En esta oportunidad, se registró la presencia de adultos de chicharrita en solo 2 de los 17 sitios monitoreados, lo cual representa una baja incidencia en comparación con relevamientos anteriores. El monitoreo se llevó a cabo en rastrojos de maíz, trigo, cultivos de cobertura, verdeos invernales y pasturas, utilizando técnicas de red de arrastre y trampas cromáticas adhesivas.


Métodos y resultados del monitoreo
El relevamiento se basó en:
Red de arrastre: Se realizaron 10 estaciones por sitio, con 16 golpes de red cada una, para estimar la densidad poblacional por hectárea. Los resultados se presentan en la Tabla 1 del informe.
Trampas cromáticas adhesivas: Se analizaron capturas correspondientes a diferentes cultivos, con datos provistos por profesionales del Círculo de Ingenieros Agrónomos de Victoria (CIAV). Estos resultados se detallan en la Tabla 2.
Recomendaciones para Productores
A pesar de la baja presencia registrada, el INTA recuerda la importancia de mantener la vigilancia activa, especialmente en lotes cosechados de maíz, donde las plantas voluntarias pueden actuar como reservorio de la plaga, favoreciendo su permanencia y posterior dispersión.
El seguimiento sistemático de Dalbulus maidis permite tomar decisiones a tiempo y anticiparse a eventuales brotes que podrían afectar la sanidad del cultivo de maíz en la próxima campaña.














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