Para quienes deseen profundizar en la palabra a través de la escucha, compartimos el reproductor de audio con la alocución dominical completa:
🎧 Escuchá la reflexión del Padre Alfredo
📖 Liturgia de la Palabra: 14 de Junio de 2026
Primera Lectura | Éxodo 19, 2 – 6
La propuesta de la Alianza en el Sinaí
Habían partido de Refidím, y cuando llegaron al desierto del Sinaí, establecieron allí su campamento. Israel acampó frente a la montaña. Moisés subió a encontrarse con Dios. El Señor lo llamó desde la montaña y le dijo:
“Habla en estos términos a la casa de Jacob y anuncia este mensaje a los israelitas: ‘Ustedes han visto cómo traté a Egipto, y cómo los conduje sobre alas de águila y los traje hasta mí. Ahora, si escuchan mi voz y observan mi alianza, serán mi propiedad exclusiva entre todos los pueblos, porque toda la tierra me pertenece. Ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación que me está consagrada’. Estas son las palabras que transmitirás a los israelitas”.
Salmo Responsorial 100 (99)
R/. Sirvan al Señor con alegría, lleguen hasta él con cantos jubilosos.
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Reconozcan que el Señor es Dios: él nos hizo y a él pertenecemos; somos su pueblo y ovejas de su rebaño. R/.
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¡Qué bueno es el Señor! Su misericordia permanece para siempre, y su fidelidad por todas las generaciones. R/.
Segunda Lectura | Romanos 5, 6 – 11
La prueba del amor de Dios en la entrega de Cristo
En efecto, cuando todavía éramos débiles, Cristo, en el tiempo señalado, murió por los pecadores. Difícilmente se encuentra alguien que dé su vida por un hombre justo; tal vez alguno sea capaz de morir por un bienhechor. Pero la prueba de que Dios nos ama es que Cristo murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores.
Y ahora que estamos justificados por su sangre, con mayor razón seremos librados por él de la ira de Dios. Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más ahora que estamos reconciliados, seremos salvados por su vida. Y esto no es todo: nosotros nos gloriamos en Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien desde ahora hemos recibido la reconciliación.
Evangelio | San Mateo 9, 36 – 38. 10, 1 – 8
La misión de los doce Apóstoles
Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos:
“La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.”
Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia. Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.
A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: “No vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos. Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente.”
(Textos tomados de la versión “El Libro del Pueblo de Dios”)
🌾 Propósitos y Reflexión del Padre Alfredo
El mensaje de esta jornada nos convoca a un doble movimiento interior fundamental para nuestra vida comunitaria y laboral: encontrarnos con Dios para luego salir a compartirlo.
Al igual que Moisés en la montaña, el ser humano necesita de esos momentos de intimidad para “verse cara a cara” con el Creador y llenarse de su presencia. Sin embargo, esa experiencia no debe quedar en el aislamiento; es una vivencia que exige ser comunicada a través del carisma, el servicio y el apostolado diario en nuestras comunidades rurales. ¡Hay muchos esperando nuestro sí!
¡Amén y adelante!
P. Alfredo (Argentina)















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