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¿ Se alimenta a los pollos con hormonas ?

Es muy común escuchar asegurar que "los pollos que se destinan a consumo humano se alimentan con hormonas", sin dudas el apotegma carece de veracidad, no obstante para sustentar científicamente lo contrario compartimos los argumentos que nos brinda el Médico Veterinario Francisco Federico, del Laboratorio de Avicultura del INTA de Concepción del Uruguay quien trabaja  en calidad de alimentos y puntualmente de carnes.

En primer lugar el Med. Vet. Francisco Federico asegura “esto no es cierto, aunque sea habitual que el tema se plantee en medios de comunicación sin el sustento científico con el que debería ser abordado”.

“Este es un tema que escuchamos a diario en los medios, incluso vemos algunas notas realizadas por medios televisivos donde se comenta este tipo de acciones sin tener ningún sustento científico, e incluso desinformación de cómo es la avicultura industrial hoy en día. Efectivamente si a los pollos le diéramos en el alimento hormonas, o bien se las administráramos por otra vía, traería consecuencias para la salud de los consumidores. Esta situación de creer que al pollo se le dan hormonas, ocurre en todos los países que cuentan con avicultura industrializada y todos los esfuerzos que se han hecho para desterrar esta creencia han sido en vano, permaneciendo aún muy arraigada en el común de la gente, del consumidor y de incluso algunos profesionales de la salud”, señaló el veterinario Francisco Federico.

Hoy en día los pollos para consumo de carne se crían en períodos muy cortos, y es unos de los argumentos que esgrimen al momento de la defensa de arraigada creencia , en ese sentido el profesional explicó que “en la década del 50/60 las aves no tenían un crecimiento tan rápido, ahora se ha logrado rápido desarrollo del ave gracias a varios pilares básicos como la genética, la nutrición, el manejo y la sanidad. Pero es fundamentalmente la genética que ha logrado seleccionar aves de rápido crecimiento y mucho más pesadas”.

El profesional aclaró que “no podemos hablar de mito sino de una creencia, porque si nos remitimos a aquella época que hacíamos referencia, los años 50/60, sí se utilizaban hormonas como implantes en la zona del cuello del ave macho para que engorden más y lograr una masa muscular mas elevada, porque una vez llegada la madurez sexual ya no lograban más peso, como lo que sucede con otras especies animales como es el caso del novillo que se lo castra para que engorde, pero con el paso del tiempo y gracias al avance de la genética, costosa práctica quedó desterrada”.

El veterinario aclaró que de hecho hay un caso testigo que figura en un tratado de medicina clínica, y de ahí es que se arraiga aún mas la idea de que aún hoy se utilice es metodología en desuso .

En otro orden el especialista del INTA hizo referencia a que algunos sostienen que se suministran las hormonas en la alimentación, Franciso Federico afirmó que ” al pollo no se le suministra nada, es una carne barata que en cuanto agreguemos por ejemplo una hormona que es extremadamente cara, sería imposible solventar ese costo sin trasladarlo al consumidor”.

Continuando con la argumentación el médico veterinario explicó que además administrar hormonas a un animal  para consumo humano no es práctica legal, SENASA se encarga regularmente de pedirle a las plantas frigoríficas análisis de residuos y si hubiese algún rastro de hormonas serían detectados y este organismo de control no permitiría que la carne llegue tanto al mercado interno como para la exportación.

Audio gentileza Gustavo Contenti INTA Concepción del Uruguay

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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