Dios en la Tierra

Solemnidad de Pentecostés

Solemnidad de Pentecostés. El santoral recuerda a San Arcángel Tadini, Beata María Crescencia Pérez, Beato Anton Durcovici. Evangelio según San Juan 15,26-27.16,12-15. Compartimos el audio con la reflexión del Padre Alfredo Nicola, Párroco de Oro Verde.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:

«Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí.

Y ustedes también dan testimonio, porque están conmigo desde el principio.

Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora.

Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo.

El me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes.

Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: ‘Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes’.”

Amén y ¡ adelante !

8 claves para comprender Pentecostés

Este domingo 20 de mayo la Iglesia celebra la Solemnidad de Pentecostés, día en que se cumplió la promesa de Cristo a los apóstoles, de que el Padre enviaría al Espíritu Santo para guiarlos en la misión evangelizadora.

Para comprender más de esta fecha, aquí presentamos ocho claves.

1. Proviene de la palabra griega que significa “quincuagésimo” (pentecoste)

La razón es que Pentecostés es el quincuagésimo día (en griego, pentecoste hemera) después del Domingo de Pascua (en el calendario cristiano).

Este nombre se empezó a usar en el período tardío del Antiguo Testamento y fue heredado por los autores del Nuevo Testamento.

2. Esta festividad tiene otros nombres

La fiesta de las semanas

La fiesta de la cosecha

El día de los primeros frutos

Hoy en día en los círculos judíos se le conoce como Shavu`ot (en hebreo, “semanas”). Además, se le conoce con diferentes nombres en varios idiomas.

En los países de habla inglesa también se le ha conocido como “Whitsunday” (Domingo Blanco), nombre que se deriva probablemente de las prendas blancas de los recién bautizados.

3. Pentecostés fue otro tipo de fiesta en el Antiguo Testamento

Fue un festival para la cosecha y significaba que esta estaba llegando a su fin. Deuteronomio 16 dice:

“Luego contarás siete semanas; las contarás desde el día en que comiences a cortar el trigo. Entonces celebrarás la fiesta de las Siete Semanas a Yahvé, tu Dios, haciéndole ofrendas voluntarias según lo que hayas cosechado por la gracia de Yahvé, tu Dios”. (Dt. 16:9-10)

4. En el Nuevo Testamento representa el cumplimiento de la promesa de Cristo

Representa el cumplimiento de la promesa de Cristo al final del Evangelio de San Lucas:

“Les dijo: ‘Todo esto estaba escrito: los padecimientos del Mesías y su resurrección de entre los muertos al tercer día. Luego debe proclamarse en su nombre el arrepentimiento y el perdón de los pecados, comenzando por Jerusalén, y yendo después a todas las naciones, invitándolas a que se conviertan. Ustedes son testigos de todo esto. Ahora yo voy a enviar sobre ustedes lo que mi Padre prometió. Permanezcan, pues, en la ciudad hasta que sean revestidos de la fuerza que viene de arriba’”. (Lc. 24:46-49)

5. El Espíritu Santo tiene diferentes símbolos en el Nuevo Testamento

Hechos 2 recuerda:

“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban, y aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía que se expresaran”.

Este pasaje contiene dos símbolos del Espíritu Santo y su actividad: el viento y el fuego.

El viento es un símbolo básico del Espíritu Santo; la palabra griega que significa “Espíritu” (Pneuma) también significa “viento” y “aliento”. Aunque el término usado para “viento” en este pasaje es pnoe (un término relacionado con pneuma), al lector se le da a entender la conexión entre el viento fuerte y el Espíritu Santo.

En relación al símbolo del fuego el Catecismo señala:

Mientras que el agua significaba el nacimiento y la fecundidad de la vida dada en el Espíritu Santo, el fuego simboliza la energía transformadora de los actos del Espíritu Santo. El profeta Elías que “surgió […] como el fuego y cuya palabra abrasaba como antorcha” (Si 48, 1), con su oración, atrajo el fuego del cielo sobre el sacrificio del monte Carmelo (cf. 1 R 18, 38-39), figura del fuego del Espíritu Santo que transforma lo que toca. Juan Bautista, “que precede al Señor con el espíritu y el poder de Elías” (Lc 1, 17), anuncia a Cristo como el que “bautizará en el Espíritu Santo y el fuego” (Lc 3, 16), Espíritu del cual Jesús dirá: “He venido a traer fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviese encendido!” (Lc 12, 49). En forma de lenguas “como de fuego” se posó el Espíritu Santo sobre los discípulos la mañana de Pentecostés y los llenó de él (Hch 2, 3-4). La tradición espiritual conservará este simbolismo del fuego como uno de los más expresivos de la acción del Espíritu Santo (cf. San Juan de la Cruz, Llama de amor viva). “No extingáis el Espíritu” (1 Ts 5, 19). (CIC 696)

6. Existe una conexión entre las “lenguas” de fuego y el hablar en otras “lenguas”

Sí. En ambos casos la palabra griega para “lenguas” es la misma (glossai), y el lector está destinado a entender la conexión.

