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Posibles impactos de La Niña en la campaña de maíz: estimaciones para Entre Ríos

La última actualización del Servicio Nacional del Clima de Estados Unidos (NOAA, septiembre 2025) muestra que existe una alta probabilidad de que se consolide el fenómeno La Niña durante el trimestre noviembre–diciembre–enero (NDJ), etapa clave para el maíz temprano en la región pampeana.

Según explicó el Ingeniero Agrónomo Juan Pautasso (INTA Paraná), este escenario podría implicar cierta restricción de lluvias en diciembre, un mes crítico para la definición de rindes. “La primera información de lo que puede ocurrir surge de los informes de NOAA, que marcan que en noviembre, diciembre y enero podría faltar un poco de agua”, comentó.

El ingeniero agrónomo Juan Pautasso (INTA Paraná) advirtió que este escenario podría implicar “cierta falta de agua en diciembre, lo que condiciona la definición de rindes”. A partir de los modelos desarrollados en estudios previos, el técnico estimó que los rendimientos de esta campaña podrían ubicarse en un rango de 60 a 85 qq/ha, con variaciones según ambientes y manejo: “Los mejores lotes podrían acercarse al máximo, mientras que en los ambientes más restrictivos costará superar los 60 qq/ha”.

Evidencias del trabajo técnico

El estudio de INTA sobre el efecto de variables meteorológicas y eventos ENSO en el rendimiento de maíz temprano en el centro-oeste de Entre Ríos (2000–2022) encontró que:

  • En los últimos 23 ciclos analizados, el rendimiento promedio con limitación por nutrientes fue de 6.005 kg/ha, mientras que sin restricciones alcanzó 8.352 kg/ha, mostrando una brecha de 40 % atribuida a la fertilidad
  • Los eventos El Niño se asociaron a mayores lluvias y rindes, con un promedio 59 % superior al de campañas bajo La Niña.
  • En fases Niña, se registraron déficits hídricos de hasta 194 mm, frente a condiciones sin déficit en campañas Niño.
  • La variable climática con mayor impacto fue la lluvia acumulada en diciembre, mes crítico para la definición de rinde.
  • El índice ONI (que mide anomalías de temperatura del Pacífico Ecuatorial) explicó hasta el 47 % de la variabilidad de lluvias en la zona, mostrando potencial como herramienta predictiva.

Relevancia práctica

Con esta información, los técnicos proponen ajustar las decisiones de manejo –como la fertilización nitrogenada– en función del rango de rendimientos esperables según el comportamiento del clima.

“Hay que confiar en los pronósticos y en el trabajo realizado. Quizás suene arriesgado, pero permite anticipar escenarios y planificar mejor”, resumió Pautasso.

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