El Día del Trabajador Rural es celebrado cada 8 de octubre para conmemorar y ensalzar el trabajo que realizan miles de personas para producir alimentos y abastecer de este modo a la población.Juan Domingo Perón que tuvo un papel muy importante ya que fue el impulsor del Estatuto del Peón Rural para garantizar sus derechos.
Dicho estatuto representó un gran avance para la época. Entre otros aspectos, establecía medidas en defensa del salario del peón y la estabilidad del trabajador, el pago en moneda nacional, la ilegalidad de deducciones o retenciones, salarios mínimos, descansos obligatorios, alojamiento en mínimas condiciones de higiene, buena alimentación, provisión de ropa de trabajo, asistencia médico-farmacéutica y vacaciones pagas.
La primera reseña que se tiene de la celebración de este día, data del año 1974 siendo derogado en la dictadura militar.Desde el año 2004 y gracias a la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) se viene celebrando el Día del Trabajador Rural.
La resolución 7/2004 de la CNTA (Comisión Nacional del Trabajo Agrario) expone en su artículo 1º la declaración del día 8 de octubre como el Día del Trabajador Rural en el ámbito del Régimen Nacional del Trabajo Agrario anexo a la Ley Nº 22.248.
El artículo 2º de la resolución 7/2004 de la CNTA hace referencia a la remuneración económica. El mismo indica que el día 8 será considerado como un día feriado en el que los trabajadores rurales gozarán de la remuneración correspondiente en el ámbito del Régimen Nacional del Trabajo Agrario.
Se instituyó históricamente el Día del Trabajador Rural recordando la sanción del 8 de octubre de 1944 de primer Estatuto del Peón de Campo, mediante decreto 28.169 del gobierno de facto presidido por el general Edelmiro Farrell, cuyo Secretario de Trabajo fue Juan Domingo Perón.
Dicho Estatuto representó un gran avance para la época. Entre otros aspectos, el estatuto establecía medidas en defensa del salario del peón y la estabilidad del trabajador, el pago en moneda nacional, la ilegalidad de deducciones o retenciones, salarios mínimos, descansos obligatorios, alojamiento en mínimas condiciones de higiene, buena alimentación, provisión de ropa de trabajo, asistencia médico-farmacéutica y vacaciones pagas .
A lo largo de estos años, la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) ha logrado varias conquistas que llevaron la justicia social a los peones rurales de la Argentina. Así, más trabajadores gozan de los beneficios de la seguridad social, mejores salarios y condiciones de trabajo, una obra social (Osprera) que brinda todas las prestaciones en salud para la familia rural, capacitación permanente para obreros de distintas economías regionales, entre otras cosas. A pesar de este trabajo del gremio rural, todavía existen trabajadores rurales en negro. Familias enteras que no acceden a la seguridad social porque perciben su sueldo o jornal en forma irregular. Tanto desde Uatre como desde el Renatre (organismo que el gremio integra junto a las entidades más representativas del campo) se renuevan los esfuerzos para registrar a los trabajadores, y medio millón de trabajadores ya tienen su Libreta de Trabajador Rural.
Juan Domingo Perón sobre el Estatuto del Peón
El Estatuto del Peón fue una de las medidas sociales de mayor trascendencia que dio el peronismo. Su sanción, por decreto 28.169, el 8 de octubre de 1944, señala el comienzo de la protección legal del trabajador rural. Las políticas públicas habían estado históricamente vinculadas al desarrollo del agro argentino. Sin embargo, la década de 1940 traía varias novedades. Por un lado, la política agraria iba a ponerse a disposición del proyecto industrialista. Por otro, la Secretaría de Trabajo y Previsión iba a dictar una serie de medidas de gran trascendencia para los trabajadores del sector.
Entre 1944 y 1946, el gobierno dictó el Estatuto del Peón, fortaleció el poder de negociación de los sindicatos rurales, estableció el Estatuto del Tambero-Mediero, respaldó públicamente y se comprometió a mantener la rebaja obligatoria del precio de los arrendamientos y la suspensión de los desalojos, y trasladó al Consejo Agrario Nacional al ámbito de la STyP, desde donde se llevaron adelante algunas expropiaciones. Perón sostendrá “la tierra no debe ser un bien de renta, sino un bien de trabajo”.
Con la sanción del Estatuto del Peón, el gobierno militar buscaba establecer medidas en defensa del salario del peón y la estabilidad del trabajador, disponiendo además la inembargabilidad de los salarios, el pago en moneda nacional, la ilegalidad de deducciones o retenciones, salarios mínimos, descansos obligatorios; alojamiento en mínimas condiciones de higiene, buena alimentación, provisión de ropa de trabajo, asistencia médico-farmacéutica y hasta vacaciones pagas.
En diciembre de 1946, el Congreso sancionaba la Ley 12.921, promulgada en junio de 1947, que ratificaba el Estatuto del Peón, entre otros decretos. Meses más tarde, se sancionaba la Ley 13.020 que reglamentaba el trabajo de cosecha. Esta situación hacía pensar a muchos que se estaba llevando adelante una “revolución agraria”, a pesar de que otras decisiones gubernamentales matizaban bastante tal denominación, como el hecho de que la Secretaría de Agricultura estuviera manejada por hombres de la Sociedad Rural Argentina, como Juan Carlos Picazo Elordy.
Durante la Dictadura de 1976-1983, las leyes rurales del peronismo serían derogadas. Recordamos en esta fecha, la sanción de dicho estatuto. Lo hacemos con las palabras que Perón diera un día antes de su puesta en vigencia, el 17 de noviembre de 1944, explicando su sentido.
Fuente: Declaraciones del coronel Perón en la Conferencia de Prensa del 17/11/1944, en Juan Domingo Perón, El campo recuperado por Perón, Buenos Aires, Presidencia de la Nación, Subsecretaria de Informaciones, 1953, pág. 10.
“Este estatuto tiende a solucionar posiblemente uno de los problemas más fundamentales de la política social argentina. La situación del peón en el país es de extraordinario desmedro para los hombres que trabajan en el campo. La Constitución del 53 abolió la esclavitud, pero lo hizo teóricamente porque no es menor la esclavitud de un hombre que en el año 44 trabajaba para ganar 12, 15 ó 30 pesos por mes. Y esa es la situación del peón. Se encuentra en una situación peor que la del esclavo, porque a éste el amo tenía la obligación de guardarlo cuando viejo, hasta que se muriera; en cambio al peón, cuando está viejo e inservible le da un chirlo como al mancarrón para que se muera en el campo o en el camino. Es una cuestión que ningún hombre que tenga sentimientos puede aceptar. Yo sé que el Estatuto del Peón ha sido, es y será resistido, pero sé también que ha sido, es y será indispensable establecerlo. No tomaremos medidas violentas para hacerlo ejecutar, pero queremos que entre esto en el ambiente de una vez y que, paulatinamente, vaya ejecutándoselo en la mejor forma posible, para que en nuestro país no exista en adelante, la vergüenza actual de que casi medio millón de hombres esté ganando menos de 45 pesos por mes, mal cobijados, mal vestidos y mal comidos.”
Juan Domingo Perón
Fuente: www.elhistoriador.com.ar















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