El 28 de agosto de 1944 el gobierno argentino instituyó el Día del Agricultor, en conmemoración a la fundación de la primera colonia agrícola, el 8 de septiembre de 1856.
Fue precisamente ese día cuando los colonos de nacionalidad suiza, tomaron posesión de las parcelas que se les habían asignado. 54 años después, el 8 de septiembre de 1910, se inauguró en el centro de la ciudad de Esperanza, Santa Fe, el Monumento a la Agricultura Nacional.
Desde la Secretaría de Agricultura Familiar de la Nación, saludamos a todos los agricultores y en especial a los agricultores familiares quienes trabajan produciendo alimentos, generando empleo, custodiando saberes ancestrales y cuidando la biodiversidad.
En ese sentido, queremos recordar que la ONU estableció el 2014 como el Año Internacional de la Agricultura Familiar, con el objetivo de enfatizar su importancia en el mundo, donde existen más de 500 millones de explotaciones agrícolas familiares.
La agricultura familiar apoya el desarrollo sostenible
Los agricultores familiares desarrollan sistemas agrícolas basados en la diversificación de cultivos y preservan los alimentos tradicionales, contribuyendo a la vez a una dieta equilibrada y a la protección de la biodiversidad agrícola mundial.
Los agricultores familiares pertenecen a redes territoriales y culturas locales, y gastan la mayor parte de sus ingresos en mercados locales y regionales, generando muchos empleos agrícolas y no agrícolas.
Los circuitos de producción y consumo locales basados en la agricultura familiar tienen un papel importante en la lucha contra el hambre, en especial cuando se vinculan a las políticas de protección social que abordan las necesidades de las personas vulnerables
La agricultura familiar resulta así, indispensable para pensar y construir la soberanía y la seguridad alimentaria.















Comentar