Los anfitriones, Alfredo, Víctor y Manuel Odiard, dieron la bienvenida a los participantes y compartieron la historia de la familia y del establecimiento, que refleja más de un siglo de trabajo agrícola-ganadero en la zona. Los Odiard repasaron los orígenes del campo, las transformaciones productivas y el camino que los llevó a formar la cabaña Hereford La Lucrecia, en homenaje a una de las hijas de la familia.

Durante la apertura también participaron el director regional del INTA, Jorge Gvozdenovich, la presidenta de la Federación Agraria Argentina, Andrea Sarnari, y el consejero del IPCVA, Ulises “Chito” Forte, quienes destacaron el valor de la articulación público-privada y el rol del productor como pilar del desarrollo rural y del arraigo en el territorio. En nombre del presidente del Instituto, Georges Breitschmitt , se transmitió un saludo desde Europa, donde enfatizó la importancia de fortalecer el stock ganadero nacional y de seguir promoviendo la carne argentina en mercados internacionales.

Trazabilidad y oportunidades en la Unión Europea
Bajo el título “Oportunidades y retos para posicionar a la carne argentina como libre de deforestación en el mercado de la Unión Europea”, Adrián Bifaretti (IPCVA) destacó la importancia de posicionar la carne argentina como producto sostenible y trazable, en línea con la normativa europea EUDR (European Union Deforestation Regulation, reglamento 1115/23). Bifaretti señaló que más del 87% del territorio argentino presenta riesgo nulo de deforestación, consolidando al país como proveedor confiable de carne sostenible.
Explicó cómo la plataforma Visec Carne integra a productores, frigoríficos, exportadores y transportistas en un sistema transparente, combinando tecnologías satelitales, aprendizaje automático y registros oficiales del SENASA para asegurar la trazabilidad ambiental y sanitaria de cada animal. Desde 2024 se han realizado envíos piloto de carne libre de deforestación a la UE, y a partir de noviembre de 2025, todos los embarques contarán con información estandarizada para garantizar el cumplimiento pleno del reglamento.

Por su parte, Dr. Gerardo Leotta (Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas) detalló que la EUDR exige certificación de libre deforestación, legalidad fiscal y laboral, respeto a territorios indígenas y prevención de degradación forestal. La plataforma Visec Carne permite recopilar información pública y voluntaria de productores, conectándola con los sistemas del SENASA para garantizar trazabilidad completa desde el campo hasta el frigorífico, sin costos adicionales.
Ambos expertos coincidieron en que la EUDR representa una oportunidad estratégica para consolidar el liderazgo argentino en carne trazable y sostenible, reforzando la competitividad en mercados internacionales que priorizan la sostenibilidad.
Manejo y rentabilidad: La experiencia de Pablo Etcheverry
Bajo el título “El manejo como base de sustentabilidad y rentabilidad”, Pablo Etcheverry, productor de cuarta generación y fundador de Pensagro, compartió su experiencia en pastoreo intensivo y manejo eficiente de la hacienda.
Etcheverry explicó que, con una correcta rotación de parcelas, cercas móviles y permanentes, se puede aumentar la carga por hectárea sin insumos adicionales, optimizando el aprovechamiento del pasto y reduciendo caminatas innecesarias del ganado. Introdujo la metáfora de la “llamarada de crecimiento” para describir la importancia de cuidar las primeras etapas del rebrote del pasto y destacó la implementación de callejones y sistemas de agua estratégicos para mejorar la eficiencia alimentaria y reducir el estrés de los animales.
Asimismo, enfatizó que un manejo intensivo y planificado permite diluir costos fijos por hectárea, aumentar la producción de terneros y garantizar la rentabilidad, aun en sistemas comparativamente más económicos que los extensivos. Subrayó la importancia de medir, controlar y anticipar las necesidades de pasto y agua para tomar decisiones estratégicas, especialmente en períodos críticos como sequías.
“Espero que se lleven una alta carga de ideas por cabeza”, concluyó Etcheverry, remarcando que la calidad del manejo y la planificación estratégica son la base de la ganadería rentable y sostenible.
Manejo de lactancia y reposición: Estrategias para mejorar la productividad
En la disertación “Manejo de lactancia en vientres y suplementación de la hembra de reposición”, Sebastián Vittone (INTA Concepción del Uruguay) repasó la importancia de la lactancia como etapa de mayor demanda energética, coincidente con el momento crítico para lograr preñez y eficiencia productiva.
Entre los puntos destacados:
La condición corporal de la vaca permite ajustar la nutrición y aplicar destetes estratégicos (precoz o hiperprecoz) que mejoran los índices de preñez.
La suplementación, tanto en sistemas pastoriles como mediante autoconsumo de raciones balanceadas, garantiza pesos adecuados al inicio del servicio y la fertilidad futura de hembras jóvenes.
La metodología de “pulsos” en la suplementación optimiza la conversión de alimento en peso y evita disturbios digestivos.
Los objetivos incluyen mantener altos índices de preñez, incrementar el peso a destete y optimizar el subproducto de vacas de refugo.
Vittone destacó que explorar los máximos de ganancia de peso en hembras jóvenes asegura un servicio con animales en óptimas condiciones y fortalece la productividad del rodeo a largo plazo.
Trébol de Alejandría: Forraje de calidad y versatilidad para la alimentación
Finalmente, Héctor Rodríguez (AER INTA San Salvador) presentó los beneficios del trébol de Alejandría (Crotalaria) en la alimentación animal y la producción agrícola:
Incremento promedio del 20% en rendimiento del arroz en rotaciones con trébol.
Mejora de la fertilidad del suelo y reducción de emergencia de malezas.
Verdeo invernal de excelente calidad, con ciclo hasta diciembre y posibilidad de múltiples pastoreos.
Características principales: ciclo anual, tolerancia a encharcamientos y alcalinidad, altura de 70 a 170 cm, tallos huecos y suculentos, aunque no tolera inviernos severos.
En una experiencia práctica en EEA Concepción del Uruguay, 100 terneras de recría de 206 kg lograron ganancia de peso diaria de 1,09 kg/día en un lote sembrado con trébol Alejandrino y triticale, fertilizado con cama de pollo, evidenciando la eficiencia y calidad del forraje.