La palabra “lengua” se utiliza para significar tanto una “llama (fuego)” como “lenguaje”.

Las “lenguas como de fuego” que se distribuyen y se almacenan sobre los discípulos, provocan que empiecen a hablar milagrosamente en “otras lenguas” (es decir, los idiomas)

Ese es el resultado de la acción del Espíritu Santo, representado por el fuego.

7. El Espíritu Santo es Dios

Según el Catecismo de la Iglesia Católica, el Espíritu Santo es la “Tercera Persona de la Santísima Trinidad”. Es decir, habiendo un sólo Dios, existen en Él tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esta verdad ha sido revelada por Jesús en su Evangelio.

El Espíritu Santo coopera con el Padre y el Hijo desde el comienzo de la historia hasta su consumación, pero es en los últimos tiempos, inaugurados con la Encarnación, cuando el Espíritu se revela y nos es dado, cuando es reconocido y acogido como persona. El Señor Jesús nos lo presenta y se refiere a Él no como una potencia impersonal, sino como una Persona diferente, con un obrar propio y un carácter personal.

8. Pentecostés significa participar de la vida divina de Cristo y ser testigos

La solemnidad de Pentecostés es una de las más importantes en el calendario de la Iglesia y contiene una rica profundidad de significado. De esta forma lo resumió Benedicto XVI el 27 de mayo del 2012:

“Esta solemnidad nos hace recordar y revivir la efusión del Espíritu Santo sobre los Apóstoles y los demás discípulos, reunidos en oración con la Virgen María en el Cenáculo (cf. Hch 2, 1-11). Jesús, después de resucitar y subir al cielo, envía a la Iglesia su Espíritu para que cada cristiano pueda participar en su misma vida divina y se convierta en su testigo en el mundo. El Espíritu Santo, irrumpiendo en la historia, derrota su aridez, abre los corazones a la esperanza, estimula y favorece en nosotros la maduración interior en la relación con Dios y con el prójimo”.

Traducido por y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en National Catholic Register.

5 cosas que todo católico debe saber sobre el Espíritu Santo

Pentecostés es el día en que los cristianos recuerdan cuando Jesús, después de su Ascensión al cielo, envió al Espíritu Santo a sus discípulos. Posteriormente los apóstoles salieron a las calles de Jerusalén y comenzaron a predicar el Evangelio, y “los que acogieron su Palabra fueron bautizados. Aquel día se les unieron unas 3.000 almas.” (Hechos 2:41)

En la siguiente nota se presentan algunos puntos para entender quién es el Espíritu Santo.

1) El Espíritu Santo es una persona

El Espíritu Santo no es una “cosa” o un “qué”, el Espíritu Santo es un “Él” y un “quién”. Él es la tercera persona de la Santísima Trinidad, aunque pueda parecer más misterioso que el Padre y el Hijo, es tan persona como ellos.

2) Es completamente Dios

Que el Espíritu Santo sea la “tercera persona de la Trinidad” no significa que sea inferior que el Padre o el Hijo. Las tres personas, incluyendo el Espíritu Santo, son totalmente Dios y “tienen una sola divinidad, gloria igual y coeterna majestad”, como dice el Credo de Atanasio.

3) Siempre ha existido, incluso en los tiempos del Antiguo Testamento

Aunque aprendemos la mayoría de cosas sobre Dios-Espíritu Santo (así como de Dios-Hijo) en el Nuevo Testamento, Éste siempre ha existido. Dios existe eternamente en tres personas. Así que, cuando lea acerca de Dios en el Antiguo Testamento, recuerde que se trata de las tres personas de la Trinidad, entre ellos el Espíritu Santo.

4) En el Bautismo y la Confirmación se recibe el Espíritu Santo

El Espíritu Santo puede estar activo en el mundo de formas misteriosas y que no siempre se comprenden. Sin embargo, una persona recibe el Espíritu Santo de una manera especial por primera vez en el Bautismo (Hechos 2:38), y luego es fortalecido en sus dones en la Confirmación.

5) Los cristianos son templos del Espíritu Santo

Los cristianos tienen al Espíritu Santo que habita en ellos de una manera especial, y por lo tanto, existen graves consecuencias morales, como explica San Pablo:

“Huyan de las relaciones sexuales prohibidas. Cualquier otro pecado que alguien cometa queda fuera de su cuerpo, pero el que tiene esas relaciones sexuales peca contra su propio cuerpo ¿No saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que han recibido de Dios y que está en ustedes? Ya no se pertenecen a sí mismos. Ustedes han sido comprados a un precio muy alto; procuren, pues, que sus cuerpos sirvan a la gloria de Dios”. (1 Cor 6:18-20)

Traducido y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en ChurchPop.

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