Los cultivos de oleaginosas y cereales lideraban las preferencias de los agricultores argentinos a la hora de desarrollar sus producciones, según los resultados preliminares del Censo Agropecuario realizado en 2018.
El informe se divide en siete secciones
1- Datos de superficie, cantidad de EAP y de parcelas por cada uno de los cultivos relevados.
2-Datos de la superficie implantada en siembra directa.
3-Resultados sobre superficie tratada con fertilizantes y agroquímicos.
4-Tipo de semilla utilizada.
5-Diferentes canales de comercialización de la primera venta de cada uno de los productos agrícolas.
6-Cantidad de EAP que realizan cultivos orgánicos, biodinámicos o agroecológicos.
7-Motivos de no cosecha por cultivo.
Cereales
En el total del país, y durante el período de referencia, 62.060 EAP realizaron cultivos de cereales, abarcando una superficie implantada de 11.387.351,6 hectáreas en 119.220 parcelas; el 93% de la superficie implantada fue en primera ocupación.
El principal cereal fue maíz para grano, implantado por 50.368 EAP ocupando 6.164.480,6 hectáreas en 80.164 parcelas. Hubo 7.489 EAP que implantaron ese cereal en segunda ocupación en un total de 573.844,0 hectáreas.
En cultivo de maíz para grano, la provincia que ocupó mayor superficie fue Córdoba, con un total de 1.989.152,1 hectáreas, seguida por Buenos Aires con 1.566.663,7 hectáreas, que es la que tiene mayor cantidad de EAP con ese cultivo alcanzando un total de 10.803 explotaciones; le siguen Santa Fe, con 684.397,9 hectáreas y Santiago del Estero, con un total de 534.693,5 hectáreas.
El segundo cultivo en importancia fue trigo pan, el cual ocupó una superficie de 3.815.534,8 hectáreas, en 42.964 parcelas que conformaron 21.607 EAP.
La provincia con mayor superficie implantada fue Buenos Aires, con 1.498.798,7 hectáreas en 7.975 EAP con 14.610 parcelas; le sigue Santa Fe, con 771.212,7 hectáreas en 6.187 EAP con 14.070 parcelas; continúa la provincia de Córdoba con 731.790,6 hectáreas en 4.271 EAP.
El tercer cultivo en importancia, del grupo de cereales, es la cebada cervecera, que alcanzó un total de 571.307,8 hectáreas de superficie implantada.
La provincia de Buenos Aires lidera la implantación de cebada cervecera con 533.616,8 hectáreas en 2.318 EAP con 4.340 parcelas.

Oleaginosas
En el total del país, y durante el período de referencia, 44.062 EAP realizaron cultivos de oleaginosas, que abarcaron una superficie implantada de 14.391.624,7 hectáreas en 133.794 parcelas.
El 81% de la superficie fue implantada en primera ocupación y el 19%, en segunda ocupación.
La principal oleaginosa fue soja, implantada en 42.148 EAP ocupando una superficie de 12.734.371,7 hectáreas en 124.827 parcelas. Hubo 16.326 EAP que implantaron esa oleaginosa en segunda ocupación por un total de 2.707.455,8 hectáreas. Esta oleaginosa representa el 88% del total de la superficie implantada con oleaginosas.
En cultivo de soja, la provincia que ocupó mayor superficie fue Buenos Aires, con un total de 3.899.212,9 hectáreas, seguida por Córdoba con 3.476.388 hectáreas que es la provincia que tiene mayor cantidad de EAP con ese cultivo, 11.127 EAP, y la provincia de Santa Fe, con 2.329.011,8 hectáreas.
El segundo cultivo oleaginoso en importancia, en términos de hectáreas, es el girasol. Este cultivo abarcó una superficie implantada de 1.138.454,7 hectáreas correspondiente a 5.902 EAP con 11.378 parcelas.
En cultivo de girasol, la provincia que ocupó mayor superficie fue Buenos Aires, con un total de 578.198,0 hectáreas, seguida por Chaco con 255.138,7, y luego la provincia de Santa Fe, con 158.301,4 hectáreas.
