Los jóvenes de ayer como los de hoy, en particular aquellos que tenemos un vinculo con algún sector productivo, nos caracterizamos por tener muy presentes los valores del esfuerzo, del sacrificio y del trabajo como una inversión a futuro; sin olvidarnos de los valores humanitarios que nos hacen ser solidarios y responsables no solo de nuestros intereses sino que realizamos lo posible por ayudar al que tenemos a nuestro lado.
Es por lo que motivados por dichos valores en el año 1991 un grupo de jóvenes pertenecientes a la Sociedad Rural de Guleguaychú ,de la mano de quien sería su 1°Presidenta la arquitecta Liliana Bacigalupo, decidieron dar un paso más de lo que ya venían participando y fundaron, el 1° de Diciembre, el “ Ateneo Juvenil” con la idea fundamental de sumarse de manera activa a las actividades que se realizaban en la institución; para una vez más comprometerse en la transformación de la realidad y aprender de los dirigentes responsables de aquella noble tarea.
Convirtiéndose de tal manera en ser el 1er ateneo en fundarse de nuestra provincia y en sumarse a la gran familia de ateneos CRA, con los cuales compartimos los mismos ideales y forjamos vínculos de comunicación y compañerismo con los ateneos de la extensa red del todo el país. Con el devenir del conflicto de la 125 , los jóvenes volvimos a sentir el espíritu de la responsabilidad de tener que reafirmar nuestro “Compromiso y Participación” y vimos las necesidad de re fortalecer el ateneo, y de darle un nuevo valor… el del lugar donde capacitarnos y prepararnos para los nuevos tiempos, de los grandes cambios, que nos trae las reglas actuales.
Y por sobre todo el de cruzar la tranqueras y volcarnos hacia la participación ciudadana para demostrar que “Campo-Ciudad” es una eje que trabaja hermanados y no se puede concebir una idea por separado. Y nuevamente de la mano de la Arq. Liliana Bacigalupo, pero ya desde la presidencia de la institución , se refundó el ateneo junto a Fernanda Cafferatta y Tommy Fogg ( miembros de la Comisión Directiva) y nos reabrieron las puertas a la nueva generación de jóvenes; una generación que nos toca vivir en una sociedad liquida llena de incertidumbres , sumamente individualista y consumista que constantemente se siente desmotivado. Y es gracias a aquella semilla que se planto en 1991 por la que el ateneo ha podido no solo sobrevivir sino que contagiar a nuevos jóvenes a sumarse a nuestro movimiento. Donde desde aquel resurgimiento, el ateneo no ha parado de participar arduamente en las distintas actividades locales, provinciales y nacionales. Dando cada día lo mejor de nuestra fuerza y nuestro espíritu lleno de esperanzas y con la convicción de que los jóvenes no solo somos el futuro sino que somos el presente.
Donde tenemos el deber de realizar acciones para mejorar la calidad de vida de nuestro prójimo, teniendo la certeza de que con trabajo y constancia y por sobre todo Compromiso y Participación en actividades que beneficien a la sociedad en su conjunto llegaremos a fortalecer nuestra región generando una sociedad más equitativa y con mayor dignidad, teniendo como bandera los valores de solidaridad, cooperativismo, respeto, trabajo y educación. Por esto y por muchos motivos más, es que los miembros que conformamos actualmente el ateneo estamos muy orgullosos de pertenecer a dicho movimiento y nos sentimos sumamente agradecidos de todos los dirigentes que durante estos 25 años han apostado por la formación hacia los jóvenes. Y es nuestro deseo que los jóvenes sigan participando y comprometiéndose desde el lugar que les toque y los invitamos a sumarse a nuestro grupo, que está abierto a todos los que quieran participar tengan o no relación con la ruralidad.
Muchas Gracias por Acompañarnos
Brian J Ortegoza
Presidente Ateneo Sociedad Rural Gualeguaychù
Diciembre 2016















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