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Fuerte crisis en el sector porcino entrerriano

Desde la Cámara de Productores Porcinos de Entre Ríos ( CAPPER) afirman que el sector porcino entrerriano atraviesa una fuerte crisis producida por diversos factores, entre los que se pueden enumerar :

  • Altos costos de alimentación
  • Precio de venta estancado
  • Aumento del IVA
  • Falta de reglamentación para el recupero del IVA de inversiones
  • Importaciones
  • Falta de competitividad
  • Sequía
  • Presión impositiva

Todos estos factores configuran el actual escenario: el costo de producción está por encima del precio de venta del animal en pie.

En este contexto desde CAPPER afirman que “ha sido un primer trimestre de 2018 muy complicado para la producción porcina entrerriana. Además, vemos que la situación se agravará, por lo menos en los próximos seis meses, hasta que el precio del capón comience a subir”.

Alto costo de alimentación

En primer lugar, se destaca como una de las causas de la crisis del sector, el aumento del precio de la alimentación. Empujado principalmente por el precio del maíz y la soja, el rubro alimentación subió más de un 40% desde diciembre a esta parte. Esto se produjo por la aceleración del ritmo devaluatorio de los últimos meses y por el efecto sequía que acusan los cereales en la Argentina. Es importante subrayar que el alimento de los animales representa el 60% de la estructura de costos de una granja.

Precio de venta estancado

Por otro lado, se remarca como otro factor que el precio de venta actual se encuentra estancado y que incluso se ingresa en una etapa del año en la cual comienza a caer.

Cabe destacar que el capón en pie tiene una estacionalidad histórica muy marcada que indica que durante el invierno el precio retrocede -generalmente hasta el mes de septiembre-, para después recuperarse hacia fin de año y mantenerse estable hasta terminar el verano.

“Estamos en el punto de precio más alto del animal, sin perspectivas de subas y con probabilidades de baja. Este escenario agravaría el quebranto de las granjas” aseguraron desde CAPPER.

Aumento del IVA

También señalan que la reciente modificación de la alícuota de IVA de la carne porcina (en pie y fresca sin procesamiento) también impactó negativamente en los productores primarios ya que el giro comercial de este negocio, con márgenes ajustados o negativos (como viene ocurriendo en lo que va del año), produce saldos técnicos de IVA a favor de los productores, que no se pueden recuperar dado que no existen mecanismos fluidos.

“Una granja de elevado nivel de eficiencia (casi 3000 kgs/madre/año) no sólo está en una situación de quebranto mensual de $0,60/kg, sino que también acumula saldos irrecuperables de IVA por $0,9/kg, lo que mensualmente significan $56.578,81 que el productor paga al Fisco nacional y tiene que considerar como un costo porque no lo puede recuperar” señalaron desde la Cámara.

Recupero del IVA de inversiones

Por otro lado, otro factor que ha afectado a la producción porcina es el mecanismo de recupero de IVA de inversiones -que aún no se encuentra reglamentado- también implica un fuerte desincentivo a la producción primaria ya que, en virtud de la normativa sancionada en la reforma de diciembre pasado, quien solicite su devolución debe demostrar haber pagado IVA dentro de los cinco años posteriores. De lo contrario, deberá devolver el IVA inversiones adelantado por el Fisco con un interés equivalente al que cobra AFIP ante incumplimientos.

“De no subsanarse esta situación que no contempla soluciones para negocios con balances de IVA positivos -a favor del contribuyente-, las inversiones en el sector porcino serán inviables” afirmaron.

Importaciones

Desde la Cámara señalaron que los actuales niveles de importaciones de determinados cortes provenientes de Brasil (como por ejemplo bondiola), generan graves distorsiones en el mercado que desalientan la producción nacional. “Por esta razón es indispensable controlar la calidad y trazabilidad de cortes importados, así como también la información brindada a los consumidores”.

No hay competitividad

“Además, resulta necesario generar condiciones de competitividad para que los productores locales puedan utilizar las mismas herramientas productivas que los competidores mundiales o bien limitar las importaciones de cortes que hayan sido producidos con estos instrumentos veterinarios que aquí se encuentran prohibidos” dijeron desde la CAPPER.

La sequía también afectó el sector

Finalmente y como si fuera poco, preocupa también que en este momento del año (en donde el precio del cerdo históricamente baja), la sequía haya producido una suba inesperada de los precios de los cereales, una incertidumbre muy grande sobre la disponibilidad de cereales hasta la próxima cosecha y una liquidación de los stocks ganaderos en virtud la expectativa de falta de pasturas para el invierno que comienza.

Este conjunto de situaciones hace que la producción porcina atraviese uno de sus momentos más difíciles, a lo cual debe sumarse el impacto negativo de las reformas tributarias a nivel nacional y provincial (reducción del IVA a 10,5%, aumento de IIBB en un 50% y aumento de impuesto inmobiliario rural).

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