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Anda afuera a ver si llueve

por Gustavo Picolla – GP Hedging Consulting

El título se refiere a una de las frases que los productores norteamericanos, y también los argentinos, podrían utilizar para saber si por fin van a llegar las lluvias que tanta falta le hacen a los cultivos.

Una nueva semana donde la volatilidad de los precios de la oleaginosa estuvo sustentada en los pronósticos climáticos que día a día se van actualizando. El lunes feriado, el martes subió porque las lluvias del fin de semana no fueron las esperadas, el miércoles bajo porque los pronósticos daban cuenta de algunas lluvias importantes en los estados productores, el jueves subió porque la actualización de los pronósticos daban cuenta de menores lluvias a las esperadas y el viernes cerró casi sin cambios.

Así fue la semana. China no estuvo presente en el mercado pero el número de ventas anuales con destino al país asiático rondan los 20 millones de toneladas, lo que constituye un record para el momento del año. En este sentido esta semana el director del Centro de Información Nacional de Granos y Aceites dijo que las importaciones de China 2013-14 pueden ser solo de 63 millones de toneladas, recordemos que el USDA en su último informe estimó 69 millones. El mercado estima que china hará una nueva rotación de sus reservas por alrededor de 2 a 3 millones de toneladas en diciembre, con la intención de remplazar el poroto con mayoría de la nueva cosecha de Brasil, veremos si esto se cumple. Esta semana China vendió 417,448 tons de sus reservas estatales, que representó el 82,95% del total ofrecido, destinadas para molienda domestica y compañías alimenticias. No obstante las ventas de exportación semanales netas fueron de 5.000 toneladas para la campaña en curso y 844.100 para la próxima campaña de comercialización para un total de 849.100, lo que dio sustento al mercado el último día de negociación. Las ventas acumuladas son el 54% del saldo estimado, catorce puntos por encima del promedio de los últimos cinco años.

El maíz transcurre las mismas implicancias climáticas que la soja, pero a diferencia de esta el calor lo está beneficiando. Recordemos que el periodo de polinización de los cultivos se desarrolló con muy buenas condiciones climáticas por lo que el tiempo caluroso y seco está ayudando al proceso madurativo de las plantas en el medio oeste. En este sentido se presupone que el ingreso al mercado de la cosecha será con anterioridad a lo esperado. Además el menor temor a que se produzcan heladas tempranas en los principales estados productores dio mayor sustento a la baja de precios. Las ventas de exportación semanales tampoco ayudaron mucho para que las cotizaciones se recuperaran toda vez que las mismas estuvieron por debajo de las expectativas del mercado. Las bases en el interior del país se siguen debilitando a pesar de que los márgenes de etanol siguen siendo buenos y esto tiene que ver con el acelerado nivel de las ventas que imprimieron los productores para deshacerse de las últimas existencias de la campaña anterior ante el ingreso de la nueva cosecha y con la menor actividad en las plantas producto del mantenimiento de las mismas, cosa habitual para esta época del año.

El trigo cerró la semana con bajas aunque en menor medida que las bajas del maíz. La diferencia la encontramos en los buenos datos de exportaciones semanales que totalizaron 747.700 toneladas de las cuales 668.400 fueron de la presente campaña. Brasil, Indonesia y México fueron los principales compradores. El nivel de ventas asciende al 53% del saldo estimado para exportación en comparación del 43% promedio de los últimos cinco años. No obstante durante la semana que paso los precios de la posición diciembre en los mercados de Kansas, Mineapolis y Chicago tocaron nuevos mínimos debido fundamentalmente por la competencia que el trigo norteamericano comienza a tener desde la zona de Europa y el Mar Negro. La producción de la zona del Mar Negro será mayor a la del año pasado tal como lo demuestran los trabajos finales de recolección. Claramente los países de la zona son un importante competidor de EE.UU. para atender a los principales importadores del Norte de África. En este sentido Egipto volvió esta semana a comprar trigo procedente de la zona mencionada, hecho que impactó además en el comportamiento de precios en los futuros de trigo en el mercado francés. Por este motivo es que los traders están observando el desarrollo de las cosechas del hemisferio sur donde la falta de agua en Argentina y Australia sumado al deterioro de los cultivos en Brasil producto de las heladas recibidas podrían devolver al trigo americano su rol de principal proveedor de este último país tal como sucedió durante las últimas semanas.

En nuestro país la falta de agua se ha transformado en preocupación toda vez que nos aproximamos a la etapa de floración de los cultivos de trigo y la fecha de siembra de maíz va pasando. Si bien la situación aún no es grave es importante que las lluvias lleguen dado que las pronosticadas no serían suficiente. Venimos de una campaña de trigo donde la falta de trigos de calidad produjo un nivel de precios nunca visto y es necesario contar con una buena cosecha para recomponer existencias. Argentina está ante una gran oportunidad para vender a Brasil puesto que las heladas que cayeron en el principal estado productor de trigo castigaron a los cultivos y esto implicaría la necesidad de importar ocho millones de toneladas. Toda esta situación fue el sostén de la suba de precios que observamos en las últimas semanas cerrando el día viernes la posición enero en el MATba a u$s 214,90. El maíz argentino es otro producto que presenta buenas posibilidades de ser colocado en el exterior ya que las importaciones chinas podrían ascender a 20-30 millones de toneladas en los próximos años según surge de un informe que dio a conocer investigador del gobierno chino. Recordemos que China no hace mucho tiempo autorizó la importación de maíz argentino.

Pero claro nuestro país se enfrenta a la próxima campaña con las complicaciones que el aumento de los costos internos y la caída de precios internacionales produjeron a tal punto que se estima una caída del área sembrada cuando lo necesario, ante lo comentado, es que dicha área se incremente. A las complicaciones se suma la falta de agua necesaria para que la siembra del cereal pueda llevarse a cabo. En materia de precios los forwards de la nueva cosecha cotizaban a u$s 160,- en Bahía y u$s 155,- en San Martín. Por último las cotizaciones de soja en nuestro país siguieron la tendencia del mercado internacional con subas en los mercados de futuros y en el disponible donde se llegó a pagar hasta $ 1.940,- en Bahía y $ 1.930 en Rosario. Las perspectivas para la nueva campaña son de aumento de área sembrada beneficiada por la pérdida del área de maíz citada anteriormente.

Conclusión: La presencia de lluvias, tanto en el Hemisferio Norte como en el Sur, será la que determine la tendencia de precios en el corto y en el mediano plazo.

Cabe recordar que la estimación del USDA para la producción norteamericana de soja en el mes de setiembre era de 71,69 millones de toneladas, desde los 87,23 del mes de junio. Recuerda que esa campaña transitaba por una de las peores sequías de los EE.UU. pero a partir de setiembre las lluvias fueron abundantes y la producción de soja terminó siendo 10,6 millones superior a esa estimación. Durante ese lapso los precios cayeron u$s 120,- aproximadamente. Hoy venimos de un muy buen tiempo, solo agosto fue excesivamente seco y los fondos de inversión están comprados. Entonces piense si en setiembre llueve en el mismo nivel del año pasado, ¿dónde irán a parar los precios? La respuesta se la dejo a Ud.

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