Que difícil es hablar de lo que está pasando en todo el sector agropecuario, seria muy interesante empezar a pensar profundamente lo que viene sucediendo ya hace varios años y hacia donde queremos ir o a donde queremos llegar. El sistema esta planteado hacia la concentración y la alta dependencia de insumos básicamente, ayudado por un asesoramiento técnico perfilado hacia este modelo productivo donde las personas dejaron de ser importantes, para serlo la maquinaria, la tecnología, la productividad y los números.
Nos tendríamos que comenzar a preguntar realmente: ¿Para qué producimos? ¿Para quién producimos? ¿Por qué producimos así? ¿A quién beneficiamos y a quién afectamos?
Las respuestas pueden ser: porque así esta impuesto, para adquirir más tecnología, para ganar más dinero, para tener más que mi vecino, etc., etc.; pero podremos ver en las respuestas que no hay una razón humanista o con valores colectivos, más bien las razones son individualistas y esto está claro ¿porque es tan difícil juntarnos en reuniones o formar cooperativas?, el individualismo actual lleva a la desconfianza de los demás, al creer que solo me voy a salvar no importando a quien piso o perjudico, que los otros se arreglen como puedan, yo me hice solo del capital que tengo, el otro quiere mi campo, y así podremos seguir enumerando formas diversas de actitudes y hechos individualistas, a su vez tampoco nos interesa el medio ambiente, los recursos naturales, el deterioro de los suelos, queremos hacer todo de manera fácil y rápida, donde la biotecnología parece ser la llave de la salvación de la actividad productiva (¿así nos dice la ciencia o las grandes empresas?).
Realmente deberíamos pensar para quien trabajamos, para nuestros hijos o para grandes empresas de insumos que nos venden “todo lo que necesitamos”, ¿a que costo?, podremos realmente cuantificar el deterioro de nuestros suelos y biodiversidad, creo que estamos a la altura de pensar a que costo producimos. ¿Realmente venimos haciendo lo correcto?
Me gustaría ejemplificar lo que esta pasando hoy, y a su vez dar el ejemplo de lo que paso con los criadores de pollos barrilleros, donde hace algunos años atrás la gente los criaba de manera particular y los vendía directamente al consumidor o a alguna carnicería, luego aparecieron los primeros galpones con alta concentración de pollos y los proveedores de insumos, para luego por diferentes crisis del sector y por no poder aguantar el costo productivo éstos productores fueron integrados a un sistema donde el empresario paso a proveerle desde el pollito bebe, el alimento, los medicamentos, el retiro de los galpones, la faena y posterior venta y distribución, pasando a ser un empleado más de esta tremenda industria actual, la cual le puso un valor a su trabajo y a su vida, sin tener ya la libertad de vender su producción a quien le pague un mejor precio.
Este ejemplo ilustra muy bien lo que esta pasando actualmente con la actividad lechera y con la agricultura también, hoy existen cooperativas, industrias y acopios que se están quedando con los campos, con los animales y con la libertad de los productores de decidir como producir, a quien comprarle los insumos y a quien venderle su producción. ¿Me gustaría que nos volviéramos a preguntar si realmente éste sistema productivo nos sirve, a quién le sirve, o para que sirve?
Otro ejemplo que puede ilustrar lo que está sucediendo es el de los semilleros que con la excusa de las semillas con biotecnología se creen dueño de la producción y hasta el pago anticipado de canon o regalías en función de la producción y hasta el anticipo de los mismos sin haber ni siquiera sembrado o cosechado el cultivo, argumentando un menor costo de los mismos por pago anticipado y porque ellos tienen que seguir invirtiendo en más biotecnología. ¿Tendríamos que preguntarnos si no es mejor que produzcan ellos y se hagan cargo del riesgo? O tal vez la idea final de este sistema es que los productores desaparezcan o se integren (sistema de patrulleros) y pagarle un sueldo por producir leche y granos.
Creo que es muy importante plantearnos realmente para quién producimos, es para nuestros hijos o para la comunidad o es para grandes empresas, industrias y cooperativas a las que solo les falta tomar los campos y manejar todo.
Podemos ver como nuestros gobiernos caen también en las redes de este sistema, que a manera de ejemplo quisiera ilustrarlo como sucedió hace muchos años atrás cuando llegaron los europeos (hoy son las grandes empresas) con espejitos de colores prometiéndole a los indígenas (hoy son los productores) de todo, hasta que los “domesticaron”, para luego quedarse con el oro, la plata y sus tierras.
Cuidado porque con las catástrofes naturales que estamos teniendo es muy posible y a su vez más fácil que todo ayude a que suceda lo mismo.
Realmente pensemos que cada uno en su casa o en su establecimiento no se va a salvar solo, por lo tanto juntémonos y empecemos a discutir que sistema agrícola-ganadero queremos y necesitamos, y para quien vamos a trabajar y producir.
Ing. Agr. Román Balla. Tambero de Paso de la Arena















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