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Que cada cual siga sin su libertad

por Herminio Ludi

Es verdad que la letra del tango que cantaba, y canta Agustín Magaldi, hoy desde el disco, dice “con su libertad”. Pero a nosotros nos ha parecido oportuno, teniendo en cuenta el resultado de las elecciones legislativas del domingo 27, excepto en algunos distritos, cambiar el “con” por el “sin”: La libertad de recurrir a algunos medios para decir las razones que mucha gente tiene, no existe. Existe sí, para los que están pegados al gobierno, y van allí (a los medios oficialistas) con absoluta libertad a cantarles loas al “tata”, o a la “mama” mayor, puesto que saben que no van a sufrir ninguna censura. El domingo 27 votamos, sin saber cuál sería el resultado. Sólo los encuestadores, a los que habría que prohibir, algo estaban adelantando. Y ese adelanto, o anticipo, fue lo que se dio en los comicios legislativos que estamos comentando.

No hay, ni habrá, por ahora, otro sistema más adecuado para elegir a nuestros representantes, que la oportunidad que nos dan las urnas. Sin embargo – como la libertad para expresarse, por tener el poder y la plata, está en los que gobiernan, éstos gozan de una ventaja fenomenal, especialmente cuando ese poder, está en manos inescrupulosas, como ahora ocurre. Pero bueno, al pueblo lo hicieron votar y votó, mal o bien, pero votó. Así, cada ciudadano, concurrió a las mesas receptoras del sufragio, con su documentito en la mano, le proveyeron un sobre, y él (el ciudadano) se zambulló en el cuarto obscuro, y eligió (o ya tenía consigo) su boleta predilecta – o la que le impusieron – la ensobró y salió y la introdujo en la urna. Seguramente que muchos votantes no lo hicieron a conciencia, pero de todas maneras, y todavía, ese buen ciudadano piensa: “El poder, no solamente gobierna, también nos hace votar por las fuerzas, es decir, por quien él quiere.”

“Que cada cual siga sin su libertad”. Esto es una verdad de Perogrullo, porque existen hoy, a más de 200 años del 1° gobierno patrio, y un poco menos de nuestra independencia (ambos hitos inconclusos) como lo hemos repetidos muchas veces, existen hoy – decíamos – millones de personas que no gozan de su libertad plena, ni de su decisión de decidir en las urnas, por más que lo cacareemos, de andar por el camino que eligen para recorrer, aspirando el aire puro de la libertad y de la independencia que tanto se necesita. Empero, nosotros, que tanto defendemos a la democracia, no debemos ni podemos ahora, negar que hemos votado y que, en muchos distritos electorales, ganó el gobierno; eso ¡sí!, el gobierno y no el partido gobernante, dadas las razones apuntadas más arriba. El gobierno ganó, pues, en muchos lugares, y hay que respetar ese resultado, sea como sea; En muchos distritos con candidatos testimoniales. Si, por ejemplo, en nuestra REPUBLICANA provincia de Entre Ríos, muchos sufragantes no sabían bien quienes eran los candidatos, porque el único nombre que figuraba en las propagandas, era el del actual gobernador, en una clara subestimación de los nominados para los cargos electivos.

Ahora bien, si en lugar del título elegido para la presente columna, donde decimos: “sin su libertad”, dijéramos “con su libertad”, entonces sí, se estaría confirmando una auténtica libertad para todos los ciudadanos. De todas maneras tenemos que admitir, que en las elecciones respectivas, se le dio entrada a todas las ideologías: ¡Fíjense oyentes y lectores, que hasta el ya desaparecido Albaro Alzogaray , de la mano de Massa, de Boudou, de Macri y de otros lugartenientes, volvió a la actual arena política. ¡Qué poder tienen los neoliberales, que aún desde la tumba, nos están diciendo por quién hay que votar! Pero si el neoliberalismo está representado, y no solamente representado, sino, también sentado en el poder, haciendo de presidente por la desgraciada enfermedad de la presidenta, quiere decir que estamos perdidos, mucho más perdidos, de lo que todos creemos. El actual gobierno, no solamente por Boudou, sino por tantas acciones representativas del gran capital, nos va metiendo – y muchos no se dan cuenta – en una derecha muy parecida a la de los más duros conservadores; ésa que por allá, antes de 1890, y después de 1930, nos tenía acorralados como a un rebaño de ovejas para esquilarlo.

Hemos mencionado la desgraciada enfermedad de la presidenta, y no podríamos terminar esta columna, sin enviarle nuestros más fervientes deseos de una pronta y total recuperación. Pues, es fácil de entender la gravedad de la situación al estar sin el jefe de estado – en este caso la jefa – Nosotros sabemos que es fea y dura la comparación que vamos a hacer. Pero, para que lo entiendan hasta muchos de los oficialistas, tenemos que decir que esta situación, así, sin el jefe, o jefa, podría convertirse en un aquelarre.

VIALE, jueves 31/10/2013 HERMINIO ENRIQUE LUDI para “Mundo Rural”

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