El tercer cultivo en importancia, del grupo de oleaginosas, es el maní, el cual representa un 3% del total de la superficie implantada con oleaginosas en el total del país. Este cultivo alcanza las 410.675,9 hectáreas de superficie implantada. La provincia de Córdoba lidera la implantación de maní con 368.890,3 hectáreas en 691 EAP con 2.224 parcelas.

Legumbres
En el total del país, y durante el período de referencia, 3.738 EAP realizaron cultivos de legumbres, abarcando una superficie implantada de 363.441,0 hectáreas en 4.564 parcelas. El 5% de la superficie fue en segunda ocupación.
La principal legumbre fue poroto negro, implantado por 1.734 EAP, que ocuparon 116.935,2 hectáreas en 1.865 parcelas. Hubo 90 EAP que implantaron esa legumbre en segunda ocupación por un total de 3.925,1 hectáreas.
En cultivo de poroto negro, la provincia que ocupó mayor superficie fue Salta, con un total de 78.940,1 hectáreas en 184 EAP, seguida por Santiago del Estero, con 22.774,5 hectáreas en 47 EAP, y Tucumán, con 5.988,4 hectáreas implantadas en 42 EAP. Por su parte, Misiones es la provincia que más EAP tiene dedicadas al cultivo de poroto negro, con un total de 1.379 explotaciones y una superficie implantada de 890,2 hectáreas.
El segundo cultivo de legumbres, en términos de hectáreas, es el garbanzo. Durante el período de referencia se implantaron 101.236,0 hectáreas en primera y segunda ocupación en 308 EAP con 409 parcelas. Las provincias con mayor superficie son Córdoba y Salta, con 41.469,8 y 38.540,7 hectáreas, respectivamente.
El segundo cultivo de legumbres, en términos de cantidad de EAP, es la arveja. Durante el período
de referencia se implantaron 35.492,2 hectáreas en primera y segunda ocupación en 885 EAP con 1.115 parcelas. Las provincias con mayor cantidad de EAP son Salta, Buenos Aires y Santa Fe, con 301, 221 y 211 explotaciones, respectivamente.
Cultivos industriales
En el total del país, durante el período de referencia, 27.760 EAP realizaron cultivos industriales, abarcando una superficie implantada de 893.696,8 hectáreas, en 40.356 parcelas. El 2% de la superficie fue en segunda ocupación.
El cultivo industrial con mayor superficie implantada fue la caña de azúcar, implantado por 3.227 EAP con 9.120 parcelas, ocupando una superficie de 381.137,5 hectáreas.
En el cultivo de caña de azúcar la provincia que ocupó mayor superficie fue Tucumán, con un total de 228.462,5 hectáreas en 2.054 EAP, seguida por Jujuy, con 113.240,8 hectáreas en 73 EAP.
En segundo lugar, en términos de superficie, se encuentra el algodón, con 248.218,6 hectáreas en 1.596 EAP. La provincia de Chaco implantó 102.441,8 hectáreas y Santiago de Estero, 93.431,8 hectáreas.
Se ubica en tercer lugar la yerba mate, con 147.494,6 hectáreas de las cuales 129.569,6 hectáreas fueron implantadas en la provincia de Misiones.
El cultivo con mayor cantidad de EAP fue la yerba mate, con 13.193 EAP, seguida por tabaco, con 10.459 explotaciones y una superficie de 69.096,4 hectáreas. La provincia de Misiones fue la jurisdicción con mayor cantidad de EAP implantadas con tabaco, con un total de 7.539 EAP en 7.978 parcelas.
Frutales
En el total del país, al 30 de junio de 2018, 28.500 EAP tenían plantaciones de frutales, abarcando una superficie implantada de 514.700,8 hectáreas en 39.812 parcelas.
El principal cultivo frutal fue vid, con un total de 185.250,9 hectáreas de superficie implantada en 14.156 EAP con 19.392 parcelas.
