En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen. Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame maestros. Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»
Amén y ¡ adelante !
Hoy se celebra a San José de Calasanz, Fundador de los Escolapios
San José de Calasanz, sacerdote, nació en Peralta de la Sal, en Aragon, España en 1557. Calasanctius, como también se le llama al santo, fue gran defensor y propulsor del valor de la educación para una época en donde estudiar no era accesible para todos. Fundó la primera escuela popular cristiana de Europa, que después serían conocidas como ‘Escuelas Pías’, así como la Orden de los Padres Escolapios.
Sus padres fueron Don Pedro Calasanz (gobernador de Peralta) y Doña María Gaston. Recibió una buena educación en casa, pues el grato ambiente familiar le proporcionó una extraordinaria y duradera formación cristiana y cultural. Asistió luego a la escuela local de Peralta en donde también recibió una sólida educación.
A los catorce años decidió hacerse sacerdote, aunque no contó con la aprobación de su familia hasta pasados años ya que su padre quería que se encargara de la administración familiar o que fuera militar. Estudió Filosofía y Derecho Canónico en la Universidad de Lérida y Teología en las universidades de Valencia y Alcalá de Henares.
Siendo universitario tuvo que huir de la ciudad donde estudiaba porque una mujer joven pretendía hacerlo pecar. Siguiendo así a José el de la Biblia, que prefirió perder cualquier amistad aunque fuera de persona de alta clase social, con tal de no ofender a Dios.
Fue ordenado sacerdote con 25 años. Fue nombrado Vicario general de Urgel, el puesto más importante después del de obispo de la diócesis.
Poco después de su ordenación se trasladó a Roma, renunciando al alto cargo en la diócesis y repartiendo entre los pobres las riquezas que había heredado de sus padres.
Durante sus años de estancia en Roma hubo una gran inundación que dejó miles de muertos. Esto impactó profundamente a José de Calasanz que se dedicó a ayudar a los afectados por las riadas uniéndose a una cofradía.
Cuando comenzó a recorrer los barrios vio como muchos de los niños no estaban escolarizados por falta de medios económicos. Ése fue el germen de la creación de las Escuelas Pías, que estarían abiertas a todos los niños, especialmente a los más necesitados.
Comenzó a buscar apoyos y financiación para llevar a cabo su proyecto de escolarización pero nadie le apoyó. Por eso en 1597 pidió utilizar la sacristía de la parroquia de Santa Dorotea en Roma y allí daba clases, comenzando así la primera escuela gratuita de Europa. Y dedicó su vida a abrir las puertas de la educación a todos.
“En Roma he encontrado la manera definitiva de servir a Dios, haciendo el bien a los pequeños, y no lo dejaré por nada del mundo”.
A estos centros educativos se les llamó ‘Escuelas Pías’ y a quienes trabajaban en ellas ‘escolapios’.
Tras comprobar los buenos resultados y la magnífica gestión de las escuelas éstas recibieron el apoyo de la Santa Sede.
Su manera de educar es precursora de la pedagogía moderna.
“Pues si desde la infancia el niño es imbuido diligentemente en la Piedad y en las Letras, ha de preverse, con fundamento, un feliz transcurso de su vida entera” – Constituciones de las Escuelas Pías, escritas por San José de Calasanz (1622).
San José de Calasanz murió el 25 de agosto de 1964 en Roma, con 91 años. En la actualidad las Escuelas Pías se encuentran en los cinco continentes.















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