Según los datos relevados por la red de colaboradores ya a través de las salidas al campo de los profesionales de la institución, la superficie cultivada con lino se redujo a 6.600 hectáreas, lo que representa una caída del 43% en comparación con la campaña anterior, es es decir, 5.000 hectáreas menos.
La superficie actual sembrada es la cuarta más baja de los últimos 25 años, y esta reducción se atribuye principalmente a factores económicos y climáticos. Por un lado, la baja cotización del lino ha desalentado a los productores, quienes han enfrentado precios poco atractivos para este ciclo. Por otro lado, la falta de precipitaciones entre junio y septiembre de 2024 —el cuatrimestre más seco en 21 años— ha dificultado el desarrollo del cultivo.

Distribución departamental
La mayor concentración del cultivo se encuentra en los departamentos de San Salvador, La Paz, Federal y Villaguay, que abarcan el 65% del área total sembrada, equivalente a 4.300 hectáreas. Estos datos reflejan la distribución de la superficie sembrada con lino en la provincia, tal como se detalla en la publicación departamental del informe.

Condición del cultivo y proyecciones de rendimiento
En cuanto al estado fenológico, el lino en Entre Ríos se encuentra en las etapas de floración y llenado de cápsulas. Según los colaboradores de la Bolsa de Cereales, la condición del cultivo varía significativamente:
- Muy buena en el 12% del área sembrada, con un rendimiento promedio de 1.200 kg/ha.
- Buena en el 32% del área, con un rendimiento promedio de 990 kg/ha.
- Regular en el 56% del área, con un rendimiento promedio de 600 kg/ha.
Esta alta proporción de lotes en condición regular se debe al atraso en la siembra, que ubicó la emergencia en fechas tardías, ya la ausencia de lluvias a lo largo de casi todo el ciclo del cultivo. Las heladas y, en algunos casos, daños por granizo, también han afectado a determinados lotes.

La Bolsa de Cereales proyecta un rendimiento promedio provincial de 800 kg/ha, lo que significaría una caída interanual del 22%. En términos de producción, se estima una cosecha total de 5.280 toneladas, con una disminución del 56% en comparación con el año anterior.
Este escenario plantea un desafío para el cultivo de lino en Entre Ríos, donde el impacto de las condiciones de mercado y climáticos sigue afectando el desarrollo del sector.















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