Destacada • Uncategorized

La AGN afirma que el PROSENASA podría mejorar su gestión

La Auditoría General de la Nación ( AGN ) detectó problemas de ejecución del “Programa de Gestión de la Sanidad y Calidad Agroalimentaria (PROSENASA)” en sus distintos componentes: centros edilicios con errores de planificación, atrasos en tareas de sanidad vegetal, fondos no utilizados ,  y aseguraron que si se toman en consideración las recomendaciones el programa podría mejorar su gestión.

La auditoría de gestión del “Programa de Gestión de la Sanidad y Calidad Agroalimentaria (PROSENASA)”llevada a cabo por la Auditoría General de la Nación ,  abarcó la gestión de los componentes de fortalecimiento institucional, de sanidad vegetal y de sanidad animal, así como el análisis de los procedimientos administrativos y de control interno relacionado con la gestión de los fondos financiados por el Programa. El período auditado se comprende entre 2008 y 2013, con nueva información analizada en 2014.

Las tareas se desarrollaron sobre las cuatro áreas críticas definidas para el préstamo, según su significatividad financiera:

-Gestión global del pasivo contraído
-Sanidad Vegetal (US$ 64,4 millones)
-Modernización de la Gestión Institucional (US$ 28,4 millones)
-Sanidad Animal (US$ 17,9 millones)

El préstamo en sus componentes de Sanidad Animal y Vegetal aporta recursos adicionales a los programas presupuestarios que el SENASA ejecuta. Restando sólo cuatro meses para la finalización del plazo de ejecución previsto la unidad ejecutora había utilizado la mitad de los fondos, lo que provocó costos adicionales en el servicio de la deuda pública originada en comisiones de crédito excedentes por US$ 865,7 mil.

EFICACIA

Las acciones relacionadas con las dos principales plagas a las que el Programa destinó fondos del préstamo, tuvieron un desempeño dispar:

Financió inversiones en control biológico de la mosca de los frutos en la zona de Patagonia Norte y Sur de Mendoza mediante el empleo de insectos estériles, donde se logró mantener bajos niveles de daño en frutas de pepita y se difundió entre los productores una metodología diferente de control de la plaga (técnica conocida como “de confusión sexual”), de bajo impacto ambiental y mínimos niveles de residuos en frutos. En este sentido, la recepción de la tecnología se percibió como adecuada y competitiva en términos de costo.

En la zona del litoral mesopotámico, en cambio, las acciones de control se encontraban reducidas, el producto adquirido por el programa se encontraba inmovilizado y almacenado, al igual que el equipamiento de aplicación (pulverizadoras y tractores), en diferentes galpones. La ONG responsable de costear los vuelos no recibió los aportes financieros provinciales y no contó con los fondos suficientes para su realización. Si bien las cuestiones climáticas explican parte de esta parálisis, también se conjugaron factores financieros. Al mismo tiempo, el dimensionamiento de la superficie a tratar se basó en datos desactualizados y poco confiables lo que generó compras insuficientes del producto.

Las acciones de Modernización de Gestión se orientaron hacia la inversión en infraestructura física (construcción de sedes de centros regionales e inversiones en laboratorios), plan estratégico de capacitación y de sistemas, aunque la ejecución se hizo con diferencias significativas respecto de las superficies y centros planeados.

ECONOMÍA

Desde el punto de vista de la aplicación de los fondos, las demoras en la ejecución financiera del préstamo devinieron en un significativo grado de sub-ejecución, generando cargos adicionales por comisiones de crédito.

En el caso específico del Programa Nacional de Control y Erradicación de la Mosca de los Frutos (PROCEM), la ausencia de aplicaciones de Spinosad mediante los vuelos previstos generó pérdidas directas de los productores en la campaña previa a la helada del 2012. Al momento de la auditoría, el producto se encontraba almacenado, en su mayoría, en distintos galpones o depósitos cedidos por productores con riesgo de vencimiento por el transcurso del tiempo.

En el componente de modernización, la ampliación solicitada por los Centros de las superficies inicialmente planeadas generó demoras en la iniciación de las obras, lo que impactó sobre los presupuestos originalmente previstos teniendo que realizarse nuevos cálculos presupuestarios.

EFICIENCIA

Entre los recursos disponibles, la Unidad de Ejecución no emplea óptimamente herramientas disponibles para su gestión interna ni ha realizado adaptaciones a la profusa cantidad de indicadores de avance para que estos resulten útiles como guía de gestión.

El SENASA no aprovecha en forma integral herramientas tecnológicas disponibles. El costo y la velocidad de sus trámites internos pueden mejorarse sustancialmente con el mejor empleo de expedientes electrónicos.

El control sobre redes de trampeo y acciones de control de plagas no está integrado (como el caso del PROCEM o del Patagonia Traza), aunque los sistemas centrales existen y están en condiciones de registrarla.

El informe final de la Auditoría General de la Nación concluye que el programa tuvo problemas de ejecución en sus distintos componentes:

-Centros edilicios con errores de planificación que conllevaron a reformulaciones y mayores costos.
-Atrasos en tareas de sanidad vegetal
-Ejecuciones tardías en algunas regiones
-Depósito de insumos que quedan sin utilizar y en riesgo de obsolescencia
-Fondos no utilizados.

MR

 

WhatsApp chat