En el caso de vid, la provincia de Mendoza registró 133.453,0 hectáreas de superficie implantada en 9.019 EAP con 12.459 parcelas; le sigue la provincia de San Juan, con 2.181 EAP en 3.238 parcelas y una superficie implantada de 35.414,8 hectáreas.
En términos de superficie, el limonero es el segundo frutal en importancia, ocupando 58.328,1 hectáreas en 1.088 EAP, que lo implantaron en 1.625 parcelas.
En cultivo de limonero, la provincia que ocupó mayor superficie fue Tucumán, con un total de 49.816,0 hectáreas en 223 EAP. En la provincia de Corrientes se encuentra la mayor cantidad de EAP dedicadas a este cultivo, identificándose 294 explotaciones.
En términos de cantidad de EAP, el segundo frutal en importancia es el nogal, el cual ocupó 3.821 EAP, con una superficie implantada de 15.778,8 hectáreas en 4.871 parcelas.
En el caso del nogal, la provincia con mayor cantidad de explotaciones fue Catamarca, que registró 2.057 EAP con 2.653 parcelas, y una superficie implantada de 4.086,4 hectáreas. La provincia con mayor superficie implantada de este cultivo fue Mendoza, con 5.611,7 hectáreas.
Forrajeras anuales
En el total del país, y durante el período de referencia, 31.556 EAP implantaron cultivos forrajeros anuales, abarcando una superficie de 4.124.703,7 hectáreas en 45.411 parcelas.
El principal cultivo forrajero anual fue avena forrajera, implantado en primera y segunda ocupación por 16.014 EAP, ocupando una superficie de 1.222.051,1 hectáreas en 20.933 parcelas.
En el cultivo de avena forrajera, la provincia que ocupó mayor superficie fue Buenos Aires con un total de 720.651,2 hectáreas en 6.809 EAP. En orden de importancia, le sigue la provincia de La Pampa, con 202.104,8 hectáreas en 2.242 EAP; y luego la provincia de Córdoba con 123.677,8 hectáreas en 1.881 EAP.
El segundo cultivo forrajero anual fue el sorgo forrajero, el cual se implantó en 1.038.311,3 hectáreas en 11.787 EAP con 14.319 parcelas.
En el caso del sorgo forrajero, y en términos de superficie implantada, Santiago del Estero fue la provincia que implantó mayor superficie, registrando 425.938,8 hectáreas. Luego se encuentra la provincia de Buenos Aires con 256.870,1 hectáreas, seguida de la provincia de Córdoba con 114.674,8 hectáreas.
Continuando con el análisis de sorgo forrajero y términos de cantidad de EAP, la provincia con mayor cantidad de EAP fue Buenos Aires con 3.985 explotaciones, seguida por Córdoba con 2.176 EAP, y Santa Fe con 1.581 EAP.
Forrajeras perennes
En el total del país, y al 30 de junio de 2018, 35.072 EAP tenían implantadas forrajeras perennes, abarcando una superficie de 3.814.256,4 hectáreas en 48.421 parcelas.
El principal cultivo forrajero perenne fue alfalfa pura, implantado por 18.910 EAP con una ocupación de 1.032.540,4 hectáreas en 25.305 parcelas.
En el cultivo de alfalfa pura, la provincia que ocupó mayor superficie fue Córdoba con un total de 360.269,5 hectáreas en 3.772 EAP. La segunda provincia en importancia fue Santa Fe, con 245.592,2 hectáreas implantadas en 2.774 EAP.
En términos de superficie, la segunda forrajera perenne en importancia fueron las forrajeras perennes consociadas con 547.491,0 hectáreas; de ese total, la provincia de Buenos Aires lideró con 404.163,0 hectáreas implantadas.
En términos de cantidad de EAP, la segunda forrajera perenne en importancia fue la alfalfa consociada, para la que se identificaron 5.594 EAP. De ese total, la provincia de Buenos Aires lideró con 1.781 explotaciones con 2.385 parcelas, seguida por la provincia de Santa Fe, con 1.434 EAP con 2.194 parcelas.
