El relevamiento se llevó a cabo entre el 2 y el 6 de marzo de 2026 en materiales de soja de los grupos de madurez III, IV, V, VI y VII, evaluados en estados fenológicos R5.5 a R6 avanzado.
Según informaron desde el laboratorio de Patología Vegetal del INTA, la detección se registró en materiales del grupo de madurez IV en estado R6 avanzado, con baja incidencia. Durante el muestreo se observaron entre 1 y 2 folíolos afectados cada 30 evaluados, con 2 a 3 pústulas esporulantes por lesión.
La detección en campo fue realizada por el ingeniero Ignacio Vicentín, del Departamento de Mejoramiento Genético, mientras que la confirmación fitopatológica se efectuó en el Laboratorio de Patología Vegetal del INTA Paraná, a cargo del ingeniero Pablo Velázquez.
Frente a este escenario, los especialistas recomiendan intensificar el monitoreo sanitario de los cultivos, especialmente en los estratos inferiores del cultivo, donde suelen aparecer los primeros síntomas de la enfermedad.
La roya asiática es una de las enfermedades más importantes que afectan a la soja en Sudamérica, ya que puede provocar pérdidas significativas de rendimiento si no se detecta y maneja a tiempo. Por ello, desde el INTA remarcan la importancia del seguimiento permanente de los lotes durante el final del ciclo del cultivo.















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