Pedro, volviéndose, vio que lo seguía el discípulo al que Jesús amaba, el mismo que durante la Cena se había reclinado sobre Jesús y le había preguntado: “Señor, ¿quién es el que te va a entregar?”.
Cuando Pedro lo vio, preguntó a Jesús: “Señor, ¿y qué será de este?”.
Jesús le respondió: “Si yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué te importa? Tú sígueme”.
Entonces se divulgó entre los hermanos el rumor de que aquel discípulo no moriría, pero Jesús no había dicho a
Pedro: “El no morirá”, sino: “Si yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué te importa?”.
Este mismo discípulo es el que da testimonio de estas cosas y el que las ha escrito, y sabemos que su testimonio es verdadero.
Jesús hizo también muchas otras cosas. Si se las relata detalladamente, pienso que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribirían.
Amén
Hoy es fiesta de la Beata María del Divino Corazón, apóstol del Corazón de Cristo
La Beata María del Divino Corazón fue una religiosa de las Hermanas del Buen Pastor conocida por influir en el Papa León XIII para que redacte su encíclica Annum sacrum y consagre al mundo entero al Sagrado Corazón de Jesús.
Nació en Alemania el 8 de septiembre de 1863 el día de la Solemnidad de la Natividad y le pusieron de nombre María Anna Johanna Droste zu Vischering. Sus padres fueron condes de la realeza y ella recibió educación católica.
En 1878 escuchó un sermón sobre el Evangelio de San Mateo que dice “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma” y dijo: “En ese momento pensé: ¡Tengo que llegar a ser religiosa! Hubiera preferido que mis oídos no lo hubieran escuchado, pero es imposible resistirse a la voz de Dios”.
Diez años después, en 1888, luego de pasar por un internado de las Hermanas del Buen Pastor ingresó al convento de la misma Congregación ubicado en Münster, respondiendo a una inspiración que provino del mismísimo Sagrado Corazón.
En 1889 tomó los hábitos religiosos; todos los biógrafos recalcan que ese mismo día, en Lisieux, también tomaba los votos la carmelita Santa Teresita del Niño Jesús.
Entre 1897 y 1898, la Madre María del Divino Corazón, de acuerdo con las peticiones del mismo Jesús que se le continuó revelando por medio de locuciones interiores, escribió al Papa León XIII a pedir la consagración de la humanidad al Sagrado Corazón de Jesús.
El Papa León XIII, no sólo accedió a la petición el 11 de junio de 1899, sino que incluso dijo que aquella decisión había sido el mayor acto de su pontificado. Sor María recibió la alegre noticia, sin embargo, su salud se deterioró mucho y no viviría para el día de la consagración.
El 8 de junio de aquel año entregó su alma al Señor en la casa de Oporto después de haber sufrido una parálisis durante tres años.
El día de la Solemnidad de Todos los Santos, 1 de noviembre de 1975, fue beatificada por el Papa PabloVI, justamente al cumplirse 300 años de las revelaciones del Corazón de Jesús a Santa Margarita María Alacoque, al lado de la cual se distingue como apóstol de la misericordia del Corazón de Cristo.















Comentar