Drones en la ganadería: un aliado estratégico para la producción
El Ing. Walter Bianchini presentó los avances en el uso de drones agrícolas aplicados a la ganadería, destacando sus ventajas para el manejo de montes y zonas de forestación, áreas que tradicionalmente resultan complejas de gestionar con otras tecnologías.
Según Bianchini, los drones permiten realizar controles de herbicidas, siembra de pasturas, pulverizaciones y tratamientos de insecticidas o fungicidas con alta precisión. “Podemos trabajar incluso en áreas de riesgo o cercanas a zonas urbanas, y muchas veces, gracias a la precisión del equipo, podemos aplicar tratamientos nocturnos cuando las condiciones climáticas no permiten hacerlo de día”, explicó.
El experto subrayó que toda la información generada por el dron llega directamente al productor, a través de una aplicación que permite visualizar en tiempo real los trabajos realizados, mapas de aplicación y condiciones climáticas de la operación. “Incluso podemos integrar estaciones meteorológicas para captar las condiciones en las que el dron aplica y enviar toda la información a un celular o servidor”, agregó.
Entre las principales ventajas de los drones se destacan:
Velocidad y eficiencia en la aplicación de insumos.
Acceso a áreas que resultan inaccesibles para pulverizadoras terrestres o aviones.
Posibilidad de realizar aplicaciones nocturnas cuando las condiciones climáticas durante el día no son óptimas.
Control preciso de la aeronave para minimizar riesgos y maximizar la eficiencia de cada operación.
En cuanto a los costos, Bianchini indicó que los equipos varían entre 40.000 y 45.000 dólares, dependiendo de la configuración. El costo por hectárea de aplicación, considerando mantenimiento y amortización del equipo, se ubica en torno a 5 a 6 dólares por hectárea.
Sobre la capacitación necesaria, comentó que los productores reciben entrenamiento práctico para operar los drones y obtener la certificación correspondiente. “Inta ya implementó capacitaciones para otorgar el carnet de aplicador, y un paso más arriba es obtener la habilitación de piloto de dron ante la ANAC. Con la compra de cada equipo, bonificamos parte de los cursos para facilitar el acceso de los productores”, explicó.
Finalmente, destacó la practicidad y autonomía de vuelo de los drones, que permite cubrir entre 6 y 9,5 hectáreas por vuelo, dependiendo de las condiciones climáticas y del tipo de aplicación. “Hoy prácticamente no existen barreras para que productores chicos o medianos incorporen esta tecnología; se ha convertido en una herramienta de trabajo más dentro de la ganadería moderna”, concluyó.
La jornada en La Lucrecia combinó historia, innovación tecnológica, manejo eficiente y sostenibilidad, consolidando un espacio de intercambio para productores, técnicos y referentes del sector, reafirmando la importancia del conocimiento aplicado para la competitividad y el desarrollo del sector ganadero argentino.















Comentar