Dios en la Tierra

Rumbo a Pentecostés: Hoy comienza la Novena al Espíritu Santo

Sábado de la Sexta Semana de Pascua.Comentario del día: San Cipriano.“Si pedís cualquier cosa al Padre en mi nombre, os lo concederá”.Evangelio según san juan 16,23b-28.

Aquél día no me hará más preguntas. Se trata de mi nombre.

Hasta ahora, no he pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, y tendrán una alegría que será perfecta.

Les he dicho todo esto por medio de parábolas. Llega la hora en que ya no les hablaré por medio de parábolas, sino que les hablaré claramente del Padre.

Aquel día ustedes lo pedirán en mi nombre; y no será necesario que usted rogue al Padre por ustedes, ya que él mismo los ama, porque ustedes me aman y han creído que yo vengo de Dios.

Salí del padre y la vid al mundo. Ahora dejo el mundo y voy al padre “.

Amén

Rumbo a Pentecostés: Hoy comienza la Novena al Espíritu Santo

El próximo domingo 9 de junio la Iglesia celebrará al Espíritu Santo y por eso durante nueve días los fieles se preparan para Pentecostés, la gran Solemnidad en honor a la Tercera Persona de la Santísima Trinidad.

Hoy es la fiesta de San Justino, Padre de la Iglesia y mártir

San Justino fue un filósofo laico y mártir considerado “el más importante entre los Padres apologistas del siglo segundo” según el Papa Emérito Benedicto XVI.

Se llama apologista al que escribe en defensa de algo. Y Justino escribió varias apologías o defensas del cristianismo que después enseñó en Asia Menor y Roma.

Sus escritos ofrecen detalles muy interesantes sobre la vida de los cristianos antes del año 200 y cómo celebraban sus ceremonias religiosas.

Las dos obras que escribió y que aún se conservan, las Apologías y el Diálogo con Trifón, “ilustran ante todo el proyecto divino de la creación y de la salvación que se cumple en Jesucristo, el Logos, el Verbo de Dios, del que participa todo hombre, como creatura racional. Su primera Apología es una crítica implacable a la religión pagana y a los mitos de entonces”. (Benedicto XVI, 2007)

Nació alrededor del año 100, en la antigua Siquem, en Samaria. Sus padres eran paganos, de origen griego, y le dieron una excelente educación instruyéndolo lo mejor posible en filosofía, literatura e historia.

Un día meditando acerca de Dios se le acercó un anciano sabio que le recomendó estudiar la religión cristiana a través de la Biblia “porque es la única que habla de Dios debidamente y de manera que el alma queda plenamente satisfecha”.

Justino se dedicó a leer las Sagradas Escrituras y encontró maravillosas enseñanzas que antes no había logrado encontrar en ningún otro libro. Tenía unos 30 años cuando se convirtió, y en adelante el estudio de la BIblia fue para él lo más provechoso de toda su existencia.

Posteriormente fundó una escuela en Roma, donde enseñaba gratuitamente a los alumnos en la nueva religión, considerada como la verdadera filosofía y arte de vivir de forma recta.

Por este motivo fue denunciado y fue decapitado en torno al año 165, bajo el reino de Marco Aurelio, el emperador a quien Justino había dirigido su Apología.

 

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