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Batata Beauregard: Un nuevo cultivar con capacidad antioxidante 35% superior

Conocer el comportamiento de nuevos cultivares de batata permitirá al productor hortícola tener mayores opciones de elección, a la hora de planificar los almácigos o trasplantes, según la zona y el destino de la producción.

El cultivar nacional se destaca de Beauregard por tener una capacidad antioxidante un 35% superior, además, debido al parecido de los colores de piel y pulpa, no se ve tan afectado su aspecto si se pela como consecuencia del manipuleo y almacenamiento, mientras que Beauregard, al tener su piel fina y cobriza, cualquier daño incide sobre su aspecto .

El cultivo de batata resulta de interés tanto para la producción para autoconsumo como para su comercialización. Esto se debe a su rusticidad y características como la tolerancia a las condiciones de sequía y salinidad, moderados requerimientos de nutrientes, baja incidencia de plagas y enfermedades y su amplia distribución en el país.

Con el objetivo de seguir difundiendo el cultivo y aumentar el consumo de batata, para lograr una mayor diversificación en las huertas y mejorar la alimentación, resulta de importancia la evaluación de cultivares, buscando aquellos que más se adapten a condiciones locales. Por esta razón se evaluó el cultivar Boni INTA, implantado junto con Beuaregard, más conocido por los productores de la zona y de muy buen comportamiento.

¿Qué características tienen estos cultivares?

Beauregard es uno de los cultivares más tradicionales sembrados en los EE. UU, de buen comportamiento en la zona de influencia de la EEA Paraná donde se encuentra expandido, mientras que Boni INTA es un cultivar nacional, menos difundido, inscripto en el año 2010, producto de siete años de entrecruzamientos y selecciones en INTA San Pedro. Ambos tienen la pulpa de color anaranjada, considerados dentro de los cultivares “tipo zanahoria”, esta característica es demandada para la exportación. La coloración se debe a la alta concentración de beta-carotenos, que es el precursor de la vitamina A y poderoso antioxidante. La textura de la pulpa es húmeda en Beauregard y semi-húmeda en Boni INTA. Ambos cultivares son precoces, con ciclo de 110 a 120 días desde trasplante a cosecha, con
un rendimiento potencial elevado (hasta 30.000 kg ha-1), según las condiciones en que se desarrolle el cultivo, determinado por los factores ambientales y nutricionales.

¿Cómo se desarrolló la experiencia?

El 30 de noviembre del 2016, en el sector didáctico productivo de la Escuela Normal Rural “Juan Bautista Alberdi”, se trasplantaron en suelos molisoles 90 plantines de cada cultivar, a una densidad de 3,8 plantas por m2 , distribuidas en dos surcos. La separación entre surcos fue de 0,75 m y 0,35 m entre plantines. De esta forma quedó instalado el ensayo de dos cultivares con un diseño en bloques con 3 repeticiones. La experiencia se condujo bajo condiciones de campo, sin la aplicación de productos de síntesis (fertilizantes, herbicidas, insecticidas).

A los 16 días del trasplante se realizó un recuento para determinar el número de plantas establecidas.

El estado de los plantines se evaluó mediante una escala de observación visual , ya que podrían presentar algún deterioro (deshidratación, enfermedad, etc.) al provenir de otra localidad (San Pedro).

Se consideran batatas comerciales las medianas y grandes, pesos inferiores a 150 g se descartan y las que superan los 1000 g se destinan a industria. Se realizó análisis de varianza para las variables evaluadas y las medias se compararon mediante el test de Tukey (α=0,05).

¿Qué resultados se obtuvieron?

No hubo diferencias significativas en el número de plantas establecidas entre cultivares, con un promedio de 34.709 plantas por ha-1 , cantidad que permite esperar una buena producción.

La observación visual determinó que los plantines de Beauregard estaban más afectados . Sin embargo, se pudo determinar que dicho estado respondía al estrés originado por el trasplante, por lo que tuvieron una pronta recuperación.

En la “primera fase” del cultivo se produce el crecimiento radicular, se desarrollan las raíces adventicias que fijan la planta al suelo y también se define el número final de batatas, que depende de las condiciones ambientales y nutricionales. La “segunda” y “tercera fase” comprenden el crecimiento foliar, que se extiende hasta la mitad de ciclo del cultivo (60 días aproximadamente desde el trasplante) y el engrosamiento de las raíces o formación de batatas (tuberización).

Las lluvias durante el ciclo del cultivo fueron abundantes y superaron el promedio histórico (1934-2016), a excepción del último mes. Se registraron 710 mm de diciembre a marzo, con mayor concentración de las mismas desde la implantación hasta el inicio de engrosamiento de raíces.

Las lluvias cubrieron las demandas del cultivo, ya que requiere 500 mm promedio durante su ciclo, siendo crítico el período de implantación y tuberización (engrosado de raíces de reserva).

La frecuencia de las lluvias limitó las oportunidades de los desmalezados manuales. Bajo estas circunstancias las malezas fueron importantes competidoras del cultivo, predominando casi en su totalidad el sorgo de Alepo. Las lluvias se redujeron en marzo en intensidad y frecuencia, predisponiendo buenas condiciones para realizar la cosecha. Ésta se realizó a los 120 días del trasplante.

Boni INTA superó significativamente a Beauregard en el número total de batatas por unidad de superficie. Produjo un mayor número de batatas chicas y medianas, mientras que Beauregard presentó una distribución más pareja por peso .

No se detectaron diferencias entre cultivares en el peso promedio por unidad en ninguna de las categorías, con valores de 115, 262 y 639 g/unidad para la primera, segunda y tercera categoría, respectivamente.

Tampoco se diferenciaron los cultivares entre sí en el rendimiento total (suma de todas las categorías) y comercial (suma de las categorías medianas y grandes), con promedios de 17.893 y 11.334 kg ha-1, respectivamente.

El rendimiento de los cultivares fue inferior a su potencial (25.000 kg ha-1 del tipo comercial) como consecuencia del manejo aplicado, sin la utilización de productos de síntesis. Por otra parte, las lluvias intensas y frecuentes durante gran parte del ciclo del cultivo, si bien favorecieron al cultivo hasta el inicio de la tercera fase, limitaron las posibilidades de realizar las carpidas indispensables para eliminar las malezas oportunamente.

Consideraciones Finales

Los profesionales que intervienen en la experiencia consideran conveniente continuar con ensayos exploratorios a fin de conocer la adaptación Boni INTA en el área de influencia de la EEA Paraná.

La actividad  fue desarrollada en el marco del Proyecto Específico “Bases para la sostenibilidad de las cadenas
de la papa y la batata” del Programa Nacional Hortalizas, Flores y Aromáticas y el Proyecto Regional
con Enfoque Territorial del Centro Oeste de Entre Ríos.

 

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