En el campamento provincial de la juventud de la Federación Agracia Argentina (FAA) se respiró optimismo ante el nuevo escenario político nacional, que muestra señales que permitirían reimpulsar los emprendimientos rurales promovidos los hijos de los productores locales.
Durante los años del kirchnerismo los jóvenes de la FAA analizaban las estrategias para resistir en el campo en una cartografía política compleja y sin muchas oportunidades para el sector. Esta vez, en el encuentro que se realizó este fin de semana en Ramírez, se abrió un nuevo horizonte, con perspectivas e ilusiones.
Durante los tres días, se reforzaron los lazos entre más de 50 jóvenes productores de toda la provincia, se dialogó sobre las nuevas herramientas que contará el sector y se analizó el nuevo contexto político junto a los directores de la organización, Elvio Guía y Ricardo Garzia.
La instancia “fue muy positiva, indicó el coordinador titular de Juventud de la organización, Cristian Schreiner, quien precisó que “se vio la proyección para este año, ya que se viene de una década en la que lo único que se podía hacer era ir a protestar para tratar de conseguir respuestas mientras que hoy, con el nuevo gobierno nacional, las puertas están mucho más abiertas”.
“Hoy lo que tenemos que hacer es no dejar de lado la protesta, seguir luchando por el sector, pero también impulsar proyectos sobre políticas públicas y elaborar propuestas coherentes que se puedan realizar”, dijo el dirigente.
Además, apuntó que la idea que se impulsó “es realizar proyectos que podrían ser financiados mediante la fundación Arraigar (por medio de fondos rotatorios), que gestionaría recursos ante el gobierno Nacional, ya que los jóvenes productores no pueden acceder a líneas de créditos de los bancos, porque no reúnen los requisitos que las entidades financiaras tienen”. Al respecto, Schreiner detalló que “se comenzarán a armar los proyectos productivos por zonas y se presentarán para ver si se puede conseguir los recursos”.
El objetivo “es frenar el éxodo del campo a los centros urbanos, es decir, volver a la chacra mixta, diversificar la producción, y generar condiciones para que se pueda agregar valor a lo producido, para que los jóvenes se puedan quedar”.
Recorrida por cooperativas
Por otro lado, los jóvenes observaron las experiencias de dos cooperativas locales: La Ganadera, que tiene una fábrica de aceite, expendio de soja y alimentos; y la Cooperativa Agrícola Ganadera y de Servicios Públicos de Aranguren (Coopar), que tiene un semillero modelo.
Apoyo al campamento
Schreiner agradeció a las autoridades de La Ganadera y Coopar; a los dirigentes de FAA y de Cooperativas Agropecuarias Federadas de Entre Ríos (Cafer); y al municipio de Ramírez, que prestó el camping para que se realice el encuentro.
Fuente : AIM














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