La Estación Experimental del INTA Paraná (EEA) alertó ante la detección temprana de roya estriada o amarilla –Puccinia striiformis – en María Grande, Entre Ríos. Esta enfermedad, provocada por un hongo, puede provocar pérdidas variables en los rindes del cereal y afectar hasta el 60 % de los cultivares susceptibles es por eso que el INTA recomienda monitoreo exhaustivo.
El Laboratorio de Patología Vegetal de la EEA del INTA Paraná, a cargo de la fitopatóloga la Ing. Agr. Norma Formento, confirmó a productores y asesores trigueros en el día de hoy, miércoles 8 de agosto, la detección temprana de roya estriada o amarila –Puccinia striiformis – en María Grande , Dpto Paraná.
La detección la llevó a cabo la Ing. Agr. Silvana Brondi el lunes 6 de agosto , es decir 4 días antes que en la campaña anterior, la de 2017. Se detectó en un lote de 13 hectáreas en encañazón ( Z33) de una variedad de trigo reconocida por su susceptibilidad.
Desde el INTA la Ing. Agr. Norma Formento , recomendó aumentar la frecuencia de monitoreos, observar hojas inferiores, confirmar que la enfermedad esté presente, cuantificar en variedades susceptibles, no debe superar el 10% de incidencia, “el monitoreo a campo es muy importante y no realizar aplicaciones masivas, racionalidad y trabajo son fundamentales”, destacó a Mundo Rural la profesional.
La roya amarilla en detalle
La roya amarilla es una enfermedad de aparición esporádica y suele detectarse en la región triguera sur, sobre cultivares altamente susceptibles de trigo pan, trigo candeal y triticale, cuando las temperaturas durante la primavera son más bajas de las normales.
“Para producir infección y afectar el rendimiento de los cultivos, esta roya requiere que las temperaturas sean inferiores a los 13 °C y que el período en el que la hoja queda mojada no debe ser menor a las seis horas”, explicó Formento y aclaró: “Puede aparecer durante todas las etapas del cultivo”.
Según Formento, “el signo típico de esta roya es la presencia en las hojas de pústulas muy pequeñas, de color amarillo limón, ubicadas en el sentido de las nervaduras, lo que le da un aspecto de distribución lineal”.
Debido a que el área afectada se necrosa, los rindes de la planta pueden caer considerablemente. “De las royas que afectan al trigo es la única que se propaga más allá del lugar del punto inicial de infección”, señaló Formento y agregó: “Pocas infecciones iniciales pueden derivar en el secado de las hojas”.















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