En contraste, la campaña gruesa avanza lentamente: las compras de maíz se realizan a cuentagotas, generando preocupación entre importadores que enfrentan dificultades logísticas y presión a la baja en precios. Los productos destinados a soja muestran una demanda mínima, con decisiones de compra postergadas pese a la cercanía del período de aplicación.
A nivel local, el mercado se mantiene con precios deprimidos y buena disponibilidad de productos, salvo casos puntuales. Solo la urea podría modificar su tendencia si China interrumpe exportaciones o si la licitación de India prevista para mediados de octubre altera el equilibrio internacional.
Mercado internacional
El panorama global también presenta un tono calmo. La urea muestra una leve tendencia bajista, con precios internacionales promedio en torno a los US$ 408 FOB, mientras que en Argentina ronda los US$ 445 CFR.
Brasil continúa prácticamente paralizado a la espera de la licitación india, mientras en Estados Unidos las operaciones se concentran en meses futuros y los ríos presentan restricciones estacionales de navegabilidad.
En el segmento de fosfatados (DAP/MAP), la actividad se mantuvo baja a nivel mundial. India ingresó octubre con existencias cómodas y presiona por precios más bajos. China mantiene oferta exportable limitada y Brasil finalizó su zafra, con compradores replegados. En Argentina, el MAP promedió US$ 765 CFR, con demanda débil y compradores a la espera de nuevas bajas.
En síntesis
El mercado internacional de fertilizantes atraviesa una etapa de calma con tendencia bajista. En el plano local, el trigo sostiene la demanda, pero la actividad vinculada a maíz y soja sigue contenida, en un contexto donde los productores esperan definiciones internacionales y mayor claridad en precios antes de avanzar con nuevas compras.














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