Dios en la Tierra

Hoy es fiesta de Santa Rosalía, virgen y eremitaña

Miércoles de la vigésima segunda semana del Tiempo Ordinario. El santoral recuerda a Santa Rosalía.Comentario del día : Santa Teresa de Ávila: «Salió y se retiró al desierto».Evangelio según San Lucas 4,38-44.

Al salir de la sinagoga, entró en la casa de Simón. La suegra de Simón tenía mucha fiebre, y le pidieron que hiciera algo por ella.

Inclinándose sobre ella, Jesús increpó a la fiebre y esta desapareció. En seguida, ella se levantó y se puso a servirlos.

Al atardecer, todos los que tenían enfermos afectados de diversas dolencias se los llevaron, y él, imponiendo las manos sobre cada uno de ellos, los curaba.

De muchos salían demonios, gritando: “¡Tú eres el Hijo de Dios!”. Pero él los increpaba y no los dejaba hablar, porque ellos sabían que era el Mesías.

Cuando amaneció, Jesús salió y se fue a un lugar desierto. La multitud comenzó a buscarlo y, cuando lo encontraron, querían retenerlo para que no se alejara de ellos.

Pero él les dijo: “También a las otras ciudades debo anunciar la Buena Noticia del Reino de Dios, porque para eso he sido enviado”.

Y predicaba en las sinagogas de toda la Judea.

Amén

Hoy es fiesta de Santa Rosalía, virgen y eremitaña

Santa Rosalía fue una noble virgen y eremita del siglo XII muy venerada en toda Sicilia y en Palermo (Italia), ciudad de la cual ella es patrona. Su nombre en latín significa “Guirnalda de rosas”.

El culto de esta Santa fue promovido en todo mundo por los Benedictinos porque al invocarla se obtenía protección contra enfermedades infecciosas como la peste o se recibía auxilio en momentos difíciles.

Según la tradición de la Iglesia fue una mujer que vivió en soledad, pobreza y penitencia; asimismo se le atribuyen numerosos milagros, especialmente la extinción de la peste que en su época asolaba el condado de Sicilia.

La iconografía la presenta como ermitaña o bien revestida con hábito agustino. Sus principales atributos son: una corona de rosas, en alusión a su nombre; y un crucifico y una calavera, por su ascesis.

Según el sacerdote bolandista (colaborador jesuita que recopilaba datos sobre los santos), P. Juan Stilting, fue hija de Sinibaldo, el conde de Quisquina y Monte Rosa (actual territorio de Santo Stefano Quisquina y Bivona), y es descendiente de la familia de Carlomagno.

Rosalía fue educada en la corte, y por su belleza y bondad se convirtió en dama de honor de la reina Margarita de Navarra, esposa del rey Guillermo II. Pero siendo joven dejó su hogar y el palacio real para dedicar su vida a la oración y las mortificaciones, ocultándose en el monasterio basiliano de Santo Salvador en Palermo.

Como sus padres y un hombre al que la habían prometido querían disuadirla, huyó a una cueva cerca de Bivona (Sicilia) y más tarde a otra ubicada en el Monte Peregrino, cerca de Palermo, en la cual murió y fue enterrada.

Sus restos fueron descubiertos y llevados a la Catedral de Palermo en 1624. Se probó la autenticidad de sus reliquias un año después y por ello el Papa Urbano VIII incluyó su nombre en la lista del Martirologio Romano para el 15 de julio y el 4 de septiembre.

El día 15 de julio se celebra en Sicilia y otras partes de Italia una fiesta especial conmemorando el traslado de sus reliquias. El 4 de septiembre su fiesta la celebra la Iglesia Universal.

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