Su popularidad como alimento altamente nutricional hizo que el yogur tuviera tantos nombres como países y regiones de consumo: katyk (Armenia), dahi (India), zabadi (Egipto), mast (Irán), laban (Irak y Líbano), roba (Sudán), iogurte (Brasil), cuajada (España), o matsoni (Rusia y Japón). Sin embargo, su actual denominación proviene del turco: yoğurmak, que significa espesar, coagular o cuajar.
Además de ser un alimento ideal para las mamás embarazadas, niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, el yogur también es una fuente inmensa de probióticos que ayudan a mantener y mejorar el sistema inmunológico, cardiovascular, digestivo y el metabolismo en general: ayuda a prevenir la obesidad, la hipertensión arterial y la diabetes mellitus tipo 2. Tantas cualidades le han permitido alcanzar todos los rincones del planeta y sumar más nombres a su lista.
Fuente: FEPALE/¡Sí a la leche!















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