Bosques y montes implantados
En el total del país, y al 30 de junio de 2018, 13.748 EAP tenían implantadas bosques y montes, abarcando una superficie de 1.230.244,2 hectáreas en 20.061 parcelas.
La principal especie, en términos de superficie, fue pino implantado en 9.652 EAP, ocupando una superficie de 520.357,2 hectáreas en 13.918 parcelas.
En la especie pino, la provincia que ocupó mayor superficie fue Misiones, con un total de 235.576,3 hectáreas en 8.966 EAP, seguida por la provincia de Corrientes, con una superficie implantada de 203.849,3 hectáreas en 338 EAP.
La segunda especie en importancia, en términos de superficie implantada, fue algarrobo, con una superficie de 373.451,5 hectáreas en 106 EAP.
Para la especie algarrobo, la provincia de Santiago del Estero tenía implantadas en 36 EAP con 107 parcelas, una superficie de 372.059,0 hectáreas, lo que representa el 99,6% del total.
La tercera especie de bosques y montes en importancia, por su peso relativo en términos de superficie, fue el eucalipto. Esta especie tenía una superficie implantada de 254.897,3 hectáreas en 6.980 EAP.
La provincia con mayor superficie implantada fue Corrientes, con 109.697,4 hectáreas en 745 EAP; pero la provincia con mayor cantidad de EAP con eucaliptos implantados fue Misiones, con 5.226 EAP y 43.166,6 hectáreas. Por su parte, la provincia de Entre Ríos ocupó el segundo lugar en términos de superficie y EAP, con 88.803,9 hectáreas implantadas en 892 EAP.

Agricultura: Superficie implantada en siembra directa
Para el total del país, la superficie de cereales implantada en siembra directa alcanzó 9.919.179,2 hectáreas, lo que representa el 87% de la superficie implantada con ese grupo de cultivos. Los cereales maíz para grano y trigo candeal fueron los cultivos con mayor participación porcentual en siembra directa, alcanzando un 90% en ambos casos.
La participación de la siembra directa fue mayor en las oleaginosas, registrándose un 91% del total de la superficie implantada en este grupo de cultivos. El cultivo de oleaginosas con mayor participación de siembra directa fue maní confitero, donde la proporción llega a 95%. Cabe destacar el cultivo de soja, en el cual se implantaron con este sistema 11.799.210,5 hectáreas, lo que representa un 93% de la superficie total implantada de esta oleaginosa.
En el cultivo de legumbres, la superficie implantada en siembra directa alcanzó 303.083,7 hectáreas; en términos porcentuales esto representa un 83% de la superficie implantada. La lenteja se destaca con un 94% de la superficie total implantada con esta legumbre utilizando el sistema de siembra directa.
En el caso de las forrajeras anuales, la superficie en siembra directa alcanzó 2.219.756,7 hectáreas, lo que representa un 54% del total implantado. Se destaca, en términos porcentuales, la soja para pastoreo con un 83% de superficie implantada en siembra directa respecto al total implantado de esta forrajera anual.
Por último, se identificó una superficie implantada en siembra directa para las forrajeras perennes de 1.704.363,5 hectáreas, lo que representa un 45% del total de la superficie implantada de este grupo de cultivos.
Agricultura: Superficie tratada con fertilizantes y agroquímicos
Respecto a la superficie tratada con fertilizantes y agroquímicos, se debe considerar que cada tratamiento puede ser realizado en varias pasadas sobre una misma superficie; en consecuencia, la superficie total tratada con agroquímicos y fertilizantes podría dar como resultado un superficie total mayor a la implantada por cultivo o especie.
Se observa que, dentro del grupo de cereales, la superficie tratada con herbicidas fue de 9.773.728,1 hectáreas para el total del país, y en el caso de los fertilizantes, la superficie total tratada fue de 8.520.043,6 hectáreas. En menor medida, se registró un total de 3.320.545,1 hectáreas tratadas con insecticidas, y la superficie tratada con fungicidas presentó un total de 3.116.173,5 hectáreas para este grupo de cultivos.
