Dios en la Tierra

Hoy comienza el mes de San José

01 Marzo. Martes de la 8ª semana del Tiempo Ordinario. Hoy se conmemora a San Albino. Se inicia el mes de San José. Evangelio de hoy.

Epístola I de San Pedro 1,10-16.

Hermanos:
Esta salvación ha sido objeto de la búsqueda y la investigación de los profetas que vaticinaron sobre la gracia destinada a ustedes.
Ellos trataban de descubrir el tiempo y las circunstancias señaladas por el Espíritu de Cristo, que estaba presente en ellos y anunciaba anticipadamente los sufrimientos reservados a Cristo y la gloria que les seguiría.
A ellos les fue revelado que estaban al servicio de un mensaje destinado no a sí mismos, sino a ustedes. Y ahora ustedes han recibido el anuncio de ese mensaje por obra de quienes, bajo la acción del Espíritu Santo enviado desde el cielo, les transmitieron la Buena Noticia que los ángeles ansían contemplar.
Por lo tanto, manténganse con el espíritu alerta, vivan sobriamente y pongan toda su esperanza en la gracia que recibirán cuando se manifieste Jesucristo.
Como hijos obedientes, no procedan de acuerdo con los malos deseos que tenían antes, mientras vivían en la ignorancia.
Así como aquel que los llamó es santo, también ustedes sean santos en toda su conducta,
de acuerdo con lo que está escrito: Sean santos, porque yo soy santo.

Salmo 98(97),1.2-3ab.3c-4.

Canten al Señor un canto nuevo,
porque él hizo maravillas:
su mano derecha y su santo brazo
le obtuvieron la victoria.

El Señor manifestó su victoria,
reveló su justicia a los ojos de las naciones:
se acordó de su amor y su fidelidad
en favor del pueblo de Israel.

Los confines de la tierra han contemplado
Aclame al Señor toda la tierra,
prorrumpan en cantos jubilosos.

Evangelio según San Marcos 10,28-31.

Pedro le dijo a Jesús: “Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido”.
Jesús respondió: “Les aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por mí y por la Buena Noticia,
desde ahora, en este mundo, recibirá el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y, campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibirá la Vida eterna.
Muchos de los primeros serán los últimos y los últimos serán los primeros”.
Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

Hoy comienza el mes de San José

La tradición de la Iglesia ha asignado una devoción especial a cada mes del año, y marzo es dedicado en particular a San José, casto esposo de la Virgen María y patrono de la Iglesia universal.

San José es conocido como el “Santo del silencio” porque no se conoce palabra pronunciada por él, pero sí sus obras, su fe y amor que influenciaron en Jesús y en su santo matrimonio.

Una de las que más propagó la devoción a San José fue Santa Teresa de Ávila, que fue sanada por intercesión del santo de una enfermedad que la tenía casi paralizada y que era considerada incurable.

Santa Teresa solía repetir que “otros santos parece que tienen especial poder para solucionar ciertos problemas. Pero a San José le ha concedido Dios un gran poder para ayudar en todo”.

Hacia el final de su vida, la santa carmelita resaltó que “durante 40 años, cada año en la fiesta de San José le he pedido alguna gracia o favor especial, y no me ha fallado ni una sola vez. Yo les digo a los que me escuchan que hagan el ensayo de rezar con fe a este gran santo, y verán que grandes frutos van a conseguir”.

El Papa Francisco también ha dedicado varias reflexiones a San José. Asimismo, fue el Pontífice quien, a través de un decreto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, decidió realizar una pequeña modificación en las oraciones de la Misa para alentar la devoción a este santo.

Concretamente, con esta modificación, San José es mencionado en las Plegarias Eucarísticas II, III y IV de la tercera edición típica del Misal Romano, colocándose después del nombre de la Virgen María.

