Jesús dijo a sus discípulos:
“Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver”.
Entonces algunos de sus discípulos comentaban entre sí: “¿Qué significa esto que nos dice: ‘Dentro de poco ya no me verán, y poco después, me volverán a ver’?. ¿Y que significa: ‘Yo me voy al Padre’?”.
Decían: “¿Qué es este poco de tiempo? No entendemos lo que quiere decir”.
Jesús se dio cuenta de que deseaban interrogarlo y les dijo: “Ustedes se preguntan entre sí qué significan mis palabras: ‘Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver’.
Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo.”
Amén
Hoy se celebra a Santa Juana de Arco, la heroína mártir que salvó a Francia
“Yo no he hecho nada que no me haya sido ordenado por Dios o por sus ángeles”, dijo Santa Juana de Arco, joven campesina analfabeta que llegó a ser patrona de Francia con el poder de la oración y el amor a la Iglesia, aun cuando fue condenada a muerte.
Santa Juana de Arco nació en 1412 en Domrémy (actual Francia). Nunca aprendió a leer y escribir, pero recibía con frecuencia los sacramentos, atendía a los enfermos y era bondadosa con los peregrinos. En el pueblo todos la querían.
Por ese entonces Inglaterra invadió Francia. Las ciudades cayeron una tras otra y Carlos VII, o el “Delfín” francés, consideraba que todo estaba perdido.
Santa Juana a sus catorce años empieza a tener experiencias místicas y se le aparecen San Miguel Arcángel, Santa Catalina y Santa Margarita. Se le encomendó salvar Francia y fue enviada a hablar con Carlos VII.
Después de una serie de obstáculos, logró tener audiencia. El “Delfín” se disfrazó para desconcertar a la Santa, pero ella lo ubicó rápidamente. Más adelante Santa Juana partió con una expedición para salvar la ciudad de Orleáns portando un estandarte con los nombres de Jesús y de María y una imagen del Padre Eterno.
Después de arduos enfrentamientos, la ciudad fue recuperada y posteriormente se realizó la coronación de Carlos VII. Así Santa Juana terminó lo que se le había confiado y su carrera de triunfos militares.
Más adelante, ella siguió luchando, pero sin victorias, tuvo problemas en la realeza y fue apresada en el campo de batalla por los borgoñones, quienes la vendieron a los ingleses. Es acusada de hechicería y herejía y después de un juicio donde no tuvo defensa, se determinó que sus revelaciones habían sido diabólicas. La Universidad de París la acusó en términos violentos.
Santa Juana de Arco es entregada al ámbito secular como hereje renegada y llevada a la plaza del mercado de Rouen, donde fue quemada viva, mientras gritaba el nombre de Jesús y miraba a una cruz. Partió a la Casa del Padre el 30 de mayo de 1431 y con 19 años.
El Papa Calixto III nombró una comisión para que se examine de nuevo el caso y se “rehabilitó” plenamente a Juana de Arco. En 1920 fue canonizada por Benedicto XV.
Santa Juana fue una figura extraordinaria, su espada jamás se tiñó de sangre, nunca mató a nadie y durante las batallas se mantuvo orando sostenida de su estandarte. Siempre se sintió orgullosa de su virginidad.
Su firmeza en la Fe y la Iglesia hizo que la Universidad de París, que se arrogaba derecho de control sobre los asuntos pontificios y cuyos miembros apoyaron al último antipapa Félix V, se viera desacreditada por su participación en el proceso contra la Santa.
Asimismo, la separación de los reinos de Francia e Inglaterra preservó a Francia del cisma de Enrique VIII, junto con su iglesia anglicana, que se produjo tiempo después.

Hoy es la fiesta de San Fernando III, rey y patrono de España
l 30 de mayo se celebra la Fiesta del rey San Fernando III, patrón de España, quien antes de morir recibió el Viático en el suelo y diciendo: “Señor, desnudo salí del vientre de mi madre, la tierra, y desnudo me ofrezco a ella. Señor, recibe mi alma entre tus siervos”.
San Fernando nació en la actual España en 1198. En su reinado unió los reinos de León y Castilla, lo que favoreció de manera más efectiva a los cristianos en la lucha contra los musulmanes que ocupaban gran parte de la Península Ibérica.
Liberó Córdoba, Murcia, Jaén, Cádiz y Sevilla, siendo afortunado en la guerra, moderado en la paz, piadoso con Dios y preocupado por sus súbditos. El rey se consideraba siervo de la Virgen María y creía que el reino al que todo tenía que someterse es el Reino de Dios.
Fundó las universidades de Salamanca, Palencia y Valladolid. Inició las construcciones de las catedrales de León, Toledo y Burgos. En esta última puso la primera piedra. Perteneció a la Tercera Orden de San Francisco, llevaba siempre consigo una imagen de la Virgen y llegó a hacer penitencia pública.
Se casó dos veces. La primera vez con Beatriz de Suabia que le dio diez hijos. Luego de enviudar contrajo matrimonio con Maria de Potieu, con quien tuvo cinco hijos. Su hijo mayor, Alfonso X, fue conocido como Alfonso el Sabio. Mientras que su hija Eleanor fue esposa de Eduardo I de Inglaterra.
Partió a la Casa del Padre el 30 de mayo de 1252 y fue canonizado en 1671 por el Papa Clemente X. Es patrono de varias instituciones españolas y protector de cautivos, desvalidos y gobernantes. Es patrón de España junto al apóstol Santiago.














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