Según el SIBER, el área planificada del cereal en toda la provincia presenta tres situaciones diferentes, producto de la humedad y las lluvias dispares.
En ese sentido, detalló que existen algunas superficies que se encuentran con “buenos nacimientos y un desarrollo de hasta tres hojas”.
Asimismo, principalmente en el sur entrerriano persisten áreas donde se evalúan pérdidas y resiembras, donde tras dos lluvias fuertes alcanzaron valores muy elevados que generaron excesos hídricos y escorrentía en los lotes.

También la provincia presenta sectores donde aún no han logrado sembrar a causa de la elevada humedad en el perfil del suelo, pero donde estiman que en la próxima semana se retornarán las labores.
En tanto, se indicó que un productor necesitará obtener un promedio de 2.406,25 kilos de trigo por hectárea para hacer frente a los costos en la próxima campaña 2021/22, de acuerdo con un análisis de la Bolsa de Cereales provincial y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Según el estudio, quien arriende los campos deberá producir un promedio de 2.672,50 kilos por hectárea; y 2.140 kilos promedio si el terreno es propio.














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