Agricultura • Destacada • Ganaderia • Uncategorized

Se recuperan los pastizales en el Delta luego de la inundación

En el marco del Proyecto “Contribución al fortalecimiento del desarrollo del Delta Entrerriano”, los Ing. Martín Durante y Ernesto Massa, de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA de Concepción del Uruguay y de la Agencia de Extensión Rural de Diamante, respectivamente, visitaron una isla del departamento de Diamante.

El objetivo de la actividad fue apreciar el estado en que se encuentran las principales comunidades de pastizal luego de retirada el agua. El descenso del agua fue más rápido de lo que se esperaba.

El albardón y la comunidad de media loma, dominada por pastos cortos (Cynodon dactylon, Leersia hexandra y Setaria geniculata, principalmente) y los pajonales no presentaban agua en superficie, mientras que los canutillares y catayzales aún presentaban alrededor de 5 cm de agua sobre la superficie, sin evidenciar efectos de las heladas, incluso habían rebrotado.

En general, no se vieron barriales ni pisaderos, lo cual demuestra que el suelo se encuentra firme y seco y está en condiciones de soportar hacienda. En caso de no haber repuntes del río, se espera un período de primavera-verano con buena productividad de los pastizales de isla

Procedimiento técnico

En la comunidad de media loma se realizaron mediciones de la vegetación y de la cantidad de sedimentos depositados luego de la inundación. En un área que aún no ha sido pastoreado por ganado vacuno luego de la inundación se realizó una transecta de 300 m y cada 30 m se cortó el forraje disponible.

El forraje se pesó en verde y luego se secó en estufa a 55ºC. La disponibilidad de forraje fue en promedio de 942 kg MS/ha con valores extremos máximos de 2560 kg MS/ha y mínimos de 320 kg MS/ha.

Las especies vegetales presentes, de mayor a menor frecuencia fueron: Gramón (Cynodon dactylon), pastito de agua (Leersia hexandra) y algunas especies de latifoliadas con poca participación (flor de sapo = Jaborosa integrifolia).

Para medir la cantidad de sedimentos, previamente a la inundación, se fijaron bolsas plásticas al suelo en una clausura situada en una media loma, donde predomina un pastizal corto. En esta recorrida, se recolectó y se pesó el sedimento depositado sobre las bolsas. La cantidad de sedimento medido fue de 11 +/- 2 toneladas de sediemento x ha-1 (N = 4 muestras), con un espesor menor a los 2 mm. Estos valores son relativamente bajos debido a que el pulso hidrosedimentológico fue aportado en este caso por aguas provenientes de la cuenca del río Iguazú, principalmente por las grandes lluvias ocurridas a fines del mes junio en esa cuenca, que se caracteriza por “aguas limpias” en comparación con los aportes de los ríos Bermejo, Pilcomayo y Paraguay, que tributan con más del 60% de la carga sedimentaria.

Más información:

[email protected]

[email protected]

WhatsApp chat