Fundación Benet participó los días 27 y 28 de octubre del Taller Regional y Escuela de Campo para el Fortalecimiento de las Capacidades Técnicas e Institucionales en la Prevención, Detección Temprana y Control del Picudo Rojo de las Palmeras, desarrollado en Gualeguaychú y en el entorno del Parque Nacional El Palmar y la reserva privada La Aurora del Palmar, en Entre Ríos.
El encuentro fue coorganizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el SENASA, con el apoyo del Comité de Sanidad Vegetal del Cono Sur (COSAVE), la Administración de Parques Nacionales (APN), la provincia de Entre Ríos y el municipio de Gualeguaychú. Reunió a representantes de organismos fitosanitarios, instituciones ambientales, gobiernos, especialistas y empresas para compartir experiencias y fortalecer la cooperación regional frente a la expansión de Rhynchophorus ferrugineus, conocido como picudo rojo de las palmeras.
En ese marco, a través de la articulación de la Fundación Benet, se realizó una demostración de tecnología de aplicación mediante drones agrícolas pulverizadores, en una actividad conjunta con SENASA y Lucas Preisz- AgTech, distribuidora de DJI. Además, coordinó un espacio de intercambio técnico con empresas que trabajan en soluciones para la prevención, el diagnóstico y el control de la plaga. “Frente a una problemática sanitaria de esta complejidad, es fundamental evaluar las tecnologías disponibles con criterios técnicos y mediciones concretas. Los drones agrícolas pueden ofrecer alternativas de intervención, pero es necesario estudiar la calidad de aplicación, las condiciones de trabajo y la seguridad de cada procedimiento antes de definir su alcance”, señaló Francesco De Giusto, coordinador de Fundación Benet.
Intercambio regional y trabajo a campo
La primera jornada se desarrolló en el Centro de Convenciones Islas Malvinas de la localidad de Gualeguaychú y estuvo dedicada al intercambio de experiencias, estrategias de vigilancia y acciones de prevención y control. Los participantes analizaron las medidas implementadas en Uruguay, donde la plaga fue detectada en 2022, así como las iniciativas impulsadas por organismos nacionales, provinciales y municipales de Argentina. También se presentaron acciones de monitoreo y conservación en áreas protegidas, con aportes de la Administración de Parques Nacionales y de equipos técnicos que trabajan en la protección de palmeras y ambientes naturales. Durante la jornada se realizó, además, un recorrido por distintos sectores de Gualeguaychú para conocer las tareas de vigilancia y prevención que lleva adelante el municipio.
El miércoles, las actividades continuaron en el entorno de Ubajay, con instancias prácticas en la reserva privada La Aurora del Palmar y el Parque Nacional El Palmar. Allí se abordaron la conservación de las palmeras nativas, las estrategias de monitoreo y la coordinación entre instituciones para anticipar y responder a la presencia de la plaga.
En el Parque Nacional El Palmar, los asistentes visitaron parcelas de seguimiento y participaron de una demostración de manejo ante una eventual palmera afectada. La actividad permitió observar procedimientos de evaluación, apeo y tratamiento de ejemplares, además de la inspección del material vegetal para identificar posibles insectos y otros agentes asociados a su deterioro. Estas experiencias pusieron de relieve la importancia de contar con protocolos adecuados para detectar ejemplares sospechosos, registrar los focos y evitar la dispersión de la plaga, contemplando también la seguridad de las personas y la protección de los ambientes naturales.
Drones agrícolas: evaluación de tecnologías de aplicación
La actividad de Fundación Benet se concentró en el potencial de los drones pulverizadores como herramienta para abordar el control del picudo rojo. La demostración tomó como referencia experiencias previas desarrolladas en Uruguay y criterios técnicos vinculados con la calidad de aplicación. El objetivo fue compartir el trabajo de la Fundación en tecnología de aplicación, medición y evaluación de pulverizaciones, y analizar cómo estos conocimientos pueden contribuir al estudio de alternativas frente a una problemática que requiere soluciones específicas. La iniciativa se enmarca en el trabajo articulado con SENASA y en la necesidad de generar información técnica que permita evaluar las distintas opciones de intervención de acuerdo con las características de los ejemplares afectados, el entorno y los requerimientos de seguridad. La evaluación de estas tecnologías busca aportar evidencia para determinar en qué condiciones pueden utilizarse y qué aspectos deben considerarse para lograr intervenciones eficaces y seguras. La demostración no implica, por sí misma, la validación definitiva de un método de control, sino que forma parte del intercambio y análisis de alternativas técnicas.
Empresas y soluciones para enfrentar la plaga
Después de la actividad a campo, Fundación Benet coordinó una instancia de intercambio con empresas especializadas en prevención, diagnóstico y control del picudo rojo. Participaron Doctor Árbol, Pro Árbol, Aerotec, Syngenta y Palmera Sana, que compartieron sus propuestas, tecnologías y experiencias de trabajo. El encuentro permitió conocer distintas alternativas, intercambiar criterios técnicos y fortalecer el diálogo entre organismos públicos, especialistas y actores privados. La articulación entre estos sectores resulta clave para identificar herramientas complementarias y avanzar en estrategias de respuesta adaptadas a las necesidades de cada territorio. “La cooperación entre organismos sanitarios, especialistas, empresas y equipos que trabajan en conservación es indispensable”, sostuvo De Giusto y agregó que “ningún actor puede abordar esta problemática de manera aislada ya que necesitamos compartir experiencias, generar información confiable y evaluar soluciones que contemplen tanto la sanidad vegetal como la protección de los ecosistemas”.
El cierre de las jornadas incluyó un intercambio entre representantes de los organismos nacionales de protección fitosanitaria de los países participantes, quienes compartieron sus experiencias y las estrategias de preparación que desarrollan frente a la posible llegada o expansión de la plaga.
Una amenaza para las palmeras y los ecosistemas nativos
Cabe destacar que el picudo rojo de las palmeras es un insecto originario del sudeste asiático que puede provocar daños severos y la muerte de distintas especies de palmeras. Su desarrollo dentro del ápice del estípite —porción superior del tallo de las palmeras— dificulta la detección temprana, lo que representa un desafío para las tareas de vigilancia y control.
En Argentina, SENASA declaró una alerta fitosanitaria en octubre de 2024 para reforzar las medidas de prevención, detección, contención y erradicación. En enero de 2026, el organismo confirmó su presencia en la Isla Martín García, provincia de Buenos Aires, y declaró la emergencia fitosanitaria para implementar un plan de contingencia. En agosto de ese año, también se confirmó un foco en una estancia ubicada a unos siete kilómetros de Colonia Elía, en Entre Ríos.
La situación refuerza la importancia de la vigilancia y la coordinación entre organismos sanitarios, gobiernos, instituciones científicas, áreas protegidas y empresas, especialmente en regiones con palmares nativos de alto valor ambiental, como los de yatay.
Conocimiento aplicado y cooperación
La participación de Fundación Benet en el taller regional forma parte de su trabajo de articulación institucional y generación de conocimiento aplicado a la mejora de procesos agrícolas y tecnologías de aplicación. A través de actividades demostrativas, mediciones, evaluaciones e intercambios con especialistas, la Fundación busca contribuir al análisis de alternativas técnicas y a la transferencia de conocimientos que permitan mejorar la calidad de las intervenciones frente a problemáticas sanitarias. La prevención, la detección temprana y la cooperación regional serán determinantes para desarrollar respuestas eficaces frente al picudo rojo, con estrategias que integren la sanidad vegetal, la seguridad de las intervenciones y la conservación del patrimonio natural.













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