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Día de la Independencia

por Pedro Aguer 

Para unos historiadores el Día de la Independencia debe seguir conmemorándose el 9 de Julio, dados los acontecimientos del Congreso de Tucumán en 1816.

Para otros correspondería celebrarse el 29 de Junio tomando como referencia el Congreso de Oriente de 1815, conocido como Congreso de lo Pueblos Libres, que deliberó en la Ciudad de Concepción del Uruguay, , en la provincia de Entre Ríos. Un año antes.

Para clarificar esta disputa historiográfica lo más indicado sería un debate en el que se expusieran los argumentos que fundamentan una y otra posición.

Mientras tanto sería oportuno que definiéramos el sentido de la independencia nacional, lo que nos llevará sin duda alguna a coincidir en que se trata de ejercer autonomía y ser libre de toda dominación e ingerencia extranjera – en lo político, económico, social y cultural .

Se trata entonces de ponernos a pensar si realmente lo hemos sido, si lo somos en la actualidad, y si ser independientes es posible.

Si consideramos el puto de vista político nos encontramos con que desde lo estructural hemos conformado gobiernos de acuerdo a documentos redactados por nosotros, repetidas veces y nos regimos por normas jurídicas propias ordenadas por la Constitución.

Sin embargo en muchas ocasiones nuestro ordenamiento jurídico ha sido interrumpido por golpes de facto, por lo general inducidos por intereses ajenos a los del pueblo argentino, aunque realizados por sectores de las fuerzas armadas que respondían a grupos internacionales, o supranacionales, ligados al poder financiero. En lo económico, social y cultural va de suyo que nuestra suerte no ha sido distinta.

Más allá del día que sea, de los años transcurridos dese 1815 o 16, necesitamos analizar las declaraciones aquéllas, pero con vistas a fortalecernos ideológicamente, de tal modo que nada ni nadie influya desde el exterior o con la ayuda de nativos, en los asuntos internos de la República Argentina. Atentar contra la Patria es traición no sólo a sus tradiciones sino a su esencialidad como Nación y como pueblo.

Fortalecernos ideológicamente con el compromiso de un federalismo que permita el desarrollo social de todos los pueblos del Interior de nuestro territorio, marcando la autonomía y la independencia, para que el centralismo no destruya los valores de las tradiciones de las culturas que conforman la cultura argentina. No sólo económico sino con sentido integral.

La independencia es nuestra fuerza representada por la dignidad de nuestra presencia en el planeta, En la capacidad para desarrollarnos, para recuperar las Islas Malvinas y para impedir la invasión sobre nuestras necesidades reales, sobre las que se avanza con formas de cultivo dañinas para la salud del hombre y de la naturaleza.

La independencia debe forjarse con educación emancipadora, no con espíritu de conquista sino de fraternidad internacional.

Hipólito Yrigoyen sostenía que “los hombres son sagrados para los hombres y los pueblos son sagrados para los pueblos”. Juan Domingo Perón, vaticinó que “el año 2000 nos encontrará unidos o dominados”. Ambos líderes fueron elegidos por el pueblo y derrotados por las FFAA.

Hoy nos enfrentamos a los fondos “buitre”. Esto quiere decir que se trata de una deuda que no fue adquirida por el pueblo sino por imposición extranjera y por especulaciones vernáculas.
Si éramos independientes esto no debió ocurrir jamás.

Si somos independientes debemos separar la deuda que fue contraída por el Estado Argentino de la que es de los particulares. En consecuencia el Estado deberá pagar la que solamente le corresponde dejando que se hagan cargo de la otra sus beneficiarios directos.

El 29 de Junio ya pasó, ahora viene el 9 de Julio. Con ningún discurso se puede justificar que estemos endeudados como estamos.

Rendir homenaje a la Independencia Nacional debe ser un acto de compromiso inclaudicable de nuestras autoridades, y de nuestro pueblo, de pagar lo que se debe pagar, no lo que nos quieren hacer pagar.

Que los discursos sean esclarecedores de una verdad que no admite actitudes genuflexas. Porque como decía el Protector de los Pueblos Libres, José Artigas:”Con la verdad no temo ni ofendo”.

Debemos obligarnos definitivamente a no contraer deudas que no podamos pagar porque ello nos hace hocicar. No nos deja ser independientes.

Sólo con la verdad podemos ser y sentirnos independientes.

 

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