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ACSOJA 2025: Del estancamiento a la agricultura ofensiva

La soja volvió a ocupar el centro del debate agroindustrial. Bajo el lema “Cuando la soja tiene la palabra”, la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (ACSOJA) celebró en la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) la 10° edición de su Seminario Anual, que convocó a más de 1.000 asistentes presenciales y virtuales.

El encuentro estuvo atravesado por la reciente decisión del Gobierno de eliminar temporalmente las retenciones a los granos (Decreto 682/25). La medida fue celebrada como un “alivio esperado”, aunque rápidamente quedó en el ojo de la tormenta: en apenas 48 horas se agotó el cupo habilitado, lo que generó acusaciones de especulación por parte de los exportadores. El episodio terminó eclipsando el entusiasmo inicial y puso en evidencia la necesidad de reglas claras y permanentes, más allá de los parches coyunturales.

Políticas, incentivos y el reclamo de previsibilidad

En la apertura, el presidente de ACSOJA, Rodolfo Rossi, fue categórico: “La falta de incentivos permanentes lleva a los productores a priorizar la rentabilidad inmediata sobre la productividad de largo plazo”. Y agregó que sin políticas estables, eliminación definitiva de retenciones, mejora de infraestructura y reducción de la presión fiscal, será imposible liberar el potencial del complejo sojero.

Los números muestran la paradoja: aun con reglas inestables, la cadena aportó US$ 19.624 millones en 2024, equivalentes al 24,6% de las exportaciones nacionales. Para la próxima década, con retenciones 0%, reducción de la brecha de rinde y mejoras logísticas, el sector podría sumar US$ 62.500 millones adicionales en exportaciones.

El Gobierno defendió la decisión. El secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, la calificó como una “medida potente” y en línea con un nuevo paradigma productivo. En la misma línea, Juan Pazo (Arca) y Martín Vauthier (BICE) remarcaron que la rebaja no implica un costo fiscal, sino una señal de credibilidad para atraer inversiones. También anunciaron licitaciones viales e infraestructura con financiamiento mixto para los próximos meses.

Agricultura ofensiva: cómo recuperar el foco en los rindes

Uno de los debates centrales del seminario fue el estancamiento productivo. Desde hace dos décadas, los rindes de soja en Argentina apenas crecieron 20 kg/ha por año, frente a los 46 kg/ha anuales alcanzados por Brasil y Estados Unidos.

“Hemos perdido el foco en rendimiento”, advirtió Guillermo Alonso (Spraytec), quien describió una situación preocupante: suelos agotados tanto física como químicamente, sistemas radiculares subdesarrollados y falta de evolución en el tratamiento de semillas. “La Siembra Directa ya no alcanza”, sostuvo, llamando a pasar de una agricultura defensiva a una ofensiva.

El panel agronómico profundizó en distintos aspectos:

Nutrición y agua: Para Daniel Miralles (FAUBA), el rendimiento potencial está condicionado por el agua, pero la nutrición puede marcar la diferencia en el período crítico postfloración (R3-R6), cuando la planta define su capacidad de llenado de granos.

Fósforo y brecha de rendimiento: Nahuel Reussi Calvo (UnMP) reveló que la soja arrastra un balance negativo de 11 kg/ha de fósforo, un déficit que explica el 75% de la brecha de rinde. “Solo uno de cada diez productores analiza el suelo antes de sembrar”, advirtió, destacando que se pierde más a cosecha que lo que costaría la inversión en análisis.

Rotaciones y fertilización balanceada: Según Gabriel Expósito (UnRC), rotar cultivos mejora la infiltración de agua y la fertilización balanceada con fósforo, azufre, boro y zinc es determinante para aprovechar el recurso hídrico y reducir la brecha productiva.

El diagnóstico fue unánime: sin un cambio de mentalidad en el manejo agronómico, la soja argentina seguirá resignando competitividad frente a sus competidores.

Tecnología, genética y propiedad intelectual: el talón de Aquiles

La innovación genética se llevó su propio capítulo. Mientras en el mundo avanzan tecnologías con hasta siete genes de interés, en Argentina el techo está en tres.

“En dos décadas, apenas logramos un aumento marginal de rindes. No es casual: sin inversión en genética, es imposible competir”, explicó Patricio Munilla (DONMARIO).

El problema radica en la falta de reconocimiento de la propiedad intelectual en semillas, un debate que lleva años sin resolverse. Catriel Rodríguez Randa (Neogen) señaló que la formalización del mercado podría duplicar el tamaño de la industria semillera y destacó los avances del sistema Sembrá Evolución, que ya abarca 3,8 millones de hectáreas de soja en la campaña 2024/25.

Proteínas y valor agregado: la soja como motor de otras cadenas

Más allá del grano, la mirada se posó en el valor agregado. Argentina exporta principalmente harina (53,8%) y aceite (32,2%), pero consume localmente apenas 5% de la harina de soja para alimentar animales, frente al 40-50% de Brasil y EE. UU.

El potencial es enorme. Lisandro Culasso (Isowean) recordó que “Europa produce carne de cerdo con nuestra soja”, y que la oportunidad está en aprovechar esa proteína en origen.

En el mismo sentido, Raúl Marsó (Las Camelias) y Luis Filippi (La Sibila) coincidieron en que soja y maíz son la base de dietas que permiten producir pollo, leche y carne de mayor calidad y competitividad, transformando materia prima en exportaciones con más valor.

Logística, mercados y sustentabilidad: los cuellos de botella

El cierre del seminario giró en torno a los grandes desafíos estructurales:

Logística multimodal: camiones, trenes e hidrovía necesitan integrarse en un sistema más eficiente. Se planteó además la necesidad de avanzar hacia un corte de biocombustibles del 15%, como en Brasil, para diversificar el mercado de aceite.

Mercados globales: Brasil avanza hacia una cosecha récord de 180 Mt, consolidando su liderazgo. En paralelo, Argentina ocupa el tercer lugar mundial en operatoria de futuros y opciones de soja, una herramienta clave para la gestión de riesgos.

Sustentabilidad: Jorge Hilbert presentó un estudio sobre las emisiones de GEI de la soja argentina, que resultan competitivas a nivel internacional. Sin embargo, advirtió que los mercados serán cada vez más exigentes en trazabilidad y cuidado de la materia orgánica del suelo.

La soja pide pasar de los parches a la estrategia

El Seminario ACSOJA 2025 dejó un diagnóstico claro: la soja argentina tiene el potencial de volver a ser motor del desarrollo económico, pero para eso necesita políticas estables, innovación tecnológica, manejo agronómico más agresivo y una estrategia de valor agregado.

La controversia por el cupo agotado en 48 horas fue la metáfora perfecta: con medidas transitorias, la cadena responde, pero el camino real hacia la competitividad global exige mucho más que parches coyunturales.

 

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