En un contexto climático asociado a un evento Niño, se proyecta un nuevo crecimiento del área destinada al maíz, cultivo que actualmente presenta mejores expectativas productivas y económicas.
A esto se suma que, durante la campaña 2025/26, el sorgo registró rendimientos generales inferiores a los esperados, lo que debilitó aún más su competitividad frente al maíz de primera.
En consecuencia, se estima que la superficie implantada con el cereal podría reducirse entre un 20 y un 30% respecto al ciclo actual, cuya superficie fue de 55.000 ha, y posicionarse por debajo de las 45.000 ha.
De concretarse este escenario, se trataría de la menor superficie sembrada de los últimos 27 años, superando incluso el mínimo registrado en el ciclo 2001/02, cuando se implantaron 48.600 ha.














Comentar