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ProHuerta: Experiencias de vida

Eco vivero, de la familia Rodriguez. Un emprendimiento con esfuerzo y dedicación.

En Concepción del Uruguay, Entre Ríos, vive una familia emprendedora que inició sus pasos en el año 2001 en el marco del Programa Pro Huerta de INTA.

Los Rodríguez: Alberto, Rosa más seis hijos estaban desocupados. Cobraban los beneficios de un plan social, como contraprestación debían realizar una actividad productiva, por lo que decidieron comenzar una huerta comunitaria en su barrio “Cantera 25”, ubicado en la zona este de la ciudad. Éste, siempre fue un sector castigado por inundaciones y continuadas evacuaciones periódicas cada vez que el río Uruguay crece.

Después de tantos contratiempos, debieron rellenar el terreno de su casa a baldes y carretillas. A partir de ese momento, comenzaron a capacitarse en huertas agroecológicas y a producir hortalizas saludables, vendiendo en la feria local y entregando verduras al comedor escolar de la Escuela 110 “General Benjamín Victorica” de Concepción del Uruguay, donde asistían sus hijos.

Es para destacar la dedicación a su emprendimiento y a la forma en que aprovecharon los espacios disponibles. Construyeron terrazas y canteros superpuestos, de tres pisos; micro túneles hechos con materiales reciclados y con todo lo que llega a sus manos para transformar. El ingenio los llevó por el camino de la experimentación y hoy, son referentes de consultas para otras familias que hacen huerta.

Los Rodríguez, también incursionaron en floricultura, aromáticas, y en la cría de lombrices rojas californianas. Todo lo hacen en un terreno de 300 metros cuadrados.

Como todos los años, después de los periodos de crecidas del río, esta familia debe comenzar de cero la construcción y rearmado de su espacio para sembrar. En abril de 2016, empezaron a recopilar botellas de plástico para construir un eco vivero con paneles de botellas plásticas. Una vez colocados los paneles en el interior del vivero, armaron los canteros delimitándolos con botellas de vidrio. Siempre, con el acompañamiento del Programa Pro Huerta que les brindó capacitación para llevar adelante el proceso de armado y diagramación de las siembras que actualmente les permite obtener sus ingresos.

Por: Alejandra Martina BOXLER

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