En diciembre de 2018, en la homilía de la Misa que presidió en la Casa Santa Marta, el Papa dijo sobre San José que “de este hombre que se hizo cargo de la paternidad y del misterio se dice que era la sombra del Padre: la sombra de Dios Padre. Y si Jesús hombre aprendió a decir ‘papá’, ‘padre’, a su Padre que conocía como Dios, fue gracias a que lo aprendió de la vida, del testimonio de José: el hombre que custodia, el hombre que hace crecer, el hombre que lleva adelante la paternidad y el misterio, que no toma nada para sí mismo”.

Además, el Pontífice convocó un Año de San José desde el martes 8 de diciembre de 2020 hasta el 8 de diciembre del 2021, para conmemorar los 150 años del decreto Quemadmodum Deus, por medio del cual el Beato Pío IX declaró a San José patrono de la Iglesia.

Para ello, el Papa Francisco escribió la carta apostólica Patris corde en la que se establece para “que todos los fieles siguiendo su ejemplo (de San José), puedan fortalecer cotidianamente su vida de fe en cumplimiento pleno de la voluntad de Dios”.

“Todos pueden encontrar en San José -el hombre que pasa desapercibido, el hombre de la presencia diaria, discreta y oculta- un intercesor, un apoyo y una guía en tiempos de dificultad”, escribió el Papa en Patris corde.

Hoy se conmemora a San Albino, quien salvó a varios adolescentes condenados a muerte

Hoy, 1 de marzo, la Iglesia recuerda a San Albino de Angers, obispo francés del siglo VI, uno de los personajes más influyentes en la reforma moral de la sociedad francesa de su tiempo.

Hombre de oración

Albino nació en el año 496 en Vannes (Bretaña, Francia). Noble de cuna, renunció a su título y herencia para vivir enteramente para Dios como monje. Ingresó al monasterio de Tincillac, que se regía de acuerdo a la Regla de San Agustín. Allí, a los 35 años, se convirtió en abad (superior del monasterio), permaneciendo en el cargo hasta el año 529, cuando fue elegido obispo de Angers.

Hombre de acción

San Albino ocupó la sede de Angers entre los años 529 y 550.

Como un buen pastor guió con celo a su grey, siempre a la guarda de las buenas costumbres y la virtud. Quizás esto le granjeó cierta fama de severo o rígido, pero de ninguna manera de obispo carente de humanidad, todo lo contrario. San Albino se preocupó mucho por ser el primero en dar el ejemplo y exigir a las autoridades o a los poderosos que hicieran lo mismo. Desde su sede impulsó la caridad y la ayuda a los más necesitados. Por otro lado, trabajó por el restablecimiento de la disciplina eclesiástica y fue uno de los principales impulsores de la realización del III Concilio de Orleans.

En dicho concilio, San Albino abogó, por ejemplo, por el restablecimiento de las condiciones canónicas relativas al matrimonio que prohibían a los contrayentes tener vínculos cercanos de parentesco; condición que se había relajado en favor de los intereses de la nobleza o por motivos relacionados a la institución de la herencia.

Hombre de Dios

A San Albino se le considera patrono de los niños enfermos de ceguera y de tos ferina.

La tradición lo señala como alguien que realizó muchos milagros en vida. Cuenta una famosa historia que a través de su intercesión, un joven llamado Albaldo fue devuelto a la vida. Otra tradición refiere que el santo, después de haber intercedido sin éxito por la vida de un grupo de ladronzuelos condenados a muerte, una parte del muro de la prisión en la que estaban se derrumbó durante la noche y éstos pudieron escapar. Se dice que aquellos jóvenes entendieron que Dios les había dado una nueva oportunidad y regresaron a ver al santo, prometiendo cambiar de vida. Se sabe que también curó a varias personas que padecían ceguera, especialmente niños.

La devoción a San Albino hoy está bastante extendida en países europeos como Italia, España, Alemania y Polonia. Muchos templos y parroquias están dedicadas a su memoria en Francia, su tierra natal.

San Albino de Angers falleció el año 550 y su cuerpo fue sepultado en la iglesia dedicada originalmente a San Germán de Auxerre, levantada por el rey franco Childeberto I y San Germán de París. Esta Iglesia sería dedicada más adelante a nuestro santo de manera definitiva.

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