Opinión • Uncategorized

Beatriz Bosch y su tiempo

Por Herminio Ludi

Para hablar muy brevemente de la insigne historiadora, profesora Beatriz Bosch, hemos elegido este título, emulando al libro que élla escribiera, y que llamara “Urquiza y su Tiempo”. Pero nosotros hoy, más que contar su rica historia, queremos hacer hincapié en el injusto olvido en el que muchos de sus ex coterráneos, la sumieron por algún tiempo. La prolífera historiadora Beatriz Bosch, nacida en Paraná en el año 1911, falleció en Buenos Aires, en el año 2012, a los 101 años de edad. Pero antes de continuar con lo esencial de lo que deseamos exponer, nos parece justo recordar que cuando la historiadora hizo la segunda edición de ese libro, y, a instancia de otro también historiador, don Enrique Delfín Pereira, el cooperativismo, personificado en el Banco Institucional Cooperativo Limitado, financió, o mejor dicho pagó parte de esa valiosísima edición. Y ahora vayamos al grano: Cuando más arriba hablamos del injusto olvido que sufrió Bosch, nos referimos, concretamente, a esos medios que se arrogan una superioridad que les queda grande; llamense El Diario o L T 14. Pero claro, El Diario de ahora y no el de antes, donde Beatríz Bosch tenía, al igual que todos los sectores democráticos, todos los espacios disponibles para difundir sus inquietudes, fueran de la especie que fueran, sin incluir chismes baratos o groserías, por supuesto. Lo mismo pasaba con la radio del Estado, y que, por ser del Estado nacional, pertenece a todos los pobladores del país.

Sin embargo, y como contrapartida, nosotros los entrerrianos contamos con otros medios que se juegan en cada una de las circunstancias que se le presenten: Así es que la valiente Revista Análisis, en la pluma del periodista Claudio Cañete, se ocupó,reiteradas veces de darnos la triste noticia del fallecimiento de la eximia historiadora, a la vez que abundó en detalles sobre su proficua labor historiográfica y literaria, igual que lo hizo otro periodista veraz y claro como el agua (¡sin venenos,eh!), Tirso Fiorotto. Por esos medios sin ataduras con el gobierno, y comprometidos únicamente con un pueblo que necesita informarse, nos enteramos, con lujo de detalles, de la partida física y definitiva de esa mujer que tanto honró a su género, a su provincia y a su país. Los medios oficialistas que hemos nombrado, y que por ser de esa tendencia, se ocuparon de la muerte de Beatríz Bosch, varios dias despues de ese lamentable deceso. ¿Habrán estado esperando la orden de algún superior, dado que tendrian en su memoria, los tiempos aquellos de cuando Beatríz Bosch, seguramente que por cuestiones ideológicas, era perseguida por el peronismo y sus satélites? Nosotros ( yo al menos) nunca le conocí, a esta ilustre muerta, participación en partido político alguno. Pero que fustigaba a los totalitarismos y a los corruptos, no le cabe duda a nadie.

Debemos recordar la decisión de Bosch, de donar la totalidad de su inmensa biblioteca, a su provincia natal. Y, en esto sí, debemos reconocer, por lo menos por lo que se comenta, que el gobierno entrerriano se está ocupando de transportar el grandioso volúmen de libros que la extinta historiadora, poseía en su domicilio, en Buenos Aires. Según lo hecho saber, también, por la revista Análisis, los 15 mil libros existentes, que encierran enseñanzas que hoy tanta falta hacen en los grandes y en los chicos, vendrán a nuestra provincia donde la ciudadanía, lo mismo que en todo el país, debe nutrirse de cosas bellas como las que plasmó nuestra historiadora Bosch. Queremos aclarar que lo que estamos diciendo, no debe interpretarse como un salvoconducto para el general Urquiza, quien, si bien organizó el país, también tuvo facetas que no nos complacen totalmente, aunque le haya ganado la batalla a un déspota como fue Rosa: Estamos sí, poniendo de relieve la capaci3dad de una escritora-historiadora que honra a Entre Ríos y a la Argentina, y que, por cosas espurias, tanto el poder como algunos medios con aspiración de ser importantes, olvidaron en su momento cúlmine, o sea cuando la gloria la había adornado. Y, lo que es peor, cuando a esa gloria de las historias, la muerte vino y se la llevó a la inmensidad celestial. Empero, como “Dios aprieta pero no ahorca”, ahí estuvieron y están los otros medios; ésos que hay que buscar para leer y/o escuchar, porque, sin tantos oropeles ni ruidos estrepitosos, dicen las cosas que el pueblo quiere y necesita saber.

Los restos mortales de Beatríz Bosch, descansan en Buenos; allí adonde élla, en un momento de agobio, se marchó. Pero algún día, algún entrerriano, bien entrerriano que gobierne la provincia, se habrá de ocupar para que, no solamente vengan aquí, a su tierra natal sus libros, sino también su cuerpo muerto, para que sus coterráneos puedan llevarle una flor a su tumba, la que deberá ser declarada histórica.

VIALE, 26/09/2013. ESPECIAL PARA MUNDO RURAL. HERMINIO ENRIQUE LUDI.

Foto : Revista Ñ

WhatsApp chat