Los últimos datos del Índice FADA revelan un escenario complejo para el productor agropecuario entrerriano. Con una participación estatal del 67,6% sobre la renta agrícola, Entre Ríos se posiciona como la provincia con mayor carga tributaria porcentual, superando el promedio nacional del 62,5% y a vecinas como Santa Fe (57%) y Córdoba (60,2%)

La evolución de la carga fiscal
El peso de los impuestos en la provincia ha mostrado una tendencia creciente tras un alivio temporal registrado el año pasado. Mientras que en diciembre de 2024 el índice se ubicaba en un 65%, en marzo de 2025 descendió al 62,5% gracias a una mejora en los precios y una baja temporal de los Derechos de Exportación (DEX). Sin embargo, el inicio de 2026 marcó un salto significativo impulsado por la suba de costos y las actualizaciones impositivas anuales
En términos absolutos, el conjunto de impuestos provinciales (Inmobiliario Rural, Sellos e Ingresos Brutos) pasó de representar $14.040 por hectárea en 2024 a $25.331 en la medición actual de 2026.
Un dato distintivo de Entre Ríos es que, a diferencia de Santa Fe o Buenos Aires, no existen tasas viales municipales sobre las hectáreas rurales, aunque sí mantiene el cobro de Ingresos Brutos con una alícuota promedio del 0,5%.
El trigo: renta negativa por costos externos
El dato más alarmante de la campaña actual es el índice del trigo, que en Entre Ríos escaló al 184,7%. Esto significa que los impuestos y costos superan con creces la renta generada por el cultivo. El principal responsable es el conflicto en Medio Oriente, que provocó el cierre del estrecho de Ormuz y disparó el precio de la Urea (insumo clave para el cereal) un 43% respecto a diciembre pasado.
Esta situación deja al productor entrerriano con un resultado económico negativo de -$14.995 por hectárea tras el pago de impuestos y costos, una realidad mucho más dura que en la zona núcleo de Santa Fe o Buenos Aires, donde los mejores rendimientos logran amortiguar el impacto.
Logística y competitividad
En materia de costos de transporte, Entre Ríos mantiene una posición intermedia. Con una distancia promedio a puerto de 260 km, el flete representa actualmente el 17% de los costos totales en el maíz.
Según el informe, aproximadamente 1,4 de cada 10 camiones producidos se destinan exclusivamente a pagar el traslado a las terminales portuarias.
A pesar de tener fletes más competitivos que provincias mediterráneas como San Luis o La Pampa, la menor renta histórica de Entre Ríos —derivada de rendimientos promedio inferiores a la zona núcleo— hace que los impuestos nacionales (que van en línea con el valor de la producción) terminen representando una tajada porcentual mucho mayor de lo que le queda al productor en el bolsillo.
















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