidos intensos como el actual se manifieste incluyendo gran parte de la zona núcleo. Vemos en el mapa que si bien durante el trimestre pasado se han configurado corredores donde los acumulados pluviales superan los valores normales, este comportamiento no es homogéneo, incluso hay zonas del sudeste de SF y el sudoeste entrerriano que han tenido un comportamiento más bien pobre de las precipitaciones. Está claro que este comportamiento de las lluvias fue el germen de la única zona con inundaciones de origen pluvial, es decir el centro este y sudeste cordobés. El precedente del trimestre pasado dejó tan saturados los suelos que el sector no logró soportar la sobreoferta de agua de los primeros diez días del año. Fuera de esta zona, las lluvias no han sido un problema por excesos en la zona núcleo, en todo caso, más bien lo contrario” aseguran.
“Hacia el sur, se presenta una dicotomía de anomalías que tampoco es consistente con la influencia esperada del fenómeno de El Niño, sin embargo, en este sector debemos hacer la salvedad de que la estadística no da ninguna certeza de comportamiento respecto de las anomalías que pueden presentar las lluvias. Por lo tanto, para el sur de la región pampeana los antagonismos que se configuran en el mapa de categorías pueden considerarse un aspecto de la circulación de escala regional más que una influencia de un forzante de escala planetaria. En definitiva, es posible que los que más sorprenda del pasado trimestre es el comportamiento en la zona núcleo sobre todo en áreas del norte de BA y el centro sur de SF y sur de ER, donde las lluvias se han mantenido con un techo en los valores normales. Esta zona donde la señal positiva de El Niño está mejor avalada por las estadísticas, ha tenido una afectación que fue muy irregular”.
“Durante el último trimestre del 97 el indicador del Pacífico Ecuatorial se posicionaba en el mismo sentido e intensidad, sin embargo la influencia sobre las lluvias al cabo de todo el trimestre fue mucho más extendida, incluye el área donde se ha producido la anomalía positiva del trimestre pasado, pero se destaca un comportamiento muy homogéneo extendido a la zona núcleo. Evidentemente por entonces el factor de escala planetaria superaba las influencias de forzantes de la circulación regional” comparan desde la Consultora.
“Se destaca sobre el sur de la región pampeana una dicotomía contraria a la del trimestre pasado, lo cual refuerza la idea de aleatoriedad de impacto que el fenómeno tiene en el sector.
Hoy podemos decir que el presente evento ha validado su eficiencia como indicador de riesgo de inundaciones fluviales provocadas por los ríos de la cuenca del Plata, al tiempo que para la zona núcleo se fortalecen escenarios donde mínimamente se garantiza, la provisión normal de lluvias. Es decir para la zona núcleo anticipar un año Niño en general seguirá siendo una buena noticia, aunque no necesariamente se deban esperar precipitaciones superadoras de los valores normales” afirmaron.
Lo que viene
“Considerando la presencia del fenómeno de El Niño sigue muy intensa, es probable que el trimestre, hasta finales de marzo, evolucione volviendo a mostrar la señal positiva sobre el centro norte de la Mesopotamia y el este del NEA. Este sector es en el que con mayor certeza podría mantenerse o reaparecer la sobreoferta de agua. La misma puede nuevamente imponer el desarrollo de nuevos picos de creciente fluvial” dijeron desde la CAA.
“Dentro de la región pampeana y en particular en la zona núcleo, el corredor del este de CB donde han habido anegamientos, se mantiene vulnerable a este tipo de problemática. De hecho el reposicionamiento de lluvias abundantes en gran parte de la franja central seguramente se concretará en la última semana de enero. Esas lluvias serán bienvenidas en el 80 por ciento del área agrícola de la región pampeana, pero ésta en particular puede volver a padecer el perjuicio de la inundación de los lotes más bajos”.
“El fenómeno de El Niño se extenderá hasta muy avanzado el otoño del hemisferio sur, debilitándose progresivamente. Normalmente su influencia sobre la transición verano otoño en la zona núcleo es poco evidente, sin embargo, es una período que normalmente es acompañado por un máximo pluvial. El contexto Niño podría fortalecer la posibilidad de que este máximo se concrete” anticiparon desde la Consultora de Climatología Aplicada.
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