por Herminio Ludi
Un gobierno que no hace nada por la verdadera solidaridad ni por la ayuda mutua, puede llegar a darle un mortal manotazo a las entidades de esa naturaleza. Nosotros tenemos la humana obligación de advertirles, por ejemplo a las Cooperativas y a las Mutuales, lo que vislumbramos a través de dichos y actitudes de personeros del gobierno y de sus allegados, del peligro que corren esas nobles instituciones, si no cambian,(desde el gobierno), en cuanto al tratamiento que les están dando a las mismas. Ya ocurrió con la antigua Cooperativa Tambera de Paraná, “Cotapa”, a la que, en lugar de brindarle un apoyo financiero sustentable, se le pusieron a la par con una Sociedad Anónima que posee el 51% del capital accionario. Pero este caso ilegal y perjudicial para el cooperativismo, aunque se diga que se lo hizo para salvar a esa entidad, no es el único que puede ocurrir en nuestra cooperativizada Entre Ríos. Pues, están las monumentales cooperativas de electricidad, a las que no se les atienden sus reclamos sobre tarifas (o se los atienden menguadamente), como para que vayan perdiendo rentabilidad, o dividendos, a los efectos de que se vean obligadas a entregarles esos enormes capitales al gobierno de la provincia.
Solamente un gobierno sin escrúpulos y desconectado de la realidad histórica en materia de servicios de electricidad, desconoce las arduas luchas, los trabajos, y denodados esfuerzos que tuvieron a su cargo los Consejos de Administración, sus funcionarios y personal en general de esas dignísimas Cooperativas, para llevar ese tan eficiente servicio allá, al medio de los montes, perdidos entre los pantanos, mientras que, ni el gobierno ni las Sociedades Anónimas que sólo van a dónde pueden ganar mucha plata, no se arriesgaban a instalar los postes, ni los cables para tamaña tarea; ciclópea tarea que, de no haber sido por las entidades solidarias, hasta el día de hoy, esas humildes pero valiosísimas familias, carecerían de esa vital ayuda, para las tareas que ellas realizan, y que tanto hace al progreso del país. Empero, no debemos olvidar la intención de un legislador del oficialismo entrerriano, que quiso darle cabida al capital privado, para que compitiera con las, cerca de 80 cooperativas del servicio de agua potable, que, por suerte, existen en nuestra provincia, y que prestan un servicio extraordinario a la población. Pues, de no estar esas entidades solidarias, los pueblos respectivos, estarían, todavía hoy, consumiendo agua de pazo extraída con baldes. He aquí, otro peligro para estas otras cooperativas, que tantos esfuerzos les demandaron a aquellos pioneros que un día se reunieron, dialogaron, hasta ponerse de acuerdo en la constitución de una entidad cooperativa para ese inestimable servicio. En este caso, también, ni el estado, ni el capital privado, por aquellos tiempos, quisieron arriesgarse en semejante y tan humana inversión. De todas maneras debemos acordar que hay pueblos, o ciudades, que sí tienen, a su cargo el suministro del agua potable, pero en muy contados casos.
Mas, como si todos estos ataques a las entidades solidarias, fuesen pocos, hoy encontramos a dirigentes desubicados que, en clara transgresión de la ley N° 20337, y de los propios estatutos de las entidades cooperativas y/o mutuales, se atreven a llevar a su organización, el partido político al que ellos pertenecen, o sea al oficialismo, o viceversa. Hacen pocos días atrás, antes de las recientes elecciones legislativas, un dirigente de una federación de mutuales, se atrevió a pedir, en una reunión de ese naturaleza, el voto para el Frente Justicialista para la Victoria. A esta actitud irresponsable y lavativa, la cometen quienes no conocen, ni su estatuto, ni la ley de cooperativas y de mutuales, como lo señalábamos ut supra. Pero, además, también nos topamos con dirigentes de esas nobles entidades, que no se animan a criticar al gobierno, o que privan de la palabra a otros dirigentes, que quieren salvar a esas instituciones, haciendo las prevenciones que ya hemos manifestado. “EL PELIGROSO MANOTAZO A LAS ENTIDADES SOLIDARIAS”, tal lo que reza el título de esta columna, está a la vista de todos los que no se dejan iluminar con promesas mentirosas. El gobierno está al acecho, no apoya a las auténticas cooperativas y/o mutuales, o mejor dicho les pone piedras en el camino, fundamentalmente, cuando una de ellas (cooperativas o mutuales) han crecido, tanto patrimonialmente, como en su actividad y, por ende, en su bien ganado prestigio.
El Martin Fierro de José Hernández, dice que “se gana más con un beso, que con una cachetada”. Sin embargo, en este caso, cuando se trata de intereses económicos, pero más que esos políticos, o de politiquería, la cuestión cambia radicalmente. No vamos a nombrar a otras entidades de la economía social, que pueden estar en la mira de este gobierno manoteador, porque no queremos “levantar la perdiz”. Pero que sepan esas beneméritas asociaciones que, precisamente por ser serviciales, por haber crecido, y por el prestigio que han adquirido, una mano, o una boca rapaz, puede estar abriendo sus fauces para deglutírselas a su gusto y placer.
VIALE, HERMINIO ENRIQUE LUDI. Para la columna de “MUNDO RURAL”















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