Evangelio del día (Juan 2:13-25)
13 Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén.
14 Y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas en sus puestos.
15 Haciendo un látigo con cuerdas, echó a todos fuera del Templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó el dinero de los cambistas y les volcó las mesas;
16 y dijo a los que vendían palomas: «Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado.»
17 Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu Casa me devorará.
18 Los judíos entonces le replicaron diciéndole: «Qué señal nos muestras para obrar así?»
19 Jesús les respondió: «Destruid este Santuario y en tres días lo levantaré.»
20 Los judíos le contestaron: «Cuarenta y seis años se han tardado en construir este Santuario, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?»
21 Pero él hablaba del Santuario de su cuerpo.
22 Cuando resucitó, pues, de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho eso, y creyeron en la
Escritura y en las palabras que había dicho Jesús.
23 Mientras estuvo en Jerusalén, por la fiesta de la Pascua, creyeron muchos en su nombre al ver las señales que realizaba.
24 Pero Jesús no se confiaba a ellos porque los conocía a todos
25 y no tenía necesidad de que se le diera testimonio acerca de los hombres, pues él conocía lo que hay en el hombre.
Amén y ¡ adelante !
Hoy se conmemora al Beato Giovanni Antonio Farina, el “Obispo del pueblo”

El Beato Giovanni Antonio Farina fue Obispo de Treviso y de Vicenza (Italia), y uno de los más ilustres del siglo XIX. Durante su vida se le conoció como el “Hombre de la caridad” u “Obispo del pueblo” debido a su predilección por los pobres, abandonados, sufrientes y enfermos.
También fue fundador de las Hermanas Maestras de S. Dorotea Hijas de los Sagrados Corazones, instituto que actualmente se encuentra en varias partes del mundo con actividades educativas, asistenciales y pastorales.
Antonio Farina nació el 11 de enero de 1803 en la ciudad italiana de Vicenza. A la edad de 15 ingresó al seminario diocesano de dicha ciudad y seis años más tarde sería designado como maestro.
En 1827 recibió la ordenación y en los primeros años de su ministerio se ocupó de la enseñanza en el seminario durante 18 años; la capellanía en la parroquia de San Pedro en Vicenza por 10 años; y la participación en distintas instituciones culturales, espirituales y caritativas de la ciudad, entre las cuales la dirección de la escuela pública primaria y superior.
En 1831 dio inicio a la primera escuela popular femenina y en 1836 fundó el instituto de las Hermanas Maestras de Santa Dorotea Hijas de los Sagrados Corazones para dedicarse a la educación de niñas pobres, sordomudas, ciegas; y a la asistencia de enfermos y ancianos.
Después de ser nombrado Obispo en 1850 organizó en todas las parroquias asociaciones para la ayuda material y espiritual de los más necesitados. También propagó la práctica de los ejercicios espirituales y la asistencia a los sacerdotes de escasos recursos y enfermos; cuidó la formación doctrinal y cultural del clero y de los fieles, y la instrucción y catequesis de los jóvenes.
La misma labor la realizó cuando fue trasladado a la sede episcopal de Vicenza, donde además, convocó el Sínodo diocesano -que no había sido celebrado desde el 1689- y propagó una profunda devoción al Sagrado Corazón de Jesús, a la Virgen María y a la Eucaristía.
Los últimos años de su vida fueron señalados con públicos reconocimientos por su labor apostólica y su caridad, pero también con fuertes sufrimientos e injustas acusaciones.
Tras su fallecimiento el 4 de marzo de 1888 por un ataque de apoplejía, se extendió su fama de santo en los ambientes eclesiásticos y civiles.
En 1978 una religiosa ecuatoriana, Sor Inés Torres Córdova, afectada por un grave tumor con metástasis, fue sanada milagrosamente después de haber invocado la intercesión del Padre Fundador junto con otras hermanas.
Giovanni Antonio Farina fue beatificado en el 2001 por el Papa Juan Pablo II y canonizado en el 2014 por el Papa Francisco. Su fiesta se celebra el 4 marzo.















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