En el grupo de las oleaginosas, y para el total del país, fueron tratadas con herbicidas un total de 13.086.164,5 hectáreas. Con insecticidas, se trató una superficie de 9.069.917,7 hectáreas y, en el caso de los fertilizantes, la superficie tratada alcanzó 7.714.561,5 hectáreas. Asimismo, la superficie tratada con fungicidas, para el grupo oleaginoso, alcanzó 5.197.021,4 hectáreas.
Para el grupo de legumbres en el total del país, 284.165,4 hectáreas fueron tratadas con herbicidas. Por su parte, 220.267,2 hectáreas se trataron con insecticidas, y 165.963,1 hectáreas, con fungicidas.
En relación al grupo frutales, se observa que fueron tratadas con herbicidas un total de 325.924,1 hectáreas para el total del país. Por su parte, se identificó una superficie total tratada con fertilizantes de 299.690,1 hectáreas, 284.718,1 hectáreas se trataron con fungicidas, y la superficie tratada con insecticidas alcanzó un total de 269.923,9 hectáreas.
Dentro del grupo de forrajeras anuales, y para el total del país, 2.131.864,5 hectáreas se trataron con herbicidas. Además, para el mismo grupo, se observa una superficie tratada con fertilizantes de 1.509.717,8 hectáreas. Con insecticidas, para las forrajeras anuales, se registró una superficie total tratada de 397.796,7 hectáreas.
Se observa que, dentro del grupo de forrajeras perennes, la superficie tratada con herbicidas fue de 1.339.024,0 hectáreas para el total del país, y la superficie total tratada con fertilizantes fue de 911.141,5 hectáreas. En menor medida, se registró un total de 635.716,9 hectáreas tratadas con insecticidas, y la superficie tratada con fungicidas presentó un total de 35.859,4 hectáreas para este grupo de cultivos.
Cabe destacar que se registró un total de 610.416,5 hectáreas tratadas con abonos orgánicos en el total del país para los grupos de cereales, oleaginosas, legumbres, frutales, forrajeras anuales y perennes.
Agricultura: Tipo de semilla
En el CNA-18 se indagó sobre qué tipo de semillas utilizaron las EAP, que pueden ser semillas propias o adquiridas. Cabe aclarar que una misma explotación puede valerse de ambos tipos de semillas; en consecuencia, el total de EAP puede no corresponder a la suma de los parciales dado que las categorías no son excluyentes, porque una EAP puede utilizar más de un tipo de semilla.
Respecto al tipo de semilla que utilizaron las explotaciones agropecuarias, se observa que, dentro del grupo de cereales, para el cultivo de maíz para grano, 7.861 EAP usaron semillas propias y 38.944 EAP semillas adquiridas; mientras que para el cultivo de trigo pan, 12.253 EAP emplearon semillas propias y 10.002 semillas adquiridas.
En el caso del cultivo soja, del grupo de oleaginosas, se registró que 24.816 EAP utilizaron semillas propias, y 19.809 EAP semillas adquiridas. Dentro del mismo grupo de cultivos, para girasol se registraron un total de 5.525 EAP que utilizaron semillas adquiridas y 110 EAP semillas propias.
Dentro del grupo de legumbres, se identificaron 1.263 EAP que usaron semillas propias para poroto negro, y 234 EAP utilizaron semillas adquiridas para este mismo cultivo. En el caso de la arveja, 445 EAP utilizaron semillas propias y 278 semillas adquiridas.
En relación a las forrajeras anuales, se observa que para el cultivo avena 9.075 EAP utilizaron semillas adquiridas y 6.319 semillas propias. Por su parte, para sorgo forrajero, 10.701 EAP usaron semillas adquiridas y 551 EAP semillas propias. En el caso de maíz forrajero 9.419 EAP emplearon semillas adquiridas y 1.758 semillas propias.
