Las Agencias de Extensión Rural del INTA Paraná y Diamante, a través del programa Pro Huerta, brindan asesoramiento técnico para la huerta orgánica y la granja de la comunidad “Casa Lázaro” dedicada a recuperar a jóvenes y adultos varones de las adicciones.

Jorge Achor es el coordinador de Casa Lázaro. Explica “esta es una iniciativa del Arzobispo de Paraná, Juan Alberto Puíggari, para dar espacio y contención a jóvenes que van a pedir auxilio a nuestras parroquias. Este proyecto se inició con un grupo de sacerdotes para dar respuesta a esa demanda. Piden socorro y auxilio porque están en situación de calle y con problemas de adicciones.
El ingreso de las personas es automático siempre que esté la iglesia de por medio. Lo único que se evalúa es que no tengan problemas judiciales o estén buscados por la policía. Los jóvenes ingresan voluntariamente a la casa donde encuentran contención, reeducación en varios órdenes desde las actividades que tienen que hacer en la casa (tareas domésticas) hasta el aprendizaje en los talleres de carpintería, tapicería, vivero, huerta, granja. En estos últimos con el apoyo y el seguimiento del INTA Paraná y Diamante que desde un principio nos están acompañando con el Méd. Vet. Francisco Bongiovanni y el Ing. Agr. Juan Manuel Pautasso. El objetivo es que los jóvenes comprendan que el trabajo los puede ayudar a vivir a ellos y sus familias. Porque vienen de muchas frustraciones para lo cual hay que levantar la autoestima. La casa donde estamos es pequeña, sólo hay capacidad para 17 jóvenes y adultos varones.
Cuando tienen familias que tratan de contenerlos son residentes ambulatorios, se van por las tardes y regresan a las mañanas. Las adicciones son un flagelo muy destructivo para las familias. La permanencia en Casa Lázaro es gratuita, recibimos para el mantenimiento donaciones y colaboraciones de la comunidad. Estamos también dando charlas preventivas en las escuelas con la Secretaría de Adicciones de la provincia. Ellos dan la parte científica y los residentes de Casa Lázaro ofrecen sus testimonios. De las adicciones se puede salir pero hay que tener mucha voluntad y decisión”.

Méd. Vet. Francisco Bongiovanni, profesional de la Agencia de Extensión Rural Paraná del INTA, “este trabajo lo estamos llevando adelante desde la Agencia de Extensión Rural del INTA Paraná junto con el programa Pro Huerta y la colaboración del Ing. Agr. Juan Manuel Pautasso, del INTA Diamante. Intervenimos asesorándolos en lo que hace al cuidado de los animales de granja y el desarrollo de la huerta orgánica. El objetivo es que los jóvenes aprendan a trabajar con la tierra y con los animales, principalmente con un fin terapéutico pero también para que en un futuro les sirva como salida laboral.
Ellos son conscientes de que se equivocaron en el pasado. Lo que intentan ahora es recuperar sus vidas y reinsertarse en la sociedad. Dentro de los Proyectos Especiales del Pro Huerta presentamos uno de ampliación y mejoras de la granja donde tenemos algunos ejemplares de gallinas, conejos y patos. Vamos a construir también un lombricario y mejorar las instalaciones de la huerta. Con la intención de comenzar a comercializar lo que se produce. También presentamos otro proyecto para la construcción de un horno económico a fin de reducir los costos en la elaboración de los almuerzos y las cenas en la comunidad y en la producción de alimentos que se pueden comercializar en las ferias”.
Algunos testimonios de los residentes

José Rodríguez “todos los días venimos a trabajar en la huerta para producir las verduras y hortalizas que utilizamos para la preparación de las comidas de los que vivimos en la casa. Con el Ing. Pautasso aprendemos cómo hacer la huerta, cuándo transplantamos las lechugas, cuándo sembramos las distintas semillas. La huerta marcha muy bien. Tenemos zanahoria, lechuga, ajo, perejil, arveja, tomate”.

Carlos Peláez “en este momento estoy en el sector de granja al cuidado de las gallinas. Trabajamos en forma rotativa. Hace un año y seis meses que estoy en la casa tratando de salir de las adicciones. Estaba viviendo en Santa Elena. A las gallinas les damos agua, alimento y limpiamos el sector. Con la ayuda del INTA, de Francisco Bongiovanni, que nos enseña todo lo relacionado a la granja. Nos sirve de terapia el trabajo con los animales. También estamos estudiando en la escuela Santa María de los Ángeles. Y seguimos luchando para salir adelante”.

Nicolás Leguizamón ”estoy al cuidado de los conejos de la granja, desde hace tres meses en la casa luchando por una vida nueva. Con los conejos tenemos una rutina diaria. Le damos de comer a la mañana y a la tarde. Y aseamos las instalaciones. Con la ayuda de Francisco y del INTA a quienes le estamos muy agradecidos”.

César Ramírez “me dedico al cuidado de las gallinas y los conejos de la granja. Este trabajo como los otros nos sirven para despejarnos un poco la cabeza y no pensar tanto, entre todos los que estamos en la casa nos ayudamos como lo que somos, una comunidad. Estar concentrados haciendo las tareas no te lleva a pensar en las drogas”.
Roberto Sapienza “estoy dedicado al sector de cocina donde utilizamos los productos de la huerta y de la granja para preparar los alimentos. De esta forma ahorramos dinero. También hemos presentado un proyecto para construir un horno económico. Los que estamos en Casa Lázaro vamos adquiriendo conocimientos y destrezas mientras nos recuperamos de nuestras adicciones”.

Germán García “estoy en el sector de vivero. No tengo muchos conocimientos sobre el tema pero voy aprendiendo de la gente del INTA y de la lectura de libros para saber cómo se cultivan las plantas y las flores. Hacemos producciones propias para no tener que comprar en otros viveros. Lo que producimos lo vendemos en un puesto que tenemos instalado fuera de Casa Lázaro. Hoy me siento fuerte, saliendo de las drogas, con capacidad para hacer lo que Dios dispone en nuestras vidas”.
Guillermo Monticelli “hace 4 meses que estoy acá. Vine a recuperarme para tener una mejor vida por mí y por mi familia, estoy en el taller de tapicería y carpintería. Un agradecimiento a la comunidad que colabora todos los días para que tengamos un plato de comida en la mesa, a las donaciones y colaboraciones de todos. Lo que queremos es volver a estar bien con nuestras familias, con nosotros mismos y con la comunidad. Decir sí a la vida y no bajar los brazos. Agradezco a Jorge que es el coordinador de la casa por esta oportunidad que me ha dado y a toda la gente que me ayuda”.
Jonathan Martínez “soy de Paraná, vine hace 3 meses a Casa Lázaro para cambiar mi vida, para dejar atrás todo lo malo, ahora me siento física y mentalmente bien”
Agustín Anglat “soy de Rafaela, en Casa Lázaro siempre estamos en actividad y nos mantenemos ocupados. Todos son muy buenos compañeros, trabajamos en equipo, todos juntos. Lo que es importante también es que aprendemos a convivir en sociedad. Porque se van perdiendo muchos valores entre ellos el de la buena convivencia cuando andamos por un mal camino”.

Fuente : INTA Paraná















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