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Tendencia climática : El NEA necesita recargas pero la situación no es crítica

En el corto plazo las lluvias tendrían gran cobertura en la región pampeana. Las mayores incertezas se perfilan para la incorporación o no del NEA a la zona bien provista. Esta zona no está en estado crítico, pero necesita recargas.

Indicadores de Escala Global

Se observan anomalías de la temperatura superficial de los principales mares que rodean el continente sudamericano, y se destacan dos situaciones. La primera es que el tenue enfriamiento del Pacífico Ecuatorial Central, no logra afianzarse como una anomalía de cuidado o con influencia sobre el comportamiento atmosférico. La segunda, y esto si es un cambio respecto de comienzos de enero, es el calentamiento del litoral Atlántico brasileño.

Evidentemente la corriente oceánica de Brasil ha acumulado calor durante el mes de enero y las estimaciones de temperatura evidencian un desvío positivo de las marcas térmicas superficiales, promoviendo un escenario diferenciado de lo que sucedía a principios de año.

Teniendo en cuenta el comportamiento inercial que rigen las temperaturas superficiales del mar y considerando que la radiación es aún muy elevada durante febrero y marzo, es razonable considerar que en esta última parte de la campaña gruesa del sudeste de Sudamérica, la atmósfera debería reportar algún acople con este calentamiento.

Indicadores de Escala Regional

Como hemos mencionado en muchos otros informes mensuales, el sistema de alta presión del Atlántico, es responsable de la eficiencia con que se transporta la mayor parte del aire húmedo que ingresa a la región pampeana.

Si bien el aporte de aire húmedo de origen amazónico es también importante, éste tiene mayor impacto sobre la producción de lluvias en el NOA, oeste del NEA y en áreas del oeste de Córdoba. A gran escala, podemos decir que este flujo de aire no es suficiente como para sostener lluvias de importancia en la zona núcleo, es en todo caso un complemento para las masas de aire que transporta la circulación del noreste motorizada por el anticiclón del Atlántico. Las lluvias de la región pampeana son entonces muy sensibles al funcionamiento de este sistema de alta presión.

La relación del sistema de alta presión con las anomalías oceánicas del litoral Atlántico es estrecha. Sin entrar en tecnicismos podemos recordar el reciente record pluvial del año 2014. Aquel año comenzó con un calentamiento en el litoral brasileño que luego se extendió hasta el norte de las costas patagónicas y que se prolongó en el tiempo hasta mediados de 2015. El año 2014 tuvo un invierno benigno y las lluvias quebraron datos históricos en vastos sectores de la región pampeana, en muchos casos superando los 1500 milímetros.

Las condiciones actuales recién permiten detectar el rebrote de este calentamiento. Su acople con el comportamiento atmosférico no es evidente. Es una anomalía que hay que monitorear. Su persistencia puede tener una incidencia importante en el comportamiento del clima en los próximos meses.

Por lo pronto la campaña parece estabilizarse en torno de un comportamiento que tendería a emparejar hacia el sur la distribución de las lluvias. Esta posible recuperación hacia el sur es mayoritariamente tardía, augura buenos resultados para gran parte de la zona núcleo y promueve la continuidad de los problemas en las zonas anegadas.

En el corto plazo las lluvias tendrían gran cobertura en la región pampeana. Las mayores incertezas se perfilan para la incorporación o no del NEA a la zona bien provista. Esta zona no está en estado crítico, pero necesita recargas.

Conclusiones

De acuerdo al diagnóstico climático del último período y al análisis de los principales indicadores de escala global y regional, proyectamos el siguiente comportamiento pluvial y térmico para el próximo bimestre:

1. De validarse las lluvias previstas en el corto plazo, el mes de febrero arranca con recargas oportunas a nivel generalizado, posiblemente con alguna dispersión, pero en general con un reposicionamiento favorable en las reservas de humedad. La mejora de las lluvias sobre el sur de la región pampeana, no será la suficiente como para recuperar el arrastre deficitario, sin embargo, las perspectivas parecen ir incorporando esta zona a un patrón más húmedo y que se sostiene.

2. De sostenerse el calentamiento del litoral Atlántico, el habitual máximo pluvial del mes de marzo, tiene chances aumentadas de concretarse. Esto implica totales mensuales que se mueven en el entorno de los 150 milímetros en buena parte de la zona núcleo. Sería más que favorable que este comportamiento se ubique temporalmente, dado que un corrimiento al mes de abril resulta siempre muy inconveniente.

3. El patrón pluvial que se perfila para el mes de febrero, puede trabajar en el sentido de resumir la seca en vastos sectores del sur de la región pampeana, sin embargo esto implicaría una continuidad de los excesos hídricos que se observarían en áreas del este de Córdoba y centro de Santa Fe fundamentalmente. También zonas del noroeste de Buenos Aires están con napas muy elevadas, por lo cual nuevamente pueden volver a sufrir excesos.

4. El transcurso del mes de febrero para el norte del país comenzará con cierta incerteza pero con tendencia a mejorar. Igualmente el patrón pluvial para el norte del país parece haberse corrido hacia una oferta más deficitaria que la que traía hasta diciembre.

5. El comportamiento térmico puede volver a mostrar durante febrero las principales anomalías sobre la franja oeste del país, principalmente en los desvíos positivos de la temperatura máxima.

Fuente : SIBER

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