Sintomatología y alternativas de control químico
La incidencia y severidad de la mancha negra de los cítricos Guignardia citricarpa (Phyllosticta citricarpa) han ido en aumento en los últimos años afectando tanto la calidad como los rendimientos. Además es cuarentenaria para importantes mercados internacionales y su manejo, basado en el control químico, presenta restricciones cada vez mayores en cuanto al tipo y número de fungicidas permitidos, a sus niveles de residuos y también al riesgo de generación de resistencia.
El INTA Concordia ha realizado ensayos de control químico en limones durante el periodo 1991/92 hasta 1995/96 (5 años) y en naranja Valencia late durante el periodo 2008/09 hasta 2013/14 (6 años). En ambos casos se ensayaron momentos de aplicación y productos fungicidas. En naranja Valencia los mejores controles se obtuvieron con los tratamientos protectores a base exclusivamente de compuestos cúpricos (cuatro aplicaciones de frecuencia mensual a partir de cuaje), aquellos donde se utilizaron una o dos aplicaciones de pyraclostrobin complementadas por tres a dos aplicaciones con protectores, y en el tratamiento “curativo” (diciembre o enero) a base de una aplicación de bencimidazoles (carbendazim – benomyl). El reemplazo de alguna aplicación cúprica por ziram o mancozeb redujo el nivel de efectividad del tratamiento protector pero se justificaría en las aplicaciones de diciembre – enero para disminuir el riesgo de”remarcado” de la fruta que afecta su calidad comercial. En aquellos lotes en los que el productor o el técnico asesor consideren justificado la realización de controles químicos para esta enfermedad, el INTA EEA Concordia aconseja aplicar un programa trienal. El objetivo de aplicar un programa trienal es reducir el riesgo de generación de resistencia tanto a los bencimidazoles como a las estrobilurinas.
Por otra parte, recientemente se elaboró una cartilla fotográfica de los síntomas registrados de mancha negra y se confirmaron aislamientos del agente causal, incluso en los denominados como falsa melanosis.
Por Ing. Vanesa Hochmaier – [email protected] – Ing. Sergio Garrán















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