Por último, en el grupo de forrajeras perennes, y para el cultivo de alfalfa pura, se observa que 13.817 EAP emplearon semillas adquiridas, y semillas propias fueron utilizadas por 2.671 EAP.
Para el cultivo alfalfa consociada, 4.467 EAP utilizaron semillas adquiridas, y usaron semilla propia 592 explotaciones.
Agricultura: Comercialización
En el CNA-18 se indagó sobre la forma de comercialización de la producción realizada por las EAP. Es importante destacar que una misma explotación puede comercializar su producción por varios canales; en consecuencia, el total de EAP puede no corresponder a la suma de los parciales dado que las categorías no son excluyentes, es decir, una EAP puede comercializar la producción de un cultivo por más de un tipo de canal.
Sobre la primera venta de los productos agropecuarios, para el total del país, se observa que, de las 50.370 EAP que implantaron maíz para grano y declararon algún canal de comercialización, 19.563 no lo comercializaron y 18.190 vendieron su producción a un acopiador, frigorífico, planta de cooperativa o consorcio. En lo que respecta al cereal trigo pan, para el total del país, 15.585 EAP vendieron su producción a algún acopiador, frigorífico, planta de cooperativa o consorcio; y otras 3.528 explotaciones declararon vender su producción a un corredor, comisionista o consignatario.
En soja, de las 42.150 EAP que implantaron esta oleaginosa, 31.261 vendieron su producción a algún acopiador, frigorífico, planta de cooperativa o consorcio; mientras que 6.454 EAP declararon vender su producción a un corredor, comisionista o consignatario.
Por su parte, en el caso de las forrajeras anuales y perennes, la mayor parte de las explotaciones no comercializaron la producción, registrando un total de 28.160 y 25.305 EAP, respectivamente.
Sobre la primera venta de frutales, se observa que la mayor parte de la producción se comercializó a la industria, con un total de 12.467 EAP.
Respecto a la comercialización de la yerba mate, sumando las provincias de Corrientes y Misiones, se identificaron 2.283 EAP que, en el caso de la hoja verde en planta, la vendieron a un acopiador, mientras que 2.874 EAP vendieron a molino yerbatero la hoja verde cosechada.
En el caso del cultivo de tabaco, el canal de venta más utilizado fue a cooperativas, canal en el que se registró un total de 5.229 EAP; el segundo canal en importancia fue a empresas, con 4.196 EAP.
El cultivo caña de azúcar registró 1.738 explotaciones que vendieron la producción a ingenios de terceros y otras 285 que destinaron su producción a ingenios propios.
Por último se observa que, para el cultivo de té, 1.592 explotaciones entregaron brote verde a cooperativas o plantas de elaboración; y 1.062 EAP vendieron su producción de té en plata a acopiadores, cooperativas, secaderos o a otros productores.
Agricultura: Prácticas orgánicas, biodinámicas y agroecológicas
Respecto a las prácticas alternativas, se identificaron 2.544 EAP que practicaron agricultura orgánica, mientras que 409 practicaron agricultura biodinámica y 2.324 agroecología.
La mayor cantidad de EAP con prácticas de agricultura orgánica se localizaban en Jujuy, con un total de 377 EAP, seguida por la provincia de Misiones, donde se identificaron 349 EAP.
Por su parte, la mayor cantidad de explotaciones con prácticas agroecológicas se encontraban en la provincia de Buenos Aires con 315 EAP; seguida por la provincia de Salta, donde se identificaron 287 explotaciones.
Agricultura: Motivos de no cosecha
En el CNA-18 se indagaron los motivos por los cuales los cultivos implantados no han sido cosechados en su totalidad por las EAP. Cabe aclarar, que una misma explotación pudo haber tenido varios motivos de no cosecha para cada cultivo; en consecuencia, el total de EAP puede no corresponder a la suma de los parciales dado que las categorías no son excluyentes, es decir, una EAP pudo haber tenido más de un motivo que le imposibilitó cosechar.
En el total del país, y durante el período de referencia, 7.513 EAP declararon algún motivo de no cosecha para el grupo de cereales; ello representa un 12% del total de explotaciones que implantaron cultivos que pertenecen a este grupo. De esta indagación se desprende que 2.739 explotaciones declararon a la sequía como motivo de no cosecha y otras 1.624 EAP a las inundaciones. Dentro de este grupo de cultivos, predomina el maíz para grano con la mayor cantidad de EAP con estos motivos, con un total de 5.223 EAP. En términos porcentuales, se destaca el centeno para grano y el sorgo granífero, con un 25% y 18% de no cosecha, respectivamente.
En términos porcentuales, los motivos de no cosecha para las oleaginosas alcanzaron un 17%, donde se registró un total de 7.545 EAP en este grupo de cultivos sobre un total implantado en 44.062 EAP. Cabe destacar el cultivo soja, que sumarizó 7.292 EAP con motivos de no cosecha sobre las 42.150 EAP que implantaron esta oleaginosa, resultado que también exhibe un 17%. De los resultados preliminares se observa que, para el cultivo de soja, 3.842 explotaciones declararon a la sequía como motivo de no cosecha, y 2.623 EAP, a las inundaciones.
De las 3.738 EAP que implantaron legumbres, 253 declararon uno o más motivos de no cosecha,
lo cual representa un 7%.
En el caso de frutales, 7.427 EAP no han podido cosechar en su totalidad lo implantado y, teniendo en cuenta que 28.500 EAP tenían implantado frutales, esto da como resultado un 26% en términos porcentuales.

Glosario
Abonos orgánicos: sustancias constituidas por desechos de origen animal, vegetal o mixto, que se añaden al suelo con el objeto de mejorar sus características: físicas, biológicas y químicas (por ejemplo: el estiércol y el compost).
Agricultura biodinámica: tipo de agricultura que considera a los establecimientos como organismos complejos. Hace hincapié en la interrelación entre suelos, plantas y animales, tratando el conjunto como un sistema en equilibrio, evitando en la medida de lo posible intervenciones externas. La agricultura biodinámica se diferencia de otros tipos de agricultura ecológica en el seguimiento de un calendario de siembra basado en el movimiento de los astros.
Agricultura orgánica: sistema de producción agrícola sustentable en el tiempo sin la utilización de productos químicos, que permite a los consumidores identificar claramente las características señaladas a través de un sistema de certificación que las garantiza. Para lograr una producción vegetal orgánica de acuerdo a las normas de producción vigentes, es necesario atravesar el llamado “período de transición” que se inicia con la solicitud de certificación ante los organismos pertinentes y dura un lapso no inferior a dos años. En este ítem se incluyen las explotaciones certificadas y las que se encuentran en el período de transición.
Agroecología: ciencia que busca la aplicación de conceptos y principios ecológicos en los sistemas agropecuarios para lograr una doble sostenibilidad. Se basa en principios como el reciclaje de nutrientes, la diversidad, las sinergias o la integración.
Fertilizantes químicos: sustancias sintéticas artificiales que se aplican al suelo o a las plantas para cubrir los requerimientos nutricionales. Se excluye el registro en este ítem de la superficie tratada con fertirrigación.
Plaguicidas (también pesticida): cualquier sustancia química destinada a prevenir, destruir, atraer, repeler o combatir alguna plaga durante la producción agrícola.
Primera ocupación: La superficie implantada en primera ocupación corresponde a los cultivos que ocuparon el primer lugar en la rotación.
Segunda ocupación: La superficie implantada en segunda ocupación, es la superficie ocupada por los cultivos que se sembraron en la misma superficie que anteriormente ocupó un cultivo de primera ocupación, dentro de la misma campaña agrícola.
Siembra directa: siembra que se realiza sin labranza previa del suelo. Puede realizarse de dos maneras, en líneas o al voleo.















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