Dios en la Tierra

Hoy es la fiesta de San Esteban I, rey de Hungría y de una familia santa

Jueves de la decimonovena semana del tiempo ordinario. El santoral recuerda a San Esteban . Comentario del día : San Juan Pablo II «¿No debías, a tu regreso, compadecerte de tu compañero?» Evangelio según San Mateo 18,21-35.19,1.

Se adelantó Pedro y le dijo: “Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?”.

Jesús le respondió: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Por eso, el Reino de los Cielos se parece a un rey que quiso arreglar las cuentas con sus servidores.

Comenzada la tarea, le presentaron a uno que debía diez mil talentos.

Como no podía pagar, el rey mandó que fuera vendido junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, para saldar la deuda.

El servidor se arrojó a sus pies, diciéndole: “Señor, dame un plazo y te pagaré todo”.

El rey se compadeció, lo dejó ir y, además, le perdonó la deuda.

Al salir, este servidor encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, tomándolo del cuello hasta ahogarlo, le dijo: ‘Págame lo que me debes’.

El otro se arrojó a sus pies y le suplicó: ‘Dame un plazo y te pagaré la deuda’.

Pero él no quiso, sino que lo hizo poner en la cárcel hasta que pagara lo que debía.

Los demás servidores, al ver lo que había sucedido, se apenaron mucho y fueron a contarlo a su señor.

Este lo mandó llamar y le dijo: ‘¡Miserable! Me suplicaste, y te perdoné la deuda.

¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de tí?’.

E indignado, el rey lo entregó en manos de los verdugos hasta que pagara todo lo que debía.

Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos”.

Cuando Jesús terminó de decir estas palabras, dejó la Galilea y fue al territorio de Judea, más allá del Jordán.

Amén y ¡ adelante !

Hoy es la fiesta de San Esteban I, rey de Hungría y de una familia santa

San Esteban nació en lo que hoy es Hungría al finalizar el siglo X, siendo hijo del príncipe Géza y de la reina Sarolta. Cuando nació lo llamaron Vajk y al ser bautizado lo nombraron Esteban, esto se produjo después que la familia real húngara abrazara el cristianismo por supervivencia política.

Esteban, siendo joven, aprendió latín de manos de San Adalberto y recibió educación cristiana. Contrajo matrimonio con la Beata Gisela de Baviera, hermana del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, San Enrique II. A la muerte de su padre, le sucede en el trono y se convirtió en rey.

El pueblo estaba acostumbrado a adorar varios dioses, pero esto no lo desanimó en su trabajo de evangelización y fue obteniendo conversiones con la dedicación a su pueblo y el ejemplo de vida.

Esteban recurrió al Papa Silvestre II para que Occidente reconociera su reino y el Pontífice envió a San Anastasio, discípulo de San Adalberto, para que lo corone. Asimismo organizó la vida política y religiosa de la nación, construyó iglesias y monasterios.

Entre sus cercanos colaboradores estaban los monjes benedictinos, orden de la que procedían los primeros obispos del nuevo reino como San Anastasio, San Beszteréd, San Buldo, San Gerardo Sagredo, San Beneta, el Beato Sebastián de Esztergom, entre otros.

San Esteban con su hijo, San Emerico, defendió a su pueblo del ataque de las tropas de Conrado II, que buscaba someter al reino. Un año más tarde su hijo murió.

Con la ayuda de Dios logró que mucha se convirtiera. Partió a la Casa del Padre el 15 de agosto de 1038 y fue sepultado en la Basílica de Székesfehérvár, que él mismo había hecho construir y que llegó a ser una de las mayores basílicas de Europa.

El santo rey de Hungría fue canonizado por el Papa San Gregorio VII en 1083 y su fiesta se celebra cada 16 de agosto. San Esteban también es reconocido como santo por los ortodoxos